Editorial: Cuidar las formas
Editorial: Cuidar las formas Una de las complejidades de los altos cargos públicos radica en conciliar el liderazgo político con la eficacia en la gestión, y esto, dentro de un contexto de colaboración con el resto del equipo llamado a implementar un programa de gobierno. Obstaculizan este propósito los desencuentros entre miembros del Ejecutivo, así como las polémicas causadas por dichos y actitudes de autoridades.
Todo ello crea un ambiente de tensión e incertidumbre ante una ciudadanía que espera resultados acordes con las expectativas originadas durante la campaña, más aún cuando el discurso gubernamental apela a un sentido de urgencia para afrontar las emergencias sociales y económicas del país. En estas primeras semanas de administración Kast, la opinión pública ha premiado con su aprobación a aquellos ministros que han desplegado esfuerzos por construir acuerdos que viabilicen las iniciativas del Ejecutivo. Pero también ha reconocido el estilo disruptivo del ministro Iván Poduje, quien, en distintas encuestas, aparece como uno de los tres secretarios de Estado más conocidos y mejor evaluados.
Su liderazgo, su despliegue comunicacional en el que se evidencia su pasada experiencia como panelista de televisión, además de un mensaje empático que apela a las prioridades de la población, le han dado réditos personales y también al Gobierno, pues es uno de los ministros que más claramente han posicionado su agenda, a diferencia de otras autoridades que aún no logran perfilarla.
Como urbanista experto, ha expuesto, con vehemencia, las trabas normativas que han ido ralentizando la construcción de viviendas, haciéndose eco de la demanda de las 250 mil familias que están en lista de espera para obtener su casa propia. Así, apelando a las urgencias sociales, se muestra crítico, por ejemplo, de la Ley de Humedales Urbanos y de la norma de resguardo arqueológico, por constituir permanentes obstáculos para el levantamiento de proyectos habitacionales. Tales cuestionamientos son compartidos por muchos especialistas, pero Poduje ha sabido expresarlos en un lenguaje directo y claro.
Sin embargo, la cobertura noticiosa de su gestión se ha visto empañada por altercados con sus pares como sus declaraciones públicas en cuanto a que no ejecutaría los recortes presupuestarios sugeridos por el ministro Quiroz, afirmando que su único jefe es el Presidente o con parlamentarios, tanto de oposición como del oficialismo, que incluso han obligado a las autoridades a disculparse con los afectados. También han llamado la atención sus encendidas discusiones con pobladores a propósito de alguna medida particular, o la salida del ministerio de profesionales cercanos a la presidenta del Senado, con quien tuvo una agria polémica. Esta situación ha generado malestar en los partidos de gobierno la presidenta de RN dijo que los exabruptos “generan un entorpecimiento” de su gestión y, al parecer, en la propia Moneda. De hecho, el martes Poduje sostuvo una larga reunión con el Presidente Kast, luego de la cual admitió que “uno tiene que mejorar las formas cuando no son correctas”, intentando dejar atrás las polémicas. Cabe esperar que esta última señal anticipe un mayor cuidado del ministro en estas materias. El Gobierno necesita retomar el sentido de urgencia que inspiró la campaña presidencial y que resultó en un aplastante triunfo electoral.
El secretario de Estado ha sabido plasmar en su despliegue esa premura, con una combinación de trabajo en terreno, resolución de problemas y desburocratización, pero su gran desafío es avanzar dentro de una institucionalidad que exige trabajar en equipo y alcanzar acuerdos. El Gobierno tiene un importante activo en la capacidad profesional y en el liderazgo que ha mostrado Poduje; es tarea de él mismo evitar dilapidarlo. Sería lamentable para el país que los exabruptos o la falta de contención terminaran conspirando contra el éxito de su gestión en un área clave para miles de hogares chilenos. El Gobierno tiene un gran activo en las capacidades del ministro Poduje. Es tarea de él mismo evitar dilapidarlo.. El Gobierno tiene un gran activo en las capacidades del ministro Poduje. Es tarea de él mismo evitar dilapidarlo.