Autor: César Trabucco
COLUMNAS DE OPINIÓN: De lechos v otras verbas
COLUMNAS DE OPINIÓN: De lechos v otras verbas Columna Columna h César Trabucco Sociólogo Delechos y otras yerbas amiento alos viajeros, pero tenía una particularidad, obligaba a estos a acostarse en una cama de hierro, donde, sí eran más largos que la cama les cortaba la parte sobrante de las piernas y si eran más cortos, los estiraba, descoyuntándolos hasta que calzaran exactamente con el lecho ofrecido. A partir de este macabro personaje es que surge un aforismo filosófico conocido como "el lecho de Procusto" que se aplicaa quienes pretenden acomodar siempre la realidad asus intereses o su visión de las cosas.
En Antofagasta estamos hoy sufriendo algo que guarda relaciónconesta práctica compleja por parte delos tomadores dedecisiones y muy particularmente de sus asesores siempre pletórios de teorías para aplicaren larealidad acomo dé lugar emulando con ello a Procusto.
Esta tentación de manejarla realidad casi siempre viene acompañada dela tentación de aplicaringenieríasocial, es decir la práctica deaplicar sistemaso modelos sobre una realidad que por definición esincierta y compleja en su composición, pero hay quienes aplicaransobre ella formulas y procedimientos como enuna forja de metales o una fábrica de pernos. Efectivamenteen los países desarrollados, particularmente en Europa, hanoptado, facilitados por su geografía, por favorecerla opción de bicicletas como medio favorito de transporte enlasciudades.
Obviamente nosotros como país OCDE debíamos copiar esPes: era un personaje mitológico griego que ofrecía alota alternativa por todas las bendiciones ambientales que trae consigo como externalidades sin otra consideración que no fuera ponernos a nivel de lo que consideramos el estándar internacional.
Que nuestra ciudad está poblada de ciudadanos aspiracionales cuya orientación fundamental, gira en torno al tener y cuya máxima expresión es un automóvil, mientras más grande y caro mejor, no pareció importarle a estoscreativos asesores que pasaron poralto esta realidad queriéndonos transformar en unos ambientalistas activos dispuestos a ceder espacio a estos adelantados del cambio climático. Que esto desate el caos en nuestras calles, no les importa, problema dela realidad. Su modelo, como Procusto, es el que manda por sobre cualquier otra consideración. Esto que por el momento ocurre en nuestra ciudad en temas detransportecorreel riesgo de expresarse en otros ámbitos también. La tentación de operar desdela teoría por sobre larealidad esfuerte y permanente y aplicada en otros ámbitos puedesermuchísimo más compleja.
Que Antofagasta tenga una topografia con pendientes pronunciadas que ni los campeones mundiales de escalada podrían con ellas, le importo pocoa los teóricos defensores de los beneficios delas bicicletas y le dio al director responsable de la vialidad en nuestra ciudad la posibilidad de cumplir metas forzando la realidad para cumplir con la peguita. Nosotros pagaremos los costos de este gran teórico logro..