Tiempos de cambios: ser madre - entre 1960 y 1970
Tiempos de cambios: ser madre entre 1960 y 1970 Tiempos de cambios: ser madre entre 1960 y 1970 "Marx, Mao, Marcuse" se oía en las aulas universitarias chilenas durante los años 60. Las minifaldas se hacían cada vez más cortas e irrumpía una juventud que quería "cambiarlo todo", ante la mirada sorprendida de sus formales padres. La sociedad se dividía: unos escuchaban a José Alfredo Fuentes, otros a Quilapayún. Aumentaban las mujeres que estudiaban en la universidad y en 1962 llega al país la píldora anticonceptiva.
Corrían tiempos de efervescencia, revolución sexual y cuestionamientos al ideal de familia tradicional. "Investigar la década de 1960-1970 me resultó atractivo por la inmensa cantidad de cambios que se produjeron en todos los ámbitos: político, cultural, tecnológico, social. Y la familia no fue ajena a todo ello", dice Bernardita Walker, autora del libro "Familia y cambio cultural en una época de revoluciones.
Santiago de Chile, 1960-1970". "La familia es una realidad compartida y valorada por la gran mayoría de los seres humanos, pero no hay muchos estudios sobre ese tema en Chile", señala la licenciada en Historia en la UC y doctora en Historia por la U. de los Andes, quien hoy desarrolla una investigación sobre la familia durante los años 19902005. El libro de Walker, publicado este año por Editorial Bicentenario, incluye muchas cifras, gráficos y testimonios.
Hay estadísticas nacionales, pero el foco está en la Región Metropolitana. "Como marco geográfico principal opté por Santiago, dado que concentra a un importante porcentaje de la población nacional y desde ahí se irradian, muchas veces, nuevas ideas, sentimientos y patrones de conducta". --¿ Qué transformaciones importantes viven las madres en materia de embarazo y parto durante los 60? "Varias. Al iniciarse la década, las cifras de mortalidad infantil eran escalofriantes: según estudios de la época, más de un tercio de quienes morían tenía, menos de un año. A nivel médico, se realizó un gran esfuerzo para combatir este flagelo y atacar las causas de la mortalidad de los recién nacidos y niños pequeños. Hubo campañas para mejorar la higiene en la manipulación de mamaderas y disminuir así las diarreas infantiles, que cobraban muchas vidas. También se construyeron consultorios más cercanos a las poblaciones. La mortalidad infantil comenzó a disminuir y la materna experimentó igualmente una considerable baja.
Asimismo, en la década del 60 se logró que prácticamente todos los niños nacieran en recintos hospitalarios, porcentaje que solo llegaba al 66% en 1960". --¿ Cuál era el promedio de hijos por mujer en esa década? "Al inicio de esta década, el promedio fue el más alto registrado en el país. Su peak fue en 1961, con 5,43 hijos por mujer en Santiago. Pero en 1962 se introduce en Chile con mucha fuerza, desde la salud pública, el control de la natalidad. Muchas mujeres acogieron con alivio y alegría los dispositivos intrauterinos y anticonceptivos, que se les ofrecían como un medio para espaciar los nacimientos o dar por terminada la reproducción una vez alcanzado el número óptimo.
Otras se resistieron y en ocasiones hubo abusos, cuando no se respetó la voluntad de las mujeres más pobres". --Ahí comienza un proceso que impacta hasta hoy... "La natalidad comenzó a bajar en un proceso que se irá acentuando cada vez más y que se prolonga hasta la actualidad. Esta auténtica revolución demográfica fue acompañada de un cambio de mentalidad muy profundo: los hijos se convirtieron en una posibilidad que se planifica. Con ello la gran red de apoyo que constituía la familia se va jibarizando y los individuos van quedando progresivamente más solos.
A nivel demográfico, el derrumbe de la natalidad no pasa inadvertido y, de hecho, constituye uno de los grandes desafíos del presente". Salir de la casa "Las mujeres siempre han trabajado cuando esto ha sido necesario para sacar adelante a sus familias. Pero en los 60 se produce una novedad: hay mujeres que desean trabajar para aportar a la sociedad, autorrealizarse y aplicar lo que han aprendido, especialmente las universitarias", señala Walker.
Si bien la gran mayoría de las madres se queda en sus hogares a cargo de sus hijos y la casa --y es lo que espera de ellas gran parte de la sociedad--, las cosas comienzan a evolucionar, en especial en los estratos medios y altos. --Poco a poco, comienza a aumentar el número de mujeres en las universidades. "Si bien eran solo unas pocas las accedían a la educación superior, su presencia iba en aumento. En 1960, las universitarias eran menos del 3% de la población femenina y en 1970 alcanzaban al 7,1%. Al finalizar la década, las mujeres constituían el 38,3% del total de universitarios. Esta minoría desempeñó un papel simbólico importante al romper con las rígidas divisiones de género que existían entonces. Fueron legitimando la posibilidad de que una mujer quisiera estudiar y trabajar fuera de la casa. Y el proceso se comienza a acelerar. Por ejemplo, en la carrera de Derecho en la Universidad Católica, hasta 1968 se permitía una cuota máxima del 20 por ciento de mujeres.
Al año siguiente se eliminó esa cuota y entran más mujeres que hombres". --¿ El concepto de "autorrealización" está presente en sectores más populares? "La autorrealización femenina aparece como un concepto nuevo y me atrevería a decir que casi revolucionario. Sobre todo aparece en las universitarias, que aspiran a un trabajo que les ensanche el mundo y les permita sacar fruto de sus talentos. Fueron blanco de abundantes críticas y tuvieron variados conflictos conyugales y familiares. Pero claramente se trató de una minoría, unas pocas de los sectores altos y medios, todas muy educadas, y prácticamente ninguna de las clases bajas.
Para estas últimas se trataba de una realidad completamente ajena a su vida cotidiana; su lucha era por sobrevivir y sacar adelante a sus familias". Machismo y matriarcas --Había bastante machismo en la sociedad, pero también mujeres fuertes, que se hacían cargo de sus familias. ¿Era una suerte de "matriarcado", en algunos sectores? "Es curioso lo que ocurría. Era una sociedad con un claro dominio masculino y múltiples expresiones de machismo en diferentes ámbitos, no solo en la familia. Pero tampoco se puede decir que todas las mujeres vivieran sometidas por entero a los hombres. La mujer chilena ha sido históricamente fuerte y en los sectores populares muchas estaban a la cabeza de sus hogares y con gran tesón sacaban adelante a sus familias, ante un varón ausente o irresponsable. También en las clases altas las mujeres solían ser escuchadas y tenían un gran poder de decisión en sus familias. Hay testimonios de extranjeras que se sorprendían al constatar la influencia femenina. No obstante, se trataba de que su ascendiente pasara lo más desapercibido posible, sin desafiar abiertamente el poder o la autoridad masculina.
Pero, sin duda, muchas mujeres no eran tan frágiles, indefensas ni subyugadas como a veces se las presenta". Choque generacional --La irrupción de la juventud como un referente clave, ¿cómo afecta a la familia y a la relación madre-hijo? "En esta década, a nivel mundial, se produce una auténtica irrupción de la juventud: es un segmento que adquiere gran importancia y atención de los medios. Pasa a ser casi como una "élite", todo el mundo quiere ser joven. Eso trajo conflictos y confusión en el seno de la familia. Los hijos jóvenes adquieren más voz y para las madres no es un tema sencillo.
Sus propias experiencias ya no servían y el modelo de sus madres no parecía adecuado a los nuevos tiempos". --Estas tendencias que se originan en los 60, ¿hoy se dan en forma acentuada? ¿ O hay alguna que vea en regresión? "Claramente hay una acentuación de las tendencias: familias más pequeñas, más expectativas y exigencias frente al matrimonio, baja de la natalidad, aumento del trabajo femenino y de las mujeres que buscan su autorrealización personal, relaciones cada vez más igualitarias e hijos influyentes en las decisiones familiares. Lo que tal vez pueda verse en regresión, es la concepción de la juventud y el idealismo que presentaba". --¿ Qué ha cambiado? "En esa época los jóvenes eran una proporción muy importante. La población entre 0 y 15 años representaba entre el 40 y 50 por ciento de la población de América Latina, frente al 30% en EE.UU. y 25% o menos en Europa. Hoy, los jóvenes son cada vez menos. Muchos tampoco enfrentan el futuro con el optimismo con que lo hicieron los jóvenes de esos años; hay muchos que sufren desencanto, pesimismo y problemas de salud mental.
Sin embargo, una de las maravillas de estudiar historia es constatar que cada época tiene sus luces y sombras, ninguna es perfecta ni completamente deplorable y lo mejor de todo es que no deja de sorprender". Las raíces de tendencias que se viven hoy Tiempos de cambios: ser madre entre 1960 y 1970 ELENA IRARRÁZABAL S. A inicios de los 60, la mortalidad infantil era escalofriante. Estudios señalan que moría más de un tercio de los menores de un año. La imagen es de vacunación contra la poliomelitis (1964). ARCHIVO DOCUMENTACIÓN Autora. La historiadora Bernardita Walker. BERNARDITA WALKER La juventud adquiere gran importancia y atención de los medios.
Este aviso de 1967 anuncia "minifaldas y música exclusiva". EL MERCURIO "La familia es una realidad compartida y valorada por la gran mayoría de los seres humanos, pero no hay muchos estudios sobre el tema en Chile", afirma Walker. En la foto de ZigZag, la celebración de las bodas de oro de la familia Risopatrón Guzmán (1964). EL MERCURIO En la década de los 60, Chile vive grandes transformaciones. No solo políticas y económicas, sino que también en la maternidad, la crianza de los hijos y las relaciones familiares. Si en 1961 el promedio de hijos por mujer era de 5,4 en Santiago, esta cifra comienza a bajar rápido, hasta llegar a la crisis actual. Un nuevo libro de la historiadora Bernardita Walker da cuenta de esos procesos, que impactan hasta la actualidad. Obra. "Familia y cambio cultural en una época de revoluciones. Santiago de Chile, 19601970". Sin Asignar.