Autor: Pablo Retamal Navarro
Sin traje negro ni idealizaciones: el último año de Manuel Rodríguez
Sin traje negro ni idealizaciones: el último año de Manuel Rodríguez 38 LT CULTO Los últimos meses de vida del célebre guerrillero Manuel Rodríguez fueron muy movidos: fue Director Supremo por un par de días, creó un regimiento y hasta le hizo una protesta a Bernardo O'Higgins, entrando a caballo en el Palacio de Gobierno. Eso llamó la atención del escritor nacional Andrés Valenzuela, quien basado en esos hechos decidió lanzarse a escribir una novela histórica. Así nació El húsar y la muerte (Ediciones B), una novela histórica que recrea los días finales del prócer de la independencia.
Tras su llegada al sello del grupo Penguin Random House, Valenzuela ha publicado las ficciones Fragata Cochrane (2024) y Las mujeres de la Guerra del Pacífico (2025), en las que se sumergió en el conflicto de 1879. Sin embargo, ahora pone su mirada en los años de la independencia de Chile, y consiguió una novela en que la historia entretiene y está sustentada con base histórica.
El corazón de la narrativa histórica. ¿Por qué le interesó en particular esta última etapa de Manuel Rodríguez en 1818? Por lo general, lo que se habla de Manuel Rodríguez va en relación con su época como guerrillero durante la reconquista realista y su muerte misma.
Sin embargo, el período de su último año de vida ofrecía mucho: desde su repentina subida al poder, la relación con los demás con quienes ayudó a construir ese poder, su igual de repentina prisión, sus vínculos familiares y todo eso sumado a lo que estaba pasando en Chile al mismo tiempo. Ese contexto permitía plasmar un personaje revisitando su vida, sus anhelos y logros, también sus fantasmas y desaciertos, preguntándose muchas cosas que tal vez todos nos hemos preguntado en algún punto de nuestras vidas. Era la oportunidad de dar no tanto con un héroe admirable, sino con una persona respecto a la que podemos empatizar y hasta identificarnos.
Manuel Rodríguez es quizás el personaje más "romantizado" de la historia de Chile. ¿ Cuál fue su mayor desafío al intentar humanizarlo sin perder esa mística de húsar? En general en las novelas trato de ceñirme a las fuentes históricas y evitar tanto las idealizaciones como las demonizaciones de los personajes. En uno y otro sentido me parecen caricaturas poco creíbles y por lo mismo, sean personajes de ficción o que existieron, no marcan el sentido de lo que es una persona. Todos tenemos grandes momentos, sea de lucidez como de falibilidad y creo que eso es lo que debe plasmar un personaje en una historia.
Manuel Rodríguez no fue la excepción y claro que es una tremenda responsabilidad por lo que su nombre significa para la transversalidad de la gente, pero a la vez me parecía injusto que esta versión desde la ficción no tuviera todo lo que tiene una persona real, incluso ese lado falible, de duda o incluso de arrebatos y yerros.
Injusto, sobre todo con el personaje mismo: a ANDRÉS VALENZUELA EL HUSAR Y LA MUERTE B veces se nos olvida que Manuel Rodríguez, más allá de la grandeza del mito y su legado, fue una persona real. Creo justo que sea recordado también de esa manera. Después de haber investigado sobre esta parte de su vida y su personalidad, creo que a él le hubiese gustado así. En la novela, Manuel Rodríguez se siente incómodo con el poder, sobre todo al tener que ejercerlo como Director Supremo. ¿ Cree que fue así en realidad? Creo que es muy posible.
De lo que puede desprenderse de las fuentes, era una persona no muy dada al poder formal y tal vez por eso es de los pocos llamados próceres de esa época si no el único que era querido incluso por el bajo pueblo.
Si bien nació en una familia que podría denominarse de "clase media", con los LATERCERA Sábado 2 de mayo de 2026 reparos que pueda tener el uso del término para esos tiempos, conocía bien el mundo popular y después eso mismo le resultó muy útil durante su época guerrillera, lo que solo engrandeció la leyenda. La gente lo quería y al parecer él se sentía cercano a esa gente, lo que puede resultar no tan compatible con una posición como la de Director Supremo.
Algo que llama la atención es que en la novela nunca aparece el traje negro completo de Húsar de la Muerte con el que suele representarse a Rodríguez, lo pone más bien con uno verde oscuro, ¿por dónde pasó esa decisión? Las imágenes más célebres de Manuel Rodríguez, como aquella con el uniforme negro de Húsar de la Muerte, fueron realizadas con posterioridad a su muerte, varios años después de hecho, y son obra de artistas por lo que son interpretaciones del personaje.
En la novela también se optó por vestuario militar, en particular un dolmán verde de alamares negros que se sacó de Vida de Manuel Rodríguez El Guerrillero de Ricardo Latcham, una de las obras más clásicas sobre el tema. Ahí se describe esta indumentaria cuando Manuel Rodríguez marcha hacia su muerte con el regimiento Cazadores de Los Andes y luego cuando una vez asesinado se hace inventario de sus pertenencias. Esto también puede tratarse de una interpretación de parte de aquel autor, pero de serlo está concebida en circunstancias que me parecieron más creíbles.
Después de haber escrito esta novela, ¿quién fue Manuel Rodríguez para usted? Un buen tipo dentro de lo que un ser humano puede ser, ingenioso y bravo, de vida sencilla, impulsivo, idealista hasta el punto de su propio perjuicio, bien amigo de sus amigos, educado e inteligente. Además, un buen abogado, con un conocimien to que supo aplicar incluso en los momentos en que un poco a contrapelo le tocó hacerse cargo del poder. Alguien que te podría ceder el asiento en la micro o el metro lleno hasta las banderas o que te ayuda con un trámite que no entiendes sin tener por que hacerlo. Puedes leer la entrevista completa en https://www. latercera. com/canal/culto/.. EL HÚSAR Y LA MUERTE ANDRÉS VALENZUELA Ediciones B 300 páginas Libros Autor: Pablo Retamal Navarro. El escritor chileno Andrés Valenzuela se sumerge en 1818 para rescatar al hombre detrás del mito en su nueva novela, El húsar y la muerte.
En esta entrevista, explica por qué decidió despojar al prócer de su uniforme cinematográfico para mostrarlo en su faceta más humana: la de un abogado idealista, un Director Supremo incómodo con el mando y un guerrillero que, lejos del bronce, enfrentó sus días finales con los mismos miedos y contradicciones que cualquier mortal. EL HÚSAR Y LA MUERTE ANDRÉS VALENZUELA Ediciones B 300 páginas Libros