Autor: Germán Gómez Veas Doctor en Filosofía de la Educación
Columnas de Opinión: Desafío de nuestro sistema escolar
Columnas de Opinión: Desafío de nuestro sistema escolar n el contexto escolar, si Chile quiere mejorar los E aprendizajes con que están egresando los alumnos, es evidente que se ha de reorientar el curriculum y también se debe aclarar la filosofía de la educación que sustenta todo el andamiaje pedagógico, incluidos los estándares que actualmente guían a las carreras de pedagogía. Desde este punto de vista, un desafío principal supone un cambio en el marco y las referencias desde donde se han propuesto medidas. En las dos últimas décadas los referentes han sido preferentemente las investigaciones de Mckinsey & Company, los análisis de las evaluaciones PISA, TIMMS o los informes TALIS.
Al respecto, es necesario precisar que, en gran medida, estos estudios concluyen en limitadas e insuficientes observaciones y recomendaciones para enfrentar el complejo declive educativo porque no se encuentra en ellos, las necesarias referencias a las Teorías educativas en que se sustenta el actual enfoque pedagógico del país, a pesar de que en los postulados oficiales se observan influencias del Deconstruccionismo, el Neomarxismo, o del Posestructuralismo.
Además, la mirada para analizar adecuadamente la eficacia educativa ha sido equivocada, pues se sustenta en el positivismo filosófico, que, de suyo, es incapaz de responder a las preguntas decisivas: "a quién educar", "para qué educar", "por qué educar", "quién puede educar" y, por cierto, "en qué educar". Vale la pena recordar una observación crítica esencial de Jacques Maritain respecto de la fragilidad, insuficiencia y parcialidad de la mirada positivista en educación que conviene tener presente: "es cierto que la idea puramente científica del hombre puede proporcionarnos valiosísimas y siempre renovadas informaciones sobre los medios y los instrumentos de la educación; mas nunca nos podrá dar ni los primeros fundamentos ni las direcciones primordiales de la educación, porque ésta debe primero y fundamentalmente conocer lo que es el hombre, cuál es la naturaleza del hombre y la escala de valores que esencialmente implica.
Mas la idea puramente científica del hombre, por ignorar "al ser como tal", no conoce tales cosas, sino sólo aquello que emerge del ser humano dentro del dominio de la observación sensorial y de la medida" ("La educación en este momento crucial"). Al respecto, es pertinente subrayar que todos los datos econométricos, las estadísticas, los análisis puramente sociológicos o psicológicos, suelen proveer información interesante, pero no alcanzan a dimensionar las problemáticas que la filosofía ha ponderado desde muy temprano en Occidente.
Aristóteles, Santo Tomás, Arendt, Leonardo Polo, y un largo etcétera, hasta nuestros días, son algunos de los filósofos que han dedicado diversas reflexiones para explicar el fenómeno pedagógico y fundamentar los modos en que la acción educativa puede llegar a ser eficaz.
Si se toma en serio el desafío de mejorar la calidad en nuestro sistema escolar, entre las primeras definiciones del nuevo equipo del Mineduc debiéramos poder reconocer, la antropología pedagógica que lo impulsa y la filosofía de la educación que lo sostiene. Autor: Germán Gómez Veas Doctor en Filosofía de la Educación. Opinión