Plataforma busca poner fin a las rendiciones de gastos: “Son old school”
Plataforma busca poner fin a las rendiciones de gastos: “Son old school” Una plataforma para controlar cada gasto antes de que ocurra. El almuerzo de un ejecutivo o la bencina de un conductor, según días, horarios, lugares y presupuestos definidos, de forma remota y en tiempo real. Para muchos equipos de finanzas en Chile puede parecer un sueño. Uno que podría ahorrarles hasta 150 horas de trabajo al mes. Sobre todo en empresas con grandes volúmenes de gastos operativos, donde los trabajadores pagan de su propio bolsillo.
“Tienen que rendirlos, subirlos a algún sistema, mientras el equipo de finanzas audita y reembolsa”, explica Alan Karpovsky, quien junto a Alejandro Zecler fundó Mendel, una fintech que simplifica el proceso de rendición de gastos y que hoy ambos lideran como co-CEOs. La inspiración vino de Estados Unidos, donde empresas como Brex, recientemente adquirida por Capital One, o Ramp, llevan años combinando tarjetas corporativas, gestión de gastos y servicios bancarios en una sola plataforma. Karpovsky y Zecler quisieron hacer algo similar para América Latina.
Lanzaron Mendel en México en 2021 y luego en Argentina en 2024, donde encontraron que empresas de logística, agencias de marketing, laboratorios farmacéuticos y sectores como minería o retail compartían la misma necesidad: un hub central para ordenar y parametrizar el gasto de cada colaborador. Hoy operan con más de mil clientes corporativos en ambos países. En Chile, aseguran, aún no existía un producto que resolviera este problema. Por eso se unieron a Banco BICE y Visa para lanzar su Tarjeta de Crédito Corporativa, el primer producto de este tipo en el mercado local. Lo común es que el problema de las rendiciones de gastos se aborde con mecanismos que agilizan o digitalizan el proceso. En esta propuesta, el trámite es eliminado. Las tarjetas, que pueden ser físicas o virtuales, funcionan como la puerta de entrada a un software que define las reglas de dónde, cuándo y en qué se puede gastar. Además se conecta con el ERP de la empresa, para que cada transacción quede registrada automáticamente en la contabilidad. Hasta hace un tiempo, para evitar el proceso de reembolso, algunos directores financieros asignaban una docena de tarjetas corporativas que terminaban compartiéndose entre cientos o incluso miles de empleados. No era una solución ágil ni segura. “Muchos CFO le tienen miedo a las tarjetas porque han tenido casos de fraude y mal uso de fondos”, dice Karpovsky. En Banco BICE observaron lo mismo con sus clientes.
“Le preguntabas a cualquier empresa y te decía que uno de sus grandes dolores de cabeza era no querer entregar tarjetas a nadie, porque administrarlas es un lío”, dice Robert Puvogel, gerente de la División Corporativa del banco. “Rendir gastos es old school”, asegura Zecler y cuenta que bromeaban con los directores: “O tienes muy pocas tarjetas o tienes demasiados empleados”. La solución, dice Karpovsky, era dar vuelta el modelo. “En vez de hacer que el empleado gaste y que la auditoría venga después, hagámoslo ex ante, con una tarjeta inteligente.
Además, con la plataforma se puede tener visibilidad sobre quién ININNAVOIGANNIRETAC comete fraudes y dónde se está yendo la plata, algo que con los reembolsos es mucho más difícil de detectar, porque el gasto ya pasó”. Todo esto se construye sobre la línea de crédito asociada a la tarjeta, que es soportada por BICE. Según sus estimaciones, las compañías podrían ahorrar hasta US$ 50.000 mensuales en costos administrativos y reducir en 30 horas los procesos de conciliación de facturas. Para sus clientes, “tener todo centralizado va a cambiar la lógica con la que gestionan y administran sus gastos”, asegura Puvogel.
Por su parte, con esta tecnología, Visa realiza en Chile el primer lanzamiento de Pismo, su plataforma de procesamiento digital nativa en la nube, “que permitirá a los bancos innovar de manera rápida, eficiente, ágil y segura”, dice Leonardo Collado, gerente general de Pismo. Mientras varios servicios han intentado digitalizar estos trámites, que representan un gran dolor de cabeza para las empresas, este proyecto tuvo una aproximación diferente. Generaron una tarjeta inteligente que, simplemente, elimina el proceso.
CATERINNA GIOVANINI Los desarrolladores estiman que el sistema permitirá a las compañías ahorrar hasta US$ 50.000 mensuales en costos administrativos y reducir en 30 horas los procesos de conciliación de facturas.. DESARROLLADA POR BANCO BICE, MENDEL Y VISA: Mientras varios servicios han intentado digitalizar estos trámites, que representan un gran dolor de cabeza para las empresas, este proyecto tuvo una aproximación diferente. Generaron una tarjeta inteligente que, simplemente, elimina el proceso. CATERINNA GIOVANINI Los desarrolladores estiman que el sistema permitirá a las compañías ahorrar hasta US$ 50.000 mensuales en costos administrativos y reducir en 30 horas los procesos de conciliación de facturas. La tarjeta inteligente podrá ser física o digital, y contará con una línea de crédito cuyos movimientos quedarán inmediatamente registrados en el sistema.