Editorial: Proteger el Cerro Dragón
Editorial: Proteger el Cerro Dragón arios íconos distinguen a Iquique en el país y en el conV cierto sudamericano y mundial.
A su vasto patrimonio histórico y cultural se suman también importantes riquezas naturales, entre las que destaca con claridad el Cerro Dragón, duna urbana ubicada en el acceso sur de la ciudad, con una extensión de cuatro kilómetros y una superficie superior a las 337 hectáreas.
Esta formación geológica fue declarada Monumento Nacional en la categoría de Santuario de la Naturaleza el 18 de abril de 2005, reconocimiento sustentado en su valor patrimonial y en su relevancia científica, cultural, natural y turística, de acuerdo con el Consejo de Monumentos Nacionales. Desde entonces han transcurrido 21 años y el Cerro Dragón continúa consolidado como uno de los símbolos más representativos de la identidad iquiqueña.
En ese contexto, diversas instituciones públicas y organizaciones privadas han impulsado iniciativas orientadas no solo a relevar su valor, sino también a promover acciones destinadas a proteger este emblemático sector, que lamentablemente ha sufrido el impacto de la intervención humana.
Pese a las medidas implementadas en los últimos años, aún es posible observar cómo algunas personas parecen no dimensionar el valor patrimonial que representa la duna e insisten en realizar prácticas que la dañan, quizás sin siquiera advertir que se trata de una formación originada en la última glaciación, ocurrida hace más de 20 mil años. La protección del patrimonio de una región no es solo responsabilidad de las autoridades; en ese desafío, la participación activa de toda la comunidad resulta fundamental. Por ello, se requiere que los adultos eduquen con el ejemplo y que las nuevas generaciones conozcan el valor que representa cada centímetro del territorio que habitan.
A 21 años de la declaratoria, es fundamental que los establecimientos educacionales transmitan a niños y niñas el significado de los emblemas regionales -entre ellos, el Cerro Dragón y que, con el aporte de la comunidad científica local, conozcan la historia y los procesos geológicos que hicieron posible su formación. La protección del patrimonio de una región no es solo responsabilidad de las autoridades".. EDITORIAL La protección del patrimonio de una región no es solo responsabilidad de las autoridades".