Autor: ELENA IRARRÁZABAL
JUSTICIA Y LITERATURA: MIRADAS QUE SE ENTRECRUZAN
De Dickens a John Grisham, de Victor Hugo a Von Schirach.
Novelas, cuentos y ensayos abordan la justicia y sus fallos. ¿Derecho y literatura son campos que se alimentan? ¿ O hay una innegable tensión entre la precisión del lenguaje jurídico y la ambigúedad y libertad literarias? Jueces y abogados reflexionan aquí y recomiendan sus libros preferidos, a raíz del ciclo "Literatura y Sistema de justicia”, impulsado por la Corte Suprema. Su ministra y vocera, Ángela Vivanco, explica la inédita iniciativa, que se inicia este jueves 3 con el análisis de "El proceso”, de Kafka. CICLO JUSTICIA Y LITERATURA 3 de noviembre (14:00 horas): "El proceso”. Gratis. Inscripciones para Zoom y descarga de libro: y http://daidh pjud.
L/daidh Emite: Poderjudicial TV Luego: "Crimen y castigo" (A de diciembre) y "Los miserables" (12 de enero). pablo Ruiz-Tagle Entre otros libros, recomendaría "Bleak House”, de Charles Dickens; "Hijo de de Manuel Rojas; "Las Homicidas", de Alia Trabucco; "El Lector”, de Bernard Schlink, "Matar a un ruiseñor, de Harper Lee; “A Sangre Fría”, de Truman Capote, "Defensas penales”, de Entico Ferri (fundador del positivismo penal y la criminología moderna). También menciono "Ficciones Jurídicas, Derecho y Literatura en Chile” (Rubicón Editores, 2019), editado por Emilia Jocelyn-Holt y Joaquín Trujillo.
Es un libro que revisa los paralelismos entre el fenómeno jurídico y el literario, en autores ¡ como Dostoievski Schiller, Dickens o Jonathan Swift, Escriben ahí Agustín Squella, Pedro Gandolfo, Camilo Marks, María Eugenia Góngora, Carlos Amunátegui y Armando Roa Vial, entre 29 acadómicos y abogados. Para terminar, sugiero todas las obras del escritor italiano Leonardo Sciascia. Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Nicole Nehme Mi profesor Jorge Streeter nos hablaba del “arte del derecho”; aquel que permite que el derecho real surja a partir de la decisión de los casos concretos. En ese *arte del derecho”, el rol de los jueces es fundamental. En el libro "Vidas Ajenas”, Emmanuel Carrére combina con maesúría derecho y líteratura para relatar, a partir de hechos que conoció directamente, el proceso de construcción de una.
Decisión justa". La obra da cuenta del dilema que enfrentan un juez y una jueza, colegas en un tribunal de instancia en la provincia francesa, cuando, en medio del cúmulo de juicios de baja cuantía con los que lidian, deben fallar unos casos complejos; casos en los que la jurisprudencia dominante de la Corte de Casación francesa no les permite anular de oficio láusulas contractuales abusivas, cuya ejecución, ellos lo saben, perjudica a personas especialmente desfavorecidas. El relato sigue con humanidad delicadeza y sobriedad el razonamiento de estos dos jueces que, sin renunciar a aplicar el derecho, buscan materializar la justicia en el caso concroto.
Al hacerlo, el autor reflexiona sobre el rol de la propia experiencia de vida e ideología en la decisión de los jueces, las distintas formas —algunas más formales y otras más sustantivas— de interpretar el derecho, las implicancias políticas detrás de una y otra, la creatividad en el ejercicio de la judicatura y la capacidad que tiene la decisión de un caso particular de cambiar, a veces para siempre, el derecho y la sociedad. “Abogada y profesora U. De lista en libre competencia y regulación económica, socia de Ferrada Nehme. Alex van W En primer lugar, se me ocurre como recomendación “Michael Kohhaas”, de H. Von Kleist, novela basada en una historia real. Kohlhaas, estafado por el junker Von Tronka, fracasa en sus acciones judiciales debido a los contactos familaros del demandado. Kohlhaas no se da por vencido, pero el estrés de la batalla legal le trae varias desgracias yla muerte de su mujer. Entonces decide tomar la justicia en sus manos y organiza una milicia que incendia el castilo del y la ciudad donde logró refugiarse. La novela muestra todo el horror de la venganza privada y la necesidad de: una justicia imparcial, pero que funcione. También recomendaría mucho "Un juez rural”, de Pedro Prado, y "El Caso Collini*, e Ferdinand von Schirach.
El primero muestra la vida de un juez que tiene que ejercer su ofiio entre personas y familias a las que conoce personalmente, Por eso se compromete tanto con los confictos, que llega a perder de vista su verdadera función. El segundo muestra descaradamente el conflicto ético del abogado que parece tener todos los fundamentos posibles, inclidos los históricos y para traicionar a su cliente. Y a propósito de Von Schirach: muy recomendable es su drama "Dios", donde distintos jes exponen prácticamente todos los argumentos a favor y en contra de la eutanasia.
Imperdible me parece también la distopía de Juli Zeh, "Corpus Delict”, el juicio contra una científica que es procesada y condenada por adherir solo tibiamente a un régimen totalitario que basa toda su legitimidad en el combate de las enfermedades y achaques de la edad. El Abogado, profesor de Derecho Penal de a Universidad Católica. loreto Ried Aprecio las novelas, con su estilo directo y "metálico”, del jurista y abogado penalista alemán Ferdinand von Schirach, editadas en español por Salamandra. Entre sus obras, me quedo con "El Caso Collini”, que relata la historia del abogado defensor de un asesino, cuyo juicio da un vuelco inesperado. También "Crimenes”, que relata distintos casos criminales con una mirada realista y pragmática. Ambas son novelas cortas, en las que el autor impregna su experiencia profesional, lo que le da a su relato una intensidad que captura al lector. También recomendaría la clásica novela "La Dama de Blanco”, del escritor Wilkie Collins. Un libro que deleita con la investigación de un crimen y las diversas versiones y perspectivas de los personajes, además de una fina ironía. Definitivamente, un imperdible. Abogada, ex síndico de quiebras y liquidadora concursal. Socia de Ried y Camus Abogados. Jaime Couso Yo recomendaría "El Lector” (Der Vorleser), del constitucionalista, filósofo del derecho y novelista alemán Bernhard Schlink.
Sobre el telón de fondo de la historía de un romance de adolescencia, la novela nos enfrenta a la tensión que experiel protagonista, entre su sentido de justicia y sus sentimientos de caridad, por así llamarla.
Desafiando convencionalismos y la pulsión por distanciarse radicalmente de la persona, alguna vez querida, que ahora aparece teñida con la mancha de los crímenes naxis, la novela invita a atreverse a mirar de frente el drama de la acusadla, sin negar ni relativizar las exigencias de la justicia, pero, al mismo tiempo, sin reprimir la compasión que naturalmente despierta su verdadera historia.
Su conducta delictual es un episodio que merece castigo, pero la comprensión del significado y valor de su vida, que surge de la compasión, conduce a ver en ella mucho más de lo que ofrece aquella tosca descripción de la realidad ofrecida por el juicio penal.
Sin negar la necesidad de la condena y el castigo, la novela muestra la humanidad del condenado, la posibilidad de la redención y, para quienes se atrevan a mantenerse cerca, su dignidad como persona que puede y merece ser amada.
La novela reivindica la vocación jurídica y Decano de la Facultad de Derecho de la UDP. patricia Ortiz Me interesan los libros que nos permitan observar las distintas miradas que se pueden tener de un asunto, que es lo que los jueces deben analizar para alcanzar la verdad del caso. Cada persona posee su propio punto. De vista y sus circunstancias, y a veces es difícil acercar posiciones.
Sobre todo personas no salen de su problema. "El Conde de Montecristo” o en general, Alejandro Dumas, me parece un autor excelente para analizar la obcecación de algunos de sus personajes o la valentía para seguir sus sueños. También las novelas policiales, desde loslíbros de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle hasta los de Phillip Marlowe de Raymond Chandler, pasando por Kurt Wallander de Henning Mankell.
Incluso me permito mencionar al personaje de Lisbeth Salander, de la serio literaria Millenium (tanto la escrita por Stieg Larsson como la continuación de David Lager Me fascina leer el análisis de esos mundos dentro de otros mundos, que muchas veces no vemos.
Acercarse a eso y tratar de entenderlo, nos acerca a lo justo, Nunca olvido el consejo de un profesor de Derecho Penal, don Enrique Cury, quien en su última lase nos relató un cuento, para que, s algún día teníamos que sentenciar a alguien a la cárcel, no olvidáramos que todos merecemos una segunda oportunidad. El relato es "El policía y el himno”, de 0. Henry. Si bien se escribió hace más de un silo, me parece muy Vigente. Pienso que todo juez debiera lerlo, para ponernos en posición de adoptar decisiones justas, concepto que también es diverso, si se analiza de uno u otro punto de vista.
Abogado, jueza del 24" Juzgado Civil de Santiago, relatora interina de la Sata Civil de la Corte Suprema. pedro Gandolfo Es una elección muy difícil Dentro de la amplitud de maneras en que el derecho puede comparecer en la literatura, el libro urdido en torno a la trama de un juicio tiene un prototipo clásico: "El mercader de Venecia, de Shakespeare. En él, por vez primera, tuna controversia.
Jurídica llevada ante un tribunal no solo dela anécdota, sino además, la oportunidad para plantear temas relativos a la definición de justicia y equidad, el papel de los extrajurídicos en la solución de casos jurídicos, la función de los abogados y la argumentación. Es un texto no solo literariamente excepcional, sino muy rico para la reflexión acerca del derecho. Entre los textos más contemporáneos recomiendo "Billy Budd", de Hernan "El desperfecto” y "La visita de la anciana dama”, dle Friedrich Durrenmatt; “Lord Jin, de Joseph Conrad, y “El extranjero”, de Albert Camus. Entre los chilenos, el magnífico "Un carácter”, de Federico Gana. En cuanto a libros recientes, "La ley del menor”, de Tan MacEwan, es una novela extraordinaria, que indaga muy profundamente en la complejidad y de la función judicial. Lo importante es que estos libros logran agudeza en abordar sus temas gracias a que se trata de obras maestras de la literatura, Esta es también una vía de conocimiento jurídico. Abogado, doctor en Filosofía, column ta y crítico literario de El Mercurio. Sergio Mi Recomiendo "Los grandes procesos de la historia” de Alexander Demandlt, que revisa desde el caso de Sócrates hasta. Las purgas de Stalin, Sócrates nos reque no siempre los acusados quieren ser declarar dos inocentes; por Jesús sabemos del poder de la razón de Estado que ama. “que conviene que uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación”. Asombrosamente en ambos. Fracasos judiciales se funda la poderosa cultura occidental cristiana.
Cicerón ¡ contra Catiina, más los casos de los Templarios, Juana de Arco y Galo, nos aleccionan en orden a que más vale no contar con los favores de los jueces o. ¿ue la prudencia puede ser más eficaz que la justicia.
Las sentencias contra Carlos L y Luis XVI, más los juicios de Moscú y Núremberg, demuestran que incluso los vencedores y los revolucionarios recurren al derecho para legitimar lo que ya es suyo por la violencia.
Lamentablemente el bro de Demandt no trata de los procesos que abren la moderi Tomás Moro, que nos dice que es, un enigma que "un hombre puede perder su cabeza sin sufrir ningún daño, Martín Luttero, que nos reclama que no es cosa buena ni conveniente ir en contra de la propia conciencia” ola controversia de.
En que "un poderoso emperador ordenó la suspensión de sus conquistas para que se decidiera si eran justas”. En suma, las relaciones entre derecho y o violencia, ética y política, más conciencia personal contra razón de Estado son complefísimas y fascinantes Abogado, doctor en filosofía y profesor asociado de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile. Isabel Aninat Leer novelas y ensayos es una manera de aprender sobre las preguntas que nos acompañan a lo largo de la vida. La nos permite complejizar la de la naturaleza humana y ayuda a aproximamos a fenómenos ue muchas veces solo conocemos a la distancia.
Por lo clásicos tan antiguos como “Antígona” de: Sófocles o publicaciones recientes son oportunidades para comprender mejor las dimensiones de: la justicia propias del derecho, "El Mercader de Venecia” de Shakespeare "The Execution of Justice” de rich Durrenmatt son algunas recomendaciones de novelas sobre juicios y abogados, En nuestro país, Alía Trabuco acaba de recibir el premio de la British Academy por “Las Homicidas”, sobre cuatro casos de mujeres chilenas que cometieron asesinatos.
También “La Ley del Menor” de Ian McEwan, enel que una jueza de famila debe decidir sobre la transfusión de sangre a un joven menor de 18 años de una familia testigos de Jehová, es un libro que aborda las tensiones que existen entre el derecho y la religión; la autonomía y el consentimiento de adolesy, especialmente, el rol de una jueza para impartir justicia.
Decana de Derecho de la Universidad Adolfo Ibáñez. vIENE DEE1 Para iniciar el ciclo se escogió a un autor como Kafka, reconocido porsu gran escritura, “El proceso” será analizado por la presidenta de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Carolina Figueroa. Comentará la abogada del CDE Paulina Veloso y el director del Diplomado en Psicología Jurídica UC, Enrique Chía.
Todos los interesados —no solo leguleyos— pueden inscribirse en el Zoom y tendrán la descarga del libro. ¿ Lenguajes opuestos? Está claro que muchísimasnovelas y relatos se inspiran en la búsqueda ¿ de justicia. ¿Pero hay realmente una retroalimentación entre justicia y literatura?El profesor de derecho penal en la UC, Alex van Weezel tiene sus dudas. “Me parece que el derecho y la literatura no se llevan bien. El derecho tiene que simplificar la realidad para que sea posible administrar justícia. El juez Solaguren, de Un juez rural”, sufre y sesiente fracasado porque quisiera ser Salomón en lugar de aplicarlaley.
Poreso, el derecho tiene poco que enseñarle a la literatura, Lo más interesante de las obras sobre tomas legales no es lo jurídico, sino sus conflictos morales, El juicio contra Ramón Mercader es solo un pálido reflejo del libro “El hombre que amaperros', de Padura” Para Van Weezel, “la simplicidad y precisión quirúrgica propias del jurídico son algo que el lenguaje ordinario no puede ofrecer, y por eso es necesario el uso de un lenguaje técnico.
Este es el límite de cualquier esfuerzo por utilizar en las sentencias judiciales un lenguaje “claro'. El lenguaje ordinario, aplicado donde no corresponde, termina siendo más oscuro y esa ambigúedad es peligrosa para los derechos de las personas”. El escritor y abogado Carlos Franz también se ha referido ala tensión — ¿ virtuosa ?— entre derecho y literatura.
Lo hizo en un mítico coloquio (2001) en la Universidad de Chile, considerado el primero en que se abordó, en propiedad, la temática sobre “Derecho y literatura”. Participaron, entre otros, Jorge Edwards, Carlos Franz, Pablo Ruiz Tagle y Armando Uribe (que llegó tarde y enojado). “La negociación de contratos estriba en usar adecuadamente aquellas palabras que puedan representar lo que se está pactando. Encambio, literatura ha sido, para mí, todo lo contrario. Ha sido la investigación de laambigúedad de las palabras, de sus sentidos múltiples o equívocos. Esta tensión es lo que rescato de mis estudios de derecho. Tuve un entrenamiento que me obliaba a verificar la precisión en el lenguaje y también he podido sentir la necesidad de abrir las palabras y el Jenguaje a múltiples sentidos”, seña16 Franz. En ese mismo diálogo, Jorge Edwards recordó que Stendhal — autor de “Rojo y negro”— “para mejorar su estilo, leía el Código Civil francés. Yo mismo leía bastante el Código Ciedificio de tribunales se transmitirá el coloquio sobre libros y justicia. Se inicia estejueves 3, abierto a todo público (no solo abogados). Cada inscrito recibirá la descarga del libro comentado. El ciclo se extiende hasta enero (un líbro mensual) y proseguirá en marzo. "Los miserables' es una obra muy querida para mí”, señala la ministra Ángela Vivanco, que analizará laobra. Vil de don Andrés Bello, se los recomiendo como lectura literaria de gran calidad, aunque después otras lecturas, felizmente”, aseveró con algo de soma. La justicia poética es siempre de interés universal”, advierte Pedro 'Gandolfo, abogado y crítico literario. “Lo interesante es cómo un autor descubre en el mundo jurídico un 'modelo o estructura que le permite abordar cuestiones esenciales a la condición humana.
Por cierto, esto debería llevar a los jueces y abogados sies queno lo tienen presente, laenvergaduradelos valores y bienes que tienen entre manos y los supuestos en los que el derecho y la jurisdicción se basa y que laliteratura Gandolfo ejemplifica con el concepto de la unidad y contidel sujeto jurídico. “Es un punto que es puesto en duda en abundantes obras literarias.
Estas desdibujan los conceptos que el derecho define con una certidumbre necesaria para cumplir su función social, pero que se aparta de una realidad escurridiza y difuminada, que la literatura persigue representar”. Pablo Ruiz-Tagle, decano de Derecho de la Universidad de Chile, acota que “la literatura nos muestra situaciones difíciles de comprender a partir del estudio y la práctica del derecho, cuando este se ejerce de manera instrumental o aislada, Reconozco, entonces, el valor dela relación entre literatura y derecho, movimiento que se inició en los 70, con el profesor James Boyd”. Ruiz-Tagle y la abogada Nicole Nehme citan al respecto el ensayo “Justicia dela filósofa Martha Nussbaum. Según Nehme, “es un ensayo fascinante, que se enmarcaenel pensamiento dela autora sobre el rol de las humanidades en el fortalecimiento de la democracia y la formación de buenos ciudadanos.
En Justicia poética”, Nussbaumreleval rol dela literatura en la generación de una postura ética que llevea interesarnos en los demás, desde la comprensión profunda de sus experiencias; desde las emociones y empatía”. “Para Nussbaum, las novelas son esenciales para la reflexión crítica, y la imaginación literaria” resulta ser una herramienta válida para que quienes ejercen el derecho, incluso en el rol de jueces, se acerquen a la comprensión y decisión de los casos concretos”, explica Nehme. Desde la experiencia de la literatura, quien lee temas universales puede asumir posiciones hipotéticas, sobre cuya base uede educarse en resolver los conlictos.
El texto permite reflexionar sobre cómo juega esa “ima; literaria” con la imparcialidad que le atribuimos a los jueces”. Los más recomendados Desde “Un juez rural”, de Pedro Prado, a “Matar un ruiseñor”, de Harper Lee, hay obras clásicas sobre procesos legales.
En las listas suelen aparecer “A sangre fría”, de Truman Capote, y “Anatomía de un asesinato”, de Robert Traver (seudónimode un abogado y juez estadounidense). Entre los ensayos, muy conocido es “Nuremberg”, de James Owen, y el decisivo “Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal”, de Hannah Arendt. Más contemporáneas son las novelas del escritor y abogado alemán Ferdinand von Schirach y los best sellers de John Grisham. En ese plano, “El bufete”, de Borja Martínez-Echevarría, es un exitoso “Hhriler jurídico”, pero de origen español. El abanico de interrelaciones entrejusticia y literatura parece seramplio. Como diceel crítico Pedro Gandolfo: “Los jueces, abogados y otros funcionarios del derecho están, en ocasiones, más próximos al mundo de los escritores que lo que usualmente se piensa”.