Autor: Patricio Moraga Vallejos. Fotografía Luis Casanova Valdés
Máxima preocupación en el Maule por la ocurrencia de incendios forestales
Máxima preocupación en el Maule por la ocurrencia de incendios forestales L a catástrofe que se está viviendo en las regiones de Ñuble y Biobío, producto de mega incendios, no ha dejado a alguien indiferente. Hay dolor, angustia, llanto y preocupación, mucha preocupación. En el Maule, la inquietud es grande.
Son regiones vecinas y además, en suelo maulino ya se han vivido calamidades de este tipo, como lo ocurrido en 2017 con el denominado incendios Las Máquinas que avanzó desde Cauquenes y terminó arrasando con el poblado de Santa Olga, en Constitución.
De hecho, el fin de semana pasado, cuando las imágenes de televisión e internet mostraban la dramática emergencia en Ñuble y Biobío, en el Maule se enfrentaron alrededor de 15 incendios, los que lograron ser controlados rápidamente.
Por lo mismo, acaba de sesionar de manera ampliada la Mesa Regional de Protección y Prevención de Incendios Forestales, en dependencias del Gobierno Regional, para hacer un diagnóstico del Maule y además, avanzar en la coordinación de acciones orientadas a la prevención, mitigación y control de este tipo de siniestros. "Estamos a la expectativa, con las temperaturas y los vientos que hay en la región, sin duda que nos pone en alerta", dijo el Gobernador Regional, Pedro Álvarez-Salamanca, en relación a lo que está pasando en las regiones vecinas, agregando que "mientras más coordinados estemos como instituciones, mucho mejor va a ser la gestión para la prevención y el combate de incendios forestales.
Estamos bien preparados, pero no tenemos que bajar la guardia". De igual modo, destacó la posibilidad de disponer de recursos a través del 2% de emergencia, adelantando además que se está avanzando con proyectos para la instalación de antenas satelitales en 140 puntos y de piscinas para que los helicópteros puedan cargar agua.
El Delegado Presidencial en el Maule, Humberto Aqueveque, recordó que esta Mesa surgió a partir de las lecciones aprendidas tras los grandes incendios ocurridos en la región, especialmente el año 2017 en la provincia de Cauquenes. "El año 2022 decidimos crear una instancia permanente de coordinación para la prevención y el combate de incendios forestales, recogiendo la experiencia del incendio Las Máquinas del año 2017. A partir de ello se consolidó una Mesa Regional, con presencia territorial en cada una de las provincias", explicó.
Si bien el Maule muestra avances en el cumplimiento de acciones como la construcción de cortafuegos, el delegado compartió la misma preocupación a raíz de lo que está pasando en las regiones vecinas. "No podemos señalar que estamos en una situación muy distinta a la del sur", expresó.
Por su parte, la directora regional de CONAF, María Isabel Florido, enfatizó que la prevención es una responsabilidad compartida, reiterando que "está estrictamente prohibido el uso del fuego en la región del Maule, no solo en la quema de basura, sino también en el uso de herramientas que puedan generar chispas", destacando la importancia de generar conciencia en la ciudadanía. El diagnóstico es inquietante, Las olas de calor son cada vez más intensas y duran mayor cantidad de días, y las condiciones climáticas desfavorables en materia de incendios forestales. Y preocupa además la simultaneidad de siniestros.
Si bien el número de incendios (un poco más de 400) es menor que la temporada pasada y el quinquenio, estos siniestros son muy explosivos, avanzan rápido y afectando a la fecha a 3 mil 600 hectáreas. "El llamado es que extrememos las medidas de prevención", dijo. MÁXIMA ALERTA En el sector privado también hay preocupación.
Leonardo Vergara, gerente CORMA Maule-O'Higgins, y que agrupa a las principales empresas forestales, manifestó que "la situación que está viviendo el país es de máxima alerta, máximo riesgo, hemos visto la tragedia que ha ocurrido, y en el Maule si no activamos todos los modelos de prevención y protocolos, podríamos tener una situación como la vivida en Ñuble y Biobío". Enfatizó que "si nos relajamos un poco, lo que pasó en 2017 en Santa Olga, después en Santa Juana, en Viña del Mar, y lo que pasó ahora en el sur, se puede repetir en cualquier comuna de la región". Por lo mismo, destacó el trabajo articulado y colaborativo entre los sectores público y privado en esta materia, siendo parte de un mismo equipo estratégico. "El Maule tiene una historia de trabajo conjunto, un equipo de trabajo público privado, que ha dado muestras de eficiencia y eficacia en los resultados", señaló, comentando entre otras acciones preventivas, la realización de patrullajes en numerosas rutas de la región, con un efectivo disuasivo.
A nivel comunal, los alcaldes expresan y hacen suya la preocupación que existe en los vecinos. "Con las motos niveladoras no estamos arreglando caminos, sino que haciendo cortafuegos porque la comunidad está asustada, estamos muy preocupados", dijo el alcalde de la comuna de Maule, Pablo Luna, rersaltando que "estamos haciendo prevención diariamente". En Maule, para Navidad, vivieron una situación de emergencia con incendios, que dieron dura tarea para ser controlados, sembrando la inquietud y temor en la comunidad. Autor: Patricio Moraga Vallejos. Fotografía Luis Casanova Valdés. La catástrofe que se vive en Ñuble y Biobío y lo sucedido en 2017, en Santa Olga, en Constitución, encendieron las alarmas en la región