COLUMNAS DE OPINIÓN: La economía no se reactiva con optimismo
COLUMNAS DE OPINIÓN: La economía no se reactiva con optimismo Domi Domi suele venir acompañado de expectativas.
El reciente cambio de mando del Presidente José Antonio Kast coincide, además, con unaseñal quemuchos actores económicos esperaban: según el último informe deconfianza empresarial de la Cámara Nacional de Comercio, el sector comercio, hoteles y restaurantes volvió a terreno optimista después de cuatro años en zona pesimista. Es una señal relevante, pero conviene decirlo con claridad: la economía no se reactivacon optimismo. La confianza empresarial es un termómetro del ánimo económico, pero no el motor que mueve la inversión. En otras palabras, el optimismono basta. La economía se reactiva cuando las expectativas se transforman en decisiones concretas. Esees, probablemente, el principal desafío que enfrenta hoy el país. Durante los últimos años, Chileha experimentado una combinacióncompleja debajocrecimiento, incertidumbre regulatoria y deterioro en las condiciones de seguridad. El resultado ha sido evidente: proyectos quese postergan, inversiones que se ralentizan y empresas que operan en un entorno cada vez más desafiante, Por eso, el nuevo ciclo político abreuna oportunidad queno debería desaprovecharse.
Recuperar la confianza es un primer paso, pero lo verdaderamente relevante será E: inicio de un nuevo gobierno de un nuevo gobierno generar las condiciones para que esa confianza se traduzca en crecimiento, inversión y empleo. En ese camino hay un factor que hoy resulta ineludible: la seguridad pública. Para el comercio -y para muchas otras actividades económicas la seguridad se ha transformado en una condición habilitante. Cuando los locales deben invertir crecientemente en protección, cuando! los trabajadores enfrentanriesgos en suentorno laboral o cuando los clientes evitan determinados espacios por temor, el impacto económico es inmediato. Perojunto con la seguridad, existeotro desafío que Chile lleva demasiado tiempo postergando: la capacidad deejecutar proyectos de inversión e infraestructura. Mientrasexiste consenso transversal sobre la necesidad de crecer más, muchas iniciativas estratégicas enfrentan procesosregulatoriosinterminables o decisiones que sedilatan durante años. Desde la Región de Valparaíso esta realidad se observa con espeCial preocupación. Nuestra región posee ventajas comparativas evidentesenlaactividad portuaria, la logística, el turismo yel comercio. Sin embargo, ese potencial requiere infraestructura moderna y decisiones oportunas.
Proyectos comolas ampliaciones portuarias de Valparaíso y San Antonio, el trenSantiago Valparaíso, laextensión del Metro hasta La Calera o iniciativas urbanas como Las Salinas y Maratué forman parte de una agenda largamente discutida que no puede seguir entrampada en la burocracia. A ello se suma un desafío que puede transformar laconectividad regional: la ampliación del aeródromo de Torquemada en Concón para habilitar operaciones comercialesde pasajeros. La aprobación ambiental de esta iniciativa abre una oportunidad concreta para avanzar haciaun nuevo aeropuerto regional que fortalezca el desarrollo logístico y turístico de Valparaíso. Cada proyecto que se retrasa no es solo una inversión que no llega: son empleos que nose crean y oportunidades de desarrollo que se pierden. Si algo necesita hoy Chile -y particularmentesus regiones es demostrar queaún tienela Capacidad de transformar las expectativas en decisiones. Porque, al final del día, las economías no avanzan con optimismo, sinoconinversión y ejecución. y ejecución..