Autor: Isidro Morales Castillo Periodista y Magister en Ciencias Sociales
Falleció distinguido médico que encabezó el Movimiento Civilista de 1932
Falleció distinguido médico que encabezó el Movimiento Civilista de 1932 Domingo N 722 26 de abril de 2026 Falleció distinguido médico que encabezó el Movimiento Civilista de 1932 ANTOFAGASTA CON MEMORIA V víctima de un accidente cerebrovascular (ACV), falleció en la noche del miércoles 1 de febrero ce 1956, el distinguido médico y una de las preclaras personalidades de la zona norte, Gonzalo Castro Toro, quien, junto al general Pedro Vignola Cortés, encabezó el Movimiento Civilista de septiembre de 1932, que permitió al país retomar la senda democrática. El doctor Castro Toro se encontraba en su domicilio, ubicado en la calle Carrera de Avenida Brasil, cuando sufrió el accidente. Sus familiares lo trasladaron rápidamente al hospital, donde recibió la atención de un grupo de sus colegas, falleciendo mientras se hallaba en una de las salas del pensionado.
La noticia fue conocida rápidamente en la ciudad, provocando consternación en círculos sociales y comunidad en general, debido al tesonero trabajo en favor de los sectores más desposeídos y el liderazgo ejercido en la defensa de los intereses del norte. Nació en Copiapó el 4 de julio de 1891. Cursó los estudios secundarios en el liceo de su ciudad natal y los superiores en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, donde recibió el título de médico cirujano en 1914. En 1016 comenzó a ejercer en Antofagasta, labor que cumplió durante 40 años, que incluyó un paso por oficinas salitreras del Cantón Aguas Blancas. Sin embargo, su relación con la provincia es anterior porque en (MEMORIA CHILENA) AT CENTENARES DE ANTOFAGASTINOS DESPIDIERON LOS RESTOS DEL ILUSTRE CIDADANO, DR. GONZALO CASTRO TORO. 1912 lideró la Brigada Sanitaria de Estudiantes de Medicina que combatió la fiebre amarilla en Tocopilla. También integraban este grupo los jóvenes Leonardo Guzmán, Clemente Holzapfel, Ignacio Rencoret y Marcos Macuada Ogalde, quien pereció afectado por el mal.
Durante su ejercicio profesional en Antofagasta se desempeñó como jefe de la Sección Medicina Interna del Hospital del Salvador y del servicio de Rayos que instaló él mismo; también fue administrador del Hospital Auxiliar Carlos Ibáñez y junto con el doctor Juan Herrera, organizó el servicio médico de la Ley Nº 4054 (Seguro Obrero Obligatorio). En su calidad de director organizó una de las más grandes campañas que conoce Antofagasta contra las enfermedades venéreas, que resultó exitosa.. En 1925 fue Director de los Servicios Médicos Municipales, teniendo bajo su responsabilidad una policlínica que funcionaba en la calle Orella.
Junto con los médicos Ismael Larraín Mancheño y Arturo Penjeam, desarrolló importantes obras de carácter médico social, teniendo como base el hospital y la Gota de Leche, organización que fundó en la ciudad y cuya misión era bajar la mortalidad infantil a través de la alimentación complementaria y la supervisión médica de lactantes de familias de escasos recursos. Perteneció a diversas instituciones de carácter social, deportivo y de servicio, en calidad de socio activo, honorario y cooperador, destacando su labor en el Club de la Unión, el Club Inglés y el Club Hípico. Fue voluntario del Cuerpo de Bomberos desde 1918, perteneciendo a la Segunda, Cuarta y Primera Compañías; además fundó el Servicio Médico del Cuerpo de Bomberos.
En este ámbito destaca que, en su condición de Superintendente de la institución durante el período 1948-1949, logró el aumento de la asignación municipal a la institución; además de obtener de la Empresa del Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia el obsequio de un estanque donde almacenar agua para atender el servicio contra incendio en la población Miramar. Militó en el Partido Radical, destacando su labor en una rama conocida como radical democrática; fue regidor municipal en diversos periodos y también alcalde subrogante de Antofagasta. El aporte de Castro Toro es gigantesco, pero lo que más se recuerda en su lucha contra del centralismo, a través de los Cabildos del Norte y su participación en el Movimiento Civilista.
En junio de 1946 organizó y presidió un congreso zonal de cabildos de las provincias de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, donde se reafirmó la defensa de los intereses del norte chileno, a través de estudios de todos los problemas de la región y ofreciendo soluciones prácticas. Los Cabildos del Norte precedieron a los Centros para el Progreso, que efectuaron idéntica labor. Secundó al Centro de Antofagasta y fue también representante de la provincia de Atacama en el Comité de Defensa Permanente del Norte. A comienzos de los años 30 Juan Esteban Montero gobernaba el país, que enfrentaba una severa crisis económica y enorme cesantía. Fue derrocado el 4 de junio de 1932 mediante un golpe de Estado militar y civil, que derivó en la República Socialista de Chile, que sólo duró 12 días. La seguidilla de golpes de Estado puso en el poder al general Bartolomé mientras crecía el caos.
En septiembre de 1932 se formó en la ciudad un comité civilista, en el que estaban representados todos los sectores, destacando el médico Gonzalo Castro Toro y el abogado Osvaldo Hiriart Corvalán (padre de Lucía Hiriart de Pinochet), que respaldaron al Comandante en Jefe de la I División del Ejército, general Pedro Vignola Cortes, quien apoyado por el Coronel de Carabineros, Humberto Contreras de la Vega, exigió y logró la dimisión del gobernante de facto, general Bartolomé Blanche, buscando marginar a las fuerzas armadas del gobierno y convocar elecciones libres. Isidro Morales Castillo Periodista y Magíster en Ciencias Sociales.