Autor: Marcela Mercado y Alberto Mayol Gestora cultural / sociólogo
Columnas de Opinión: El súper ciclo en Antofagasta
Columnas de Opinión: El súper ciclo en Antofagasta C Columna l futuro de los niFros es siempre hoy. Mañana será tarde. "Gabriela Mistral. ¿Cuántas veces hemos escuchado lo mismo? El super ciclo del cobre, del litio, de los minerales. Que ahora sí. Que esta vez el crecimiento será distinto. Que Antofagasta despegará. Que los números hablan por sí solos. Y, sin embargo, basta mirar alrededor. Llevamos más de quince años conviviendo con precios extraordinarios, con niveles de producción que hace décadas parecían impensables. Y aun así, la sensación persiste: algo no está pasando. O, peor aún, algo importante no está ocurriendo donde debería. No es fácil decirlo sin que suene a queja. Pero tampoco sirve seguir repitiendo un optimismo que no termina de encarnarse en la vida cotidiana. Esto no nace del resentimiento ni de la crítica fácil.
Nace de una pregunta honesta, incómoda si se quiere: ¿ qué hemos hecho realmente con este ciclo? Hay que decirlo con claridad: está bien que las empresas mineras ya no jueguen a ser los dueños de las ciudades. Ese tiempo tenía algo de artificio y mucho de desequilibrio. Está bien que la política asuma su lugar, que las instituciones sean las responsables del rumbo. Pero eso no significa que el resto pueda desentenderse. Porque una región no se construye por decreto. Se construye entre todos. Y las empresas -como las personas que trabajan en ellasno están fuera de esa trama. Son parte. Habitan el mismo territorio, impactan las mismas ciudades, dependen de las mismas condiciones sociales que después parecen ajenas en el discurso. Por eso, el punto no es volver a un viejo paternalismo. Es algo más simple y, al mismo tiempo, más exigente: asumir que no puede haber éxito económico sostenido en un territorio que no se desarrolla. Hoy Antofagasta produce riqueza, pero no logra todavía traducirla con suficiente fuerza en capacidades. En mejores ciudades. En encadenamientos productivos reales. En educación que dialogue con su estructura económica. En innovación que nazca desde aquí y no siempre desde fuera. Y ese es el problema de fondo: cuando el ciclo termine -porque todos los ciclos terminanlo que quedará no serán los precios, sino las capacidades que hayamos sido capaces de construir. Ahí es donde aparece el riesgo. Porque si hoy, en medio de condiciones favorables, seguimos enfrentando brechas evidentes, entonces una caída en los precios podría encontrarnos sin red. Sin estructura. Sin alternativa. No es una advertencia dramática. Es, más bien, una constatación sobria. Por eso necesitamos algo que hoy escasea: horizonte. Planes de largo plazo que no sean solo documentos. Acuerdos reales entre actores que normalmente operan en paralelo. Decisiones que se noten en lo inmediato, aunque apunten a décadas. Porque el super ciclo no puede seguir siendo una promesa que siempre está por cumplirse. Tiene que empezar a sentirse. A verse. A vivirse. Y eso no depende de una sola decisión, ni de un solo actor. Depende, en el fondo, de algo más básico: de asumir que el tiempo no es infinito. Que las oportunidades tampoco. Que, como nos recordó Gabriela Mistral, lo que no hagamos hoy -simplementeya no lo haremos mañana. Cg "Llevamos más de 15 años conviviendo con precios extraordinarios, con niveles de producción que hace décadas parecían impensables. Y aun así, la sensación persiste: algo no está pasando.
O, peor aún, algo importante no está ocurriendo donde debería". Autor: Marcela Mercado y Alberto Mayol Gestora cultural / sociólogo. "Llevamos más de 15 años conviviendo con precios extraordinarios, con niveles de producción que hace décadas parecían impensables. Y aun así, la sensación persiste: algo no está pasando. O, peor aún, algo importante no está ocurriendo donde debería".