Columnas de Opinión: El voluntariado y cómo el compromiso se transforma en cambio real
Columnas de Opinión: El voluntariado y cómo el compromiso se transforma en cambio real Frente a un mundo atravesado por profundas desigualdades sociales, crisis climáticas y desafíos comunitarios cada vez más complejos, el voluntariado emerge como una expresión de solidaridad y motor de transformación social.
No es casualidad que las Naciones Unidas hayan proclamado 2026 como el Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible, poniendo en el centro de la discusión global el rol fundamental que cumplen millones de personas que, de manera desinteresada, deciden actuar allí donde más se necesita. El voluntariado tiene un valor que va mucho más allá de la ayuda puntual. Es acción local con impacto global.
Son los voluntarios quienes, muchas veces, conocen de primera fuente las necesidades de sus territorios, quienes se organizan para mejorar el acceso a la educación, fortalecer la salud comunitaria, proteger el medio ambiente o impulsar procesos de desarrollo local. En ese sentido, el voluntariado complementa la labor del Estado, amplía su alcance y fortalece el tejido social, promoviendo valores como la cooperación, la empatía y el sentido de pertenencia. Además, tiene un poderoso efecto multiplicador. Cada acción solidaria inspira a otros, contagia compromiso y demuestra que el cambio es una posibilidad concreta cuando las personas deciden involucrarse.
Por ello, 2026 se proyecta como una oportunidad clave para visibilizar estas experiencias, reconocer a quienes dedican su tiempo al servicio de los demás y promover una cultura de participación activa a través de campañas, encuentros, seminarios y espacios de reflexión colectiva. En este escenario, el rol de las instituciones de educación superior resulta fundamental. La experiencia desarrollada por la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, es un ejemplo concreto de cómo el voluntariado puede convertirse en un modelo de acción social sostenible y responsable en el tiempo.
Durante ocho años de trabajo continuo en la comuna de Alto Biobío y, más recientemente, con un año de intervención en la comuna de Cobquecura, la universidad ha demostrado que el compromiso con las comunidades no puede ser esporádico, requiere construir confianza, permanencia y trabajo colaborativo. Desde 2018, más de mil estudiantes han participado en trabajos voluntarios de invierno y verano organizados por la Dirección General de Desarrollo Estudiantil UNAB, beneficiando directamente a más de 1.500 habitantes. Estas cifras no solo hablan de impacto territorial, sino también de formación. Porque el voluntariado universitario transforma comunidades, pero también transforma personas.
A través de estas experiencias, se desarrolla un ámbito formativo social que entrega un perfil de estudiante y futuro profesional distinto, con una mirada transversal, habilidades sociales fortalecidas y una profunda conciencia de su rol en el entorno. Se forman profesionales con sentido ético, compromiso ciudadano y capacidad de convertirse en agentes de cambio reales en los espacios donde les toque desenvolverse. Reflexionar sobre el voluntariado es, en el fondo, reflexionar sobre el tipo de sociedad que queremos construir. La existencia de agentes de cambio no es casualidad: es el resultado de decisiones institucionales, de oportunida des formativas y de espacios que permiten a las personas descubrir que su acción importa. La responsabilidad de formar a estos agentes es enorme, pero también profundamente esperanzadora. Crear instancias que tributen al compromiso social, que conecten el conocimiento con la realidad y que impacten positivamente en nuestras comunidades es, hoy más que nunca, una tarea ineludible. El voluntariado no es solo ayuda; es aprendizaje, es vínculo, es futuro.
Y cuando se articula con visión, responsabilidad y convicción, se convierte en una de las herramientas más poderosas para construir un desarrollo verdaderamente sostenible y humano.. Eduardo Quinteros Rodríguez Director Desarrollo Estudiantil Universidad Andrés Bello Concepción