Recuerdo de Jorge Inostrosa y de su "Adiós al Séptimo de Línea”
Recuerdo de Jorge Inostrosa y de su "Adiós al Séptimo de Línea” ¡ 11% VIctor Hernández L Seciedaddr P bit Escrsores 4 dHáaplbnes La La paimera edición de Adids al éptLn-io de Unea” se publicó publicó en 1955 cas uaimentc, el misase aAaenque se otorgó e] Premio Nacional de Uteratusa al historiador Francisco Antonio Encina quien exclamó: “Este muchacho -se jeferla a oie Inosirasa con anos cuantas Libros que yo rile cosio. rco de memoria, ha Logndo reconstiluii el ambiente de la época y movillaar un ejéi-clro de personajes como si [os hubiera tratada peonalmenLe. ¡Lo que son las disposiciones rsaLurales! nadIe aprende sino lo que ya sabía.
Al Igual que a Encina. loe hislorladores hislorladores critIcaron a Inostrosa por su [alta de rigurosidad, y la posible deFormación de La verdad cuando atribula la relevancia en ciertos procesos políticos a de[ermlnadas personajes. trastocando los mismos suLesos suLesos que narraba.
Sobse estos comentanos comentanos desdeñosos, Rodrigo Ser-rano Llombal académico de la Porstiíioia lirsisersidad Católica de Chile. señaló en su momento que no debia exigIese a la novela histórica histórica la fidelidad que se busca en un Libro de historia.
“En ial sentido, La obra de orge Inostrosa no abriga ningsansi pretensión de purismo cientiftco, sino que busca -simplementeentretener, a la vea que entregar una visión -al menos aproximadaaproximadade los hechos que reLata! Alone aseguraba que Encina se toma ha la cabeza cOn las manos cuando lela los capítulos que inostrosa dedicaba a la campaña morltima de la Guerra deE PaCLO.
PaCLO. que comprendía principalmente. desde que la escuadra chilena Inició el blcqueo del entonces puerto peruano de Iquique ci 5 de abril de 1579, hasta la captura captura del monitor blIndado Hu?sscar en el turribaie naval de Angamos, el a de ocLubre ocLubre de 1&79. periodo de seis meses que nadie conocía melor que Encina, pera que La destreza riarratLva de Inostrosa dotó en un lenaje literario, a una serie de bataItas bataItas y combateanavalis, que aserne jabana una nove1a de ficción, en donde se entrerrieaclaba entrerrieaclaba la bósqueda de un antiguo amor por parte de una joven santiaguina, quien se incorporaba al servicio secreto chileno y lograba infikrarse en las altas mandos eneas gos pata eonseguirrrsíormacióny la descripción plagada con detalles exactos de los movimientos de Las flotas thtlerta y peruana. bebido a la mettculosa precisióa del reLato reLato de lnostrosa, los combates navales de Chipana, Iquique y Punta Gruesa; Arlcay Antofagasta; tas llamadas correrfas del 1-briscar” cuando se leen. pa. rece que se estuviera recorrlendolos en cámara lenta: -. L) cN4zar Parte iiçfina( pero hay algo mucho mía Importante que trasciende la obra y que eonsienua can el martIrologIo de los tripulan Les de la corbeta corbeta Esmera Ida en Iquique, y que laos rosa iransformaen el eje que movillra Los cInco tomos de toda la ubra Es la forma en que la gesta de Arturo Prat, la audacia de Garlas Condel[, el heroisrno de las tsipuiaclones tsipuiaclones chilenas. despertó el sentido de la nacionalidad, La identificación con la patriar el-senrkntientoatávicoy guerrero guerrero del pueble chileno lnosLrosa ensalza en la naveta, a jóvenes y campesinos, que Locados pos el ejemplo de Prat, Condell y los suyus se enrolan voluntariamente en loe regimientos para Ir a combatIr a la pampa y al desierte. mientras que, en Santiago. hUosde íamihas íamihas acaudaladas originaban el i-eglmientu Esmeralda 7 de Une& a partir del cuerpo cuerpo cívico Carampangue que heredaba el nombre a sta ver, del antiguo destacamenlo destacamenlo que peleé en la guerra contra [a Cortíederaciórs PenioUvla entre 1236 y 1839 asociado entre otros nombres a los del subteniente Colipi, la sargento Candelaria Candelaria Pérez y el comandaste Jerónimo Valenzuela, Autor prolifaco Durante mucho tiempo. la editorial ZLg-ZagmganlzógLrasculturaies par casI todas las ciudades del país. donde se enviaba enviaba a distIntos escritores nacionales para que comentaran y leyeran sus obras más conocidas. lorge lnosrrosa estuvo en Anca, Antoíagasia. Antoíagasia. Caiama, Huasca, CLsill, ún, Temuto. Temuto. Enrique Lofeurcade recordaba que coma preámbulo de la charla que el escritor darla una mañana en ChUtan, la banda del regImiento tocó el Adiós al Séptimo de Unea en el ldtro Ol-liggins.
En otra ocasIón, las auLoridades provincIales provincIales prepararon en Calama, urLa gran retreta con las unidades miliLazes, donde Inostrosa sacó a relucir su voz de barítono barítono e itsLerpretó una parte de la historia de Chile eclusada de cantineras, soldados, soldados, panspeanos y trabapdores salitreros a bien, cuando escenificó la batalla de La Concepción en el cuartel de bomberos de F-luasco en que setenta y sIete jóvenes chiLenos lucharon hasta la muerte contra miles de soldados enemigos. Adirisi al SéptIma del Línea” fue el comienzo comienzo de una extensa obra literaria cercana cercana a tos treinta dtulos, la mayoría de ellos publicados von el seUo Zig-Zag.
En 1959 se conoció Hldatgos del mar, irabajo irabajo en el que realizaba un curioso e iiiteresante iiiteresante paralelismo histórico entre los das máximos héroes navales de Chile y Perú: Arturo Prat Chatn y Miguel Grau Seminario, Era sólo el pricstlplo. porque en 1961 se conocieron dos obras de gran calidad, El corregidor de Cailcanto”, nombre dado al vasco Luis Manuel de Zañarw Zañarw que en el siglo XVIII fue encargado. por orden del gobernador Antonio Culil y Gonzaga. de hacer cumplir la justicia en Santiago.
Zañartu es a menudo recordado por el cornEta de los historiadores como un hombre austero y cruel, que empleaba a los presas en trabajos forzados, lo que permItió construIr iglesias, conventos y el recordado puente de Ca] y Canto que atravesaba el rio Mapocho y que por más de un siglo unIó el tradicIonal sector de La Chimba. actuales comunas de Independensia. Independensia. Renca. Recoleta ConchaJí, tonel casco contrate histórico de Santiago. Meses mnis tarde apareció La jusLLcia de los Maurcll&, a nuestro juicio oria de las obras mejor logradas del autor que actualira un viejo conflicto familiar en el archIpiélago de uan Fernández. Después. inostrosa pubLicó dos libros de narraciones breces, que mis parecen crónicas históricas o periodísticas.
En “El rescatado por Dios y mitras trad]c lo nes, encontramos veintiocho relatos enunciados principalmente, en títulos títulos anteriores y en el Adlós al Séptimo de Unea, como an&doras o leyendas. pero, que ahora. son tratados encapítulos encapítulos individuales, ncansbio, en Tantasmas y retratos de La tradicIón, el autor clasifaca veintInueve relatos breves en tres categorías: De indios y conquistadores, conquistadores, Estamnpas de nuevos tiempos” y “Travesuras coloniales.
Los títulos precedentes prepararon la llegada de otra gran obra cuya ejecución demandó a Forge inostrosa varías años ile estudIo y de lecturas de textos históricos y revisión de nades de docurnernos, cartas. cartas. legaFos y resoluciones en el Archivo NacionaL Los hilsares trágicos, es un trabajo colosal en cuatro tomos, de cerca de novecientas pttglnas, publicado entre 1964 y 1960, cuya trama se cocLrnscribe al periodo de la independencia nacional en donde el noveLista desentrarta las complejas complejas y fascinantes pemsurialldadies de jocó Miguel Carrera y del legendario Manuel Rodríguez [unto a ellos están los hermanos hermanos de José MIguel, javies-a, Juan José, y LuisF cuyo destino aparece eclipsado por las decisiones de josé de San Martin.
Bernardo Bernardo Ol-Iiggins, ttari Martínez de Rozas Carlos MarIa de Ahear entre otros. bios trosa incorpora a una trama sentimental ya recurrente en sus obras anterIores, el plan trazado por las logias masónicas que apresuraron y conformaron, la emancipación emancipación de los países hispartoamerlcanos“1-lucIla hispartoamerlcanos“1-lucIla de siglos” editado en 1966 es un texto de veintisiete semblanzas sobre diversos personajes olvidados e incomprendidos incomprendidos de la historlografia chilena, que Ineluyedos resellas dedicadas a Magallanes; Magallanes; “Los nómades del mas”, que recuerda a Puerto Edén, a los [cawés qar, pero también, a los suboficiales de la Fuerza Aérea que hicieron patria cori su radio estacióm y Rescate en la isla Elefante en que quiaás. por primera vez la fisura anónima del piloto Luis Pardo Villalón trasciende, para surgir vorrLO el verdadero héroe en el salvalaje del explorador explorador brItánIco snest ShacltletotL y de su tripulación en la Antártica.
En 1970 se habla conocido el tItulo Se las echó el Bula” y se hallaba completan Recuerdo de Jorge Inostrosa y de su Adiós al Séptimo de Línea”;1] ;-t iiIeo;0] iAl 7ft LINFAI Carátsdel attri de Los Cswtro Coartas que reo-ea b nobde Jorge Incitan.
Fued pñner dato es opsado ni C?de en 196&. Recuerdo de Jorge Inostrosa y de su "Adiós al Séptimo de Línea” do el tercer volumen de su nosela sobre Simón Bolívar cuando empeoré su salud, en el üernpo en que ejercia un cargo gubernamentat gubernamentat como miembro del gaupo de aseveres de la Junta de Gobierno en el campo LIC la diiua[én de temas histéricas nacionales por medio de una cadena de emIsoras y de su contribucIón peilódístI ca en la prensa de Santiago. Cada serna na entregaba a sus oyentes el prr4raiua Chile, su cultura y su pueblo, en que daba a conocer un conlunto de hechos relevantes.
Su élt [roo libreta se llamó El quijote de la frontera, donde relataba las Isaaaiias del mariscal del klclaat en la Reg Reg ón del ItiobIo [le manera póstunsa, la editorial Gabriela l. {Lstrai publicó en 1976 su libro El ministro Porrales.
Por lo genenal, jorge Inostrosa disponía de poco riempo para habLar de sus obras, pero sus amigos más cercanos se encargaban encargaban nc hacerlo por éL En diciembre de 1974 concedió una óltima entrevista a la prensa donde se refirió aSO extensa producción producción literaria y sobre cuiles eran sus títulos prefesidos; Lo niás Interesante para nil es Balo las banderas del Libertador” (3 tomos, varias veces agotado). SL Es lo mejor que he escrito. Lo hice en pleno tr6plco. Estime Estime 5 años entre Colombia y Venezuela. Además, recorrí lodo el Caribe, Lcr terininé terininé en España.
AOL la editorial Anara de Salamanca me publicó Pueblo de techos negros, basado en La explolación de las mapuches por los madereros de CalaSquén CalaSquén Termina con la erupción del volcán Villarrica, que hiio desaparecer el pueblo pueblo de Coña. rlpe.
La tTLIsLtL1 editorial me publkó también, “1-loco, el oceinJco (la historia de la Isla de Pascua). En su estudio biográfico sobre Inostro so, Manuel Romo Sánchez indica que la producción del escritor era tan amplia. que en ocasiones debía hacer memoria para recordar algunos libros.
Durante su Liltima entrevista olvidó sus relatos, “Siempre una rnuler”. Impresión de cinco mil ejemplares publicado por Zig-Zag en diciembre de 1973; 21 de mayo de 1879 cuya edicIón ile veinte mil ejemplares se agoté en 16 horas y El combate de La Concepción que se vendió en cosi todas las librerías de la capital cii das días, La Masoneria Aunque con algunos IntervaLos, la participación participación de lorge lnnstrosa Cuevas en 1-os talletes masónicos comenzó en 1952, cuando fue postulado a la Logia Mu-oro de halla N24 de Santiago. si bien, en el boletín NS de 1954 de la Cmii Logia de Chile se Informaba que se habla retirado retirado su Insinuación porque se encontraba fuera del pais.
Posteriormente, en 1961) fue propuesto nuevamente y presentado como escritor e hisLoriador en la Logia La Montaña NSO e Iniciado el a de abril de 1961 donde alcanzó el segundo grado el 14 de noviembre de 1962 y el [ercer doel 12 de julio de 1965.
SIn embargo, en noviembre de ese año solicité y obtuvo su retiro vohtntarlo, pero cuatro altos después. después. se reincorporé a los Itabajos masónicos masónicos desde el 9 de julio de 19W hasLa marzo de 1974 cuando se le concedió su retiro definl Lisio de La orden, Como dijimos en párraíos precedentes. el autor fue uno de los primeros escritores escritores en novelar acerca de la incidencia de la praids masónica conformado por libre pensadores. liberales, laicos, lo que se evidencia con nds nitidez Cfi auobsis “Los húsares trigkrW.
Al respecto, en los números números 1 y 2, de marzo y abril de 1975, la RevistaMasórricade Chile rindió un postrer postrer homenaje al querido hermano escsitor escsitor con el titulo “Breve comentario editorial editorial en que se Insta a otros hermanos de la orden a divulgar el trabajo de tnostrosa para hacer mas vívido su recuerdo.
Disco inanortaá En el verano de 1966, en la misma época en que “Los húsares Lrégicos era éxito de venias en librerías, un joven artista llamado (iuillermo WILIy Rascuñán Rascuñán ([942) llegóazig-Zag parahablar con el escritor con el propósito de que lo autorizara para musi-calizar Adiós al Séptimo de tinca Para su sorpresa. jorge Inostrosa quiso desde un principio. participar deL proye proye cta, porque le gustaba la poesía. de modo que podía hacerse cargo de las letras, mientras Eascuftin se encargaba de la mósica. La obra seria interpretada pos Los Cuatro Cuartos, conunto Ecónico Ecónico del neo folelor chileno.
Durante más de seis meses en sesiones de dIez horas diarias, registraron en los estudios Splendid en calle Catedral 1029 en Santiago, las doce canciones que con formaron finalmente, el tercer álbum del conjunto musical Integrado por el mencionado mencionado Bascult-án Luis Urquidi, Sergio Lillo. Carlos Videla y Fernando TorIl.
La grabación estuvo a cargo del ingeniero en sonido Luis Torrelón, quien dispuso de la utIlizacIón de nueve micrófonos marca Newmann y de una mesa de cuatro canales, canales, Fue el primer disco estéreo hecho en Chile, al que se agregaron otros detalles; detalles; una carátula diseñada por el artist. a argentino Rodolfo Campodónlco. que Indula Indula tas letras de los temas y dos páginas extras con decenas de fotografías de la Guerra del Pacífico y testos introductorios introductorios prar-a cada canción, El álbum dividido en dos lados contiene contiene los temas, “Los juramentados de Atacama, en que cinco oficiales de un batallón de mineros fraterniaan antes de emprender ta campaña, sin Imaginar que perecerían en la guerra; A través de La parnpa, que recrea la marcha del ejército chileno por el desierto y el recuerdo de los familiares los acompaña en las primeras batallas; Romarwe de Leonora Latorre”, canción dedtcadaa Laespla chilena y personaje personaje central de la novela de lnoatrosa “Los chinos de Cerro. &LUII alegarla que rescata a los miles de chinos que cansados de los malos tratos que reciblan en Peal, lucharon por el elército chilena; Caza dores del desierto, que recupera a los soldados quienes en sus caballos negros se enfrascaron en las primeras batallas contra los enemigos y La toma del Mo rrei, canción que alude a la gesto de los regimientos chilenos que en menos de una hora se apoderaron del punto inés alto de Anca.
En el lado b hallamos, Los vicios estandartes, estandartes, marcha que recrea el desfile desfile triunfal de las divisiones chilenas a su regreso a Santiago. dtvnste el pueblo contempla la destrucción de los símbolos símbolos de guerra y los agujeros de las ha las; Los boteros de lquique”. canción que recuerda a las pescadores nortinos quienes fabricaron los ataódes para los héroes chilenos del Combate Naval de Iquique; El enganche de los poetas”, que describe a los luglares populares Nicasio García y Casas Cordero, los que se alistaron en el Ejército para seguir a Petrontta llasaure, quien dejó su fonda santiaguina llamada “El Arenal”, para servir como caminera en el Regimiento Ruin, “Batallones olvidados, es un tema dedit-ado a los hombres que pelearon en la sierra peruana cuando el grueso del Ejército chileno ya habla abandonado Llana: “La nushi de ml capitán, canción que semnenioraba al oficial Rafael Torre. blanca quien escribió varios poemas a su novia Clementina. lnt-iuldo su Adiós” y “Las bombachas coloradas, figura alo siva a Las cantineras chilenas, provistas de uiiiforrne caraeteriaado de un dormÁn azu], con bombachas roias etttbiatLdaa en botas cortas basta la rodIlla. Inculrosa insistió en que “Los viejos estandartes” fuera una marcha y no una tonada lo que trajo varios problemas al grupo. Decidieron entonces, hacer la onomatopeya de una banda de guerra. En ion principio, sólo Hernán Serrano, ejecutivo de RCA Victor crea en la canción canción corno single prornociona] del disco, mientras Los Cuatro Cuartos preferfan a “Los boteros de Iquique.
Los viejos estandartes” se convirtió en el himno oficial del Ejército de Chile en 1976, lino de los Cdtlmnos trabajos de lote Isostrosa, ptt&ade xw Zlg-Zat en dciembre de suri Portadas de los cuatro tomos de “Los húsares u*os1 reerea las vk mis José gual Crsa y Manuel Rodrftsez. tIna de las primeras ediciones de “ti conegidor de Calscanto” que nana la sida de Luis Zartu en el siolC1iflM.
Duran te mucho tiempo, la editorial ZígZag organizó giras wltssra?es pot rasr todas las ciudades del país, donde se enviaba a distintos escritores ricacionales para que comentaran y leyeran sus obras más conocidas, Jorge ¡ nost rosa estuvo en A, rica, Anta (ayusto, Colama, Huasca, Chillán, Temuco.