Editorial: Señales en elección FECh
Editorial: Señales en elección FECh Después de varios años de procesos fallidos (la excepción fue la elección de 2023), la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) tendrá próximamente una nueva oportunidad para definir a sus representantes. En los últimos años, los procesos eleccionarios de la FECh se han caracterizado por la bajísima participación, incluso sin reunir los quorums para validar sus resultados. Ello es paradójico, si se piensa que históricamente representó una voz política influyente, una cantera de liderazgos y un referente del movimiento estudiantil. Baste recordar que de allí surgieron el expresidente Boric y su vocera, Camila Vallejo, entre otras figuras del gobierno anterior. En los últimos años, sin embargo, su protagonismo ha disminuido hasta la insignificancia, en medio de la indiferencia de los estudiantes. Entre las causas, puede estar la radicalidad de sus últimas dirigencias y el peso que allí ha tenido la ultraizquierda; no cabe descartar que haya incidido también el desencanto frente al gobierno frenteamplista. Como sea, para muchos estudiantes, la FECh es hoy una institución desconectada de sus preocupaciones. Más que un espacio de representación, un campo de disputa entre colectivos ideológicos. Con todo, estos fenómenos suelen ser cíclicos y no cabe descartar que, en el nuevo cuadro político, la situación pueda cambiar. A ello apuesta la izquierda, con la indisimulada esperanza de encauzar otra vez por la vía de los “movimientos sociales” la oposición a un gobierno de derecha.
Pero si todo eso no es muy sorpresivo, sí hay en esta elección un aspecto a destacar: mientras a nivel nacional el PS mantiene en los hechos una alianza férrea con el PC y el Frente Amplio, desdibujando cada vez más su identidad, en estos comicios universitarios al igual que en l a e l e c c i ó n f a l l i d a d e 2024, los socialistas rompen ese patrón y compiten por separado. Asoman acá diferencias estratégicas sobre cómo conducir el movimiento estudiantil en un contexto nacional marcado por la fragmentación, el desgaste de las coaliciones y el fracaso de la política refundacional del gobierno anterior. En este escenario, los jóvenes del PS buscan reposicionarse en la Universidad de Chile, intentando conectar con sectores moderados del estudiantado. Más allá de lo que ocurra en la elección, es saludable que una izquierda con vocación democrática separe aguas del leninismo del PC y de la inmadurez política que sigue marcando al Frente Amplio. Se trata del mismo giro que insinuó por un momento la directiva nacional del PS, y que parece haber sucumbido frente a la estridencia de las fórmulas Cicardini-Manouchehri. Los estudiantes PS están haciendo lo que la directiva nacional ha intentado sin éxito.. Los estudiantes PS están haciendo lo que la directiva nacional ha intentado sin éxito.