Autor: DR. JOSÉ LUIS ARUMÍ PROFESOR TITULAR, DEPARTAMENTO DE RECURSOS HÍDRICOS UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN
Columnas de Opinión: ¿Cómo nos fue con la lluvia en 2025?
Columnas de Opinión: ¿ Cómo nos fue con la lluvia en 2025? H ace algunas semanas fue publicado un artículo del Centro ANID CR2 donde identificaban los cinco años más secos de los últimos 100 años en la Región Metropolitana, y que resultaron ser 1925,1968, 1998,2019 y 2021. De lo anterior, llaman la atención los años 2019 y 2021 por ser bastantes recientes y que corresponden a la parte más dura de la Mega-Sequía.
La pregunta que se me ocurrió entonces es: ¿ Cuáles fueron los años más secos en Chillán y como anduvo el año 2025? En la Universidad de Concepción, Campus Chillán, el Departamento de Recursos Hídricos posee un registro de datos de lluvia medidos desde el año 1969.
Hace unos años, hicimos un convenio con la Dirección General de Aguas, para que ellos operen una nueva estación meteorológica cuyos datos meteorológicos pueden ser ahora observados en forma online a través del registro de estaciones satelitales que posee dicho servicio en su página web.
A partir de los 57 años de datos de lluvia medidos en Chillán y usando datos de climáticos disponibles, fue posible obtener una reconstrucción de los datos de lluvia registrados en Chillán a partir del año 1926, lo que nos permite hacer comparaciones de los años más lluviosos y secos en los últimos 100 años, estos datos están disponibles y me los pueden pedir directamente. En Ñuble, el año más seco que hemos tenido en los últimos 100 años fue 1998, con solo 483 mm/año. Después vienen el 2016, el 2020, el 2025 y el 2019 con 580,590, 599 y 635 mm/año. Entonces, los años más secos para la Región Metropolitana no son los mismos que para Nuble, y siempre es necesario generar información local. Además, el año 2025 fue el cuarto año más seco en los últimos 100 años. Si tomamos como referencia el promedio de precipitaciones totales anuales de los 100 años, desde 1926 al 2025, tenemos un valor de 1052 mm/año. Si revisamos los últimos 20 años, solo hemos tenido cuatro años donde ha llovido más que ese promedio histórico, que fueron los años 2006; 2008,2023 y 2024. Recordemos que, en esos cuatro años, hubo distintos tipos de inundaciones que causaron bastantes problemas. El período de 14 años que va desde el 2009 al 2022, llovió siempre menos que el promedio en 100 años es lo que llamamos Mega-Sequía. Después de las lluvias de los años 2023 y 2024 nos habíamos relajado, diciendo que se había terminado la Mega-Sequía, pero volvimos a sufrir un año seco.
Esta temporada todos los ríos están con un fuerte déficit de caudales y las Juntas de Vigilancia han ido generando reducciones de caudales que pueden captar los canales de riego en base al concepto de prorrata, que significa que todos tenemos menos agua cuando hay un período seco y que se aplica desde la época del Imperio Romano. ¿Son estas sequías producto del Cambio climático? No lo sé, pero algo de eso puede haber y por lo tanto debemos estar preparados porque es muy posible que tengamos más años secos, seguidos de algunos años húmedos.
Siguiendo la historia de José y el Faraón, debemos pensar en aprovechar los años húmedos (vacas gordas) para aumentar las reservas de agua y poder usarlas en los años secos (vacas flacas) imitando la construcción de graneros según lo que se narra en la Biblia. En este caso, estamos hablando de la construcción de embalses y sistemas de recarga de aguas subterráneas. Es importante entonces destacar la puesta de la primera piedra del proyecto del embalse Zapallar y los avances en el embalse Punilla. Estas son buenas noticias, porque definitivamente no podemos relajarnos esperando que vengan años mejores.
Debemos pensar en aprovechar los años húmedos (vacas gordas) para aumentar las reservas de agua y poder usarlas en los años secos (vacas flacas), imitando la construcción de graneros según lo que se narra en la Biblia. Es importante entonces destacar la puesta de la primera piedra del proyecto del embalse Zapallar y los avances en el embalse Punilla. Estas son buenas noticias, porque definitivamente no podemos relajarnos esperando que vengan años mejores. Autor: DR. JOSÉ LUIS ARUMÍ PROFESOR TITULAR, DEPARTAMENTO DE RECURSOS HÍDRICOS UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN.
Debemos pensar en aprovechar los años húmedos (vacas gordas) para aumentar las reservas de agua y poder usarlas en los años secos (vacas flacas), imitando la construcción de graneros según lo que se narra en la Biblia. Es importante entonces destacar la puesta de la primera piedra del proyecto del embalse Zapallar y los avances en el embalse Punilla. Estas son buenas noticias, porque definitivamente no podemos relajarnos esperando que vengan años mejores.