Autor: M. CORDANO
La IA se instala como tema sensible en las graduaciones universitarias de EE.UU.
La IA se instala como tema sensible en las graduaciones universitarias de EE.UU. La inteligencia artificial (IA) se ha instalado con fuerza en distintos ámbitos, y las graduaciones universitarias en Estados Unidos no son una excepción.
Como parte de sus ceremonias que suelen desarrollarse entre mayo y junio, la costumbre es que las casas de estudio de ese país inviten a rostros destacados a entregar un mensaje a quienes están por comenzar su camino profesional.
Este año, muchos discursos se han centrado en el impacto transformador de la IA en el mundo, pero en varios casos, el tema ha sido poco bienvenido, con recién graduados interrumpiendo a los oradores con abucheos masivos.
Uno de los ejemplos más notorios fue el de la ejecutiva inmobiliaria Gloria Caulfield, quien durante su discurso en el podio de la U. de Florida Central, calificó a la IA como la “próxima revolución industrial” y fue recibida con un coro de silbidos a modo de protesta.
Atónita por la respuesta, preguntó a quienes estaban a su alrededor “¿ Qué acaba de pasar?”. Una situación similar vivieron el ejecutivo musical Scott Borchetta y el exdir e c t o r e j e c u t i v o d e G o o g l e, E r i c Schmidt. El primero comentó a los titulados de la U. Estatal de Middle Tennessee que “la IA está revolucionando la producción en este mismo instante” y recibió pifias como respuesta. Cuando Schmidt mencionó frente a los graduados de la U. de Arizona que la IA “tocará todas las profesiones, salas de clases, hospitales, laboratorios, personas y relaciones que tengan”, los abucheos comenzaron a crecer. “Sé lo que muchos de ustedes sienten al respecto. Los escucho”, dijo entonces. “Existe un temor en su generación de que el futuro ya esté escrito, de que las máquinas se acerquen, de que los empleos desaparezcan. Y entiendo ese miedo”. Reglas cambiantes “Lo que estamos viendo en las graduaciones de EE.UU. va más allá del simple temor tecnológico: es una crisis de expectativa generacional. Durante décadas el modelo fue estudiar, entrar al mercado y ganar experiencia progresivamente.
La IA rompe esa lógica porque automatiza las tareas iniciales, que eran justamente donde un recién egresado aprendía el quehacer”, explica Carlos Jerez-Hanckes, exdirector ejecutivo de Data Observatory, fundador y CEO de Hcmfront y asociado a la Red de Recursos Humanos. “Esto genera una ansiedad tremenda. ¿Cómo construyes tu identidad profesional si las reglas cambian a mitad de camino?”, dice.
En efecto, según datos de una encuesFO Y TISREVINUEHT / EBUTUO Y ta del año 2025 desarrollada por la U. de Harvard, cerca del 70% de los estudiantes universitarios en EE.UU. considera que la IA representa una amenaza para sus perspectivas laborales.
Dentro de Chile explica Jerez-Hanckes, quien también fue decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UAI, la inquietud “es silenciosa pero creciente, sobre todo en áreas de automatización cognitiva como márketing, programación junior, diseño y analistas”. Ante este escenario, el especialista cree que las universidades deben transformarse. “Ya no basta con transmitir conocimientos técnicos estáticos: hay que formar personas capaces de aprender continuamente, adaptarse y colaborar con sistemas inteligentes”, plantea.
Ana Henríquez, académica del ObserLa audiencia emitió silbidos de descontento cada vez que el empresario informático hizo alusión a la IA. vatorio IA en Educación de la U. de Las Américas, comenta que “muchas tareas automatizables serán automatizadas, especialmente funciones rutinarias o de entrada que antes cumplían aprendices, practicantes o recién egresados. Por eso, la educación superior debe revisar currículos, actualizar perfiles de egreso y fortalecer pensamiento crítico, verificación, comunicación, creatividad, resolución de problemas, manejo de datos y responsabilidad ética.
Preparar a los estudiantes implica enseñarles a usar IA con método, pero también formar el juicio profesional que les permitirá saber cuándo confiar, cuándo contrastar, cuándo corregir y cuándo asumir la responsabilidad final de una decisión”. Ante la queja de muchos graduados estadounidenses sobre que las universidades pasaron en poco tiempo de restringir el uso de herramientas de IA a promover abiertamente su integración, y frente a la necesidad de construir una política coherente, Henríquez señala que “la reacción inicial de cautela fue comprensible, porque la IA generativa tensionó autoría, originalidad, evidencia del aprendizaje y confianza de los procesos evaluativos.
Hoy corresponde avanzar hacia criterios formativos precisos: definir cuándo el uso de la IA es pertinente, cuándo debe declararse, qué prácticas afectan la integridad académica y cómo se evalúa el aprendizaje real”. ANOZIRA ANOZIRAFO Y TISREVINUEHT / EBUTUO Y Autor: M. CORDANO. N En distintas casas de estudio, oradores que hablan del impacto de la inteligencia artificial se han llenado de abucheos por parte de los recién titulados. Incertidumbre sobre cómo transformará profesiones y oportunidades laborales: “La pregunta no es si la IA moldeará el mundo. Lo hará”, dijo Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, durante su discurso en la U. de Arizona. En la foto a la derecha, parte del público con el pulgar hacia abajo. También silbaron cada vez que hizo alusión a la IA.