Autor: ALEXIS IBARRA O.
Los test de ADN para mascotas ayudan a conocer su origen, sus rasgos y prevenir enfermedades
Los test de ADN para mascotas ayudan a conocer su origen, sus rasgos y prevenir enfermedades Los test de ADN para mascotas comienzan a masificarse en Chile y están transformando la forma en que los dueños cuidan a sus animales y saben más de ellos. Esta tendencia es parte de un fenómeno mayor: una mayor conciencia de la tenencia responsable de mascotas, en muchos casos consideradas como parte de la familia.
“Nos ayudan a conocer información fundamental de las mascotas, como ciertas enfermedades hereditarias, algunos rasgos anatómicos o la composición genética”, dice Nicolás Escobar, director de la carrera de Medicina Veterinaria de la U. de las Américas, sede Viña del Mar. “Existen test para perros, los más frecuentes, pero también hay para gatos.
Puede realizarlo cualquier tutor a su mascota, pero es más recomendable en ciertas razas, ya que existen enfermedades genéticas que son mucho más frecuentes en razas específicas”, agrega Phillip Dettleff, académico de la Escuela de Medicina Veterinaria de la U. Católica. “Son muy simples de usar: se comercializan kits de extracción en los que basta una tórula bucal y seguir las instrucciones del envase”, dice la veterinaria Natasha Barrios, docente e investigadora de la U. San Sebastián sede Puerto Montt.
La muestra se manda por correo al laboratorio generalmente ubicado en el Hemisferio Norte para obtener, pasadas algunas semanas, el resultado a través de un informe que llega por e-mail o puede ser revisado en la web. En Chile, hay tiendas de artículos veterinarios que comercializan estos kits. Por ejemplo, el test de Koko Genetics Advanced para perros tiene un costo de $116.225.
Su informe incluye una lista de a qué razas y en qué porcentaje pertenece el perro (por ejemplo, 23% Yorkshire y 35% pequinés), los rasgos físicos y también si padece de alguna enfermedad de origen genético. En tiendas como Amazon también se pueden adquirir estos test. Otra opción son los laboratorios nacionales que hacen pruebas de ADN, como GenPet, de la U. de Chile. Este test evalúa 154 marcadores genéticos: 20 asociados a características físicas y 134 a enfermedades oftalmológicas, dentales o neurológicas, entre otras. Para Barrios, la aplicación de un test de ADN dependerá de las preguntas que se quieran contestar respecto a la mascota.
“Puedes realizar un árbol filogenético para saber las relaciones entre razas, conocer la estructura genómica que te permite conocer la ancestría, obtener prueba de paternidad, un perfil de rasgos físicos o el perfil de enfermedades”. Por ejemplo, los criadores de perros los usan para conocer sus rasgos físicos, estudiar su linaje, conocer si tiene una mutación genética o ver su grado de endogamia. ¿Son precisos? Barrios recuerda que hace 200 años no se conocían la razas de perros como hoy. “Eso surgió en la época victoriana. Cada raza tiene características tanto físicas como en temperamentos y habilidades producto de la selección que se ha realizado a través de los años. Por ejemplo, hay razas de compañía, levantadores de caza o para pastoreo. De ahí que saber la ancestría del perro también puede ayudar a conocer más de su comportamiento”, precisa. Conocer su genética es importante también para la salud. “Hay razas o mezclas de perro que son más susceptibles a ciertas patologías”, dice Escobar, quien recalca que esta información no reemplaza el examen de un especialista. “Es una información que se puede compartir con el veterinario”, agrega. “Saber si posee mutaciones asociadas a enfermedades genéticas permite predecir la probabilidad de que la mascota presente la enfermedad y enfocarse en realizar controles preventivos. Esto, con el fin de dar un tratamiento temprano y oportuno, así como un manejo de los factores de riesgo”, explica Dettleff.
En el caso de criadores, dice el académico, “permitirá saber si el animal porta la mutación de una enfermedad, lo cual haría no recomendable la cruza de ese ejemplar”. Este año, un estudio publicado en el Journal of the American Veterinary Medical Association puso a prueba la precisión de estos exámenes, algunos de los cuales requerían una foto del perro junto a la muestra. Según Casey Greene, investigador de la U. de Colorado y coautor del estudio, los resultados fueron desiguales. Tomaron muestras de 12 perros de raza pura y las mandaron con su foto pertinente, pero en algunos casos cambiaron las imágenes. Una de las empresas identificó erróneamente la raza ya que se basó en la foto. Otros dieron predicciones diferentes para razas de sus antepasados. La conclusión es que los resultados de estos estudios deben tomarse con precaución. The New York Times viene monitoreando estos test desde hace seis años.
En su última actualización, de agosto de 2025, el diario recomienda los test de Embark Breed + Health y el Wisdom Panel Premium (ambos en Amazon, por US$ 139 y US$ 128, respectivamente). En ambos casos se los eligió como mejor opción por la claridad de la información y porque son sinceros al decir cuándo un perro es demasiado mestizo. Y RANIRETEVKRABME / PF. Con solo una muestra de saliva se puede saber algo más sobre su linaje, incluso acerca de anomalías genéticas y predisposición a ciertas afecciones. Los más populares son para perros, pero también existen para gatos, a precios que superan los $100 mil.
Se comercializan en Chile o se pueden encargar en línea: A En 2004 se completó la secuenciación completa del genoma del perro; eso ha permitido conocer más su genética e identificar marcadores asociados con rasgos físicos o predisposición a ciertas patologías. En la foto, un perro es sometido a un test de ADN.