COLUMNAS DE OPINIÓN: La divina comida
COLUMNAS DE OPINIÓN: La divina comida knte republicano creyó que no había nada iva de su gobierno plutocrático que a sus ex compañeros de universidad a una en los salones de palacio.
No pasará de ser a administrativa, pero para la mayoría de las iilenos este hecho debería ser una señal clara n está gobernando y para quién. á contraste con la actitud del presidente r Allende, quien durante los 3 años de su abrió el palacio presidencial de Cerro, , en Viña del Mar, a los niños de los sectores vulnerables de diversas partes del país! Las colonias de verano” y estaban dentro de la ca de Justicia social que impulsó durante su o está gobernando para el 1% más rico del El otro gobernaba para todos los chilenos, con en la redistribución y apoyo a los sectores vulnerables. divina comida (que al parecer no fue tan. ) y que reunió a sus amigas y amigos (algunos rn amigos, puesto que no son defensores de la dura de Pinochet, como Kast), nos muestra a un nte tan alejado del Chile real que parece de s. :Iiscurso de gobierno de emergencia” y. ucción del país” es una falacia tan grande todas las promesas que hizo en campaña. s por dos razones fundamentales: en primer porque nunca tuvo la intención de solucionar nergencias” del país, y en segundo lugar, las emergencias nombradas por Kast fueron s para solucionar los problemas de la clase omina, vale decir, los dueños del capital. emergencias que definió Kast eran la n, la delincuencia, las fronteras abiertas. están las medidas para solucionar aquello? paquete de medidas anunciadas por el Gobierno la eliminación de impuestos a las ganancias ital, flexibilidad en leyes ambientales para mpresas extractivas, la rebaja de la tasa Torativa.
Todas estas medidas favorecen a los ricos, no van en la línea de un gobierno de ancia”. A esto hay que sumarIe el recorte fiscal s los ministerios, incluyendo a los de salud, ición, vivienda, seguridad (aunque tuvo que ir dicha medida con este último); ajuste a la 1 universitaria, la no utilización del MEPCO para estabilizar el precio de los combustibles y otras medidas que afectan a la clase trabajadora.
Resumiendo, la famosa “reconstrucción” la pagaremos los trabajadores, los jubilados, los ¡ antes, en fin, la clase trabajadora. as verdaderas emergencias en nuestro país son éficit habitacional, las largas listas de espera para ción en salud, las miserables pensiones de las y jubilados, las zonas de sacrificio que privilegian ganancias del gran capital por sobre la salud sus habitantes, la desigualdad de ingresos y oportunidades (según la OCDE, Chile es uno de los países con mayor desigualdad, donde el 1% más rico acumula casi el 50% de la riqueza del país). Esas reales emergencias no se combaten liberando a los más ricos de pagar impuestos, se enfrentan con, entre otras medidas, acciones que eviten la evasión y elusión de impuestos, pagando en Chile lo que corresponde y no trasladando su capital a paraísos fiscales. La divina comida de Kast puede transformarse en a de Dante, con viaje al purgatorio, al odas los castigos. Este Gobierno no está uello. unión s utic Secretaria de Finanzas Regional Aysén Partido Comunista de Chile La divina comida lo. [.