EDITORIAL: Gasto público y celebraciones
EDITORIAL: Gasto público y celebraciones El informe del Consolidado de Información Circulanzada Circulanzada (CIC) N22 de la Contraloría General de la República puso bajo la lupa el gasto municipal en celebraciones a nivel país, evidenciando que más de $31 mil millones fueron destinados a este tipo de actividades entre 202 y2025. con casos que superan los promedios nacionales y que, en algunos escenarios, incluso sobrepasan recursos recursos orientados a ayuda social directa. En la provincia de Biobio, el análisis identificó a comunas como Los Angeles, Cabrero, Laja y Mulehén dentro de este grupo, instalando un debatesobrela priorización yjustificación del uso de fondos públicos en el ámbito local.
Se, gún los datos del informe, en 202, comunas como Los Angeles, Laja, Cabrero y Mulchén superaron con holgura el promedio nacional de $51 millones en este tipo de actividades, mientras que, en 2025, al menos dos de ellas repitieron la tendencia, aunque eon montos más acotados. En paralelo, el informe advierte situaciones donde el gasto en celebraciones incluso superó recursos recursos destinados a ayuda social directa, un contraste que inevitablemente gencra inquietud ciudadana. No se trata de negar el valor de las actividades comunitarias. comunitarias. Las celebraciones cuando están bien concebidas concebidas cumplen un rol social relevante: fortalecen la identidad local, generan espacios de encuentro y contribuyen contribuyen al bienestar emocional de la población. En territorios donde muchas veces el acceso a actividades recreativas o culturales es limitado, estas instancias pueden marcar una diferencia real en la calidad devida. Sin embargo. el problema surge cuando ese objetivo sedesdibujay el gasto pierde proporción ojustificación. El propio órgano contralor manifestó que estos recursos deben estarestrictamente vinculados al interés general y a las funciones municipales. Cuando ello no ocurre, se abre una zona gris que debilita la confianza pública y expone a las administraciones a cuestionamientos. Las respuestas de los alcaldes muestran matices, pero también una constante sobre la necesidad de contcxtualizar contcxtualizar al respecto. Mientras algunos apelan a la herencia de administraciones anteriores, otros destacan reducciones recientes o llaman a la prudencia antes de emitirjuicios. Son argumentos atendibles, pero que no deben desviar el foco principal sobre la obligación de administrar con rigor cada peso de recursos públicos.
En tiempos donde los recursos son escasos, la transparencia transparencia y eficiencia sevuelven cada vez más necesarias. demostrar con claridad el impacto real de cada gasto es sin duda un desafio que deben plantearse no sólo los municipios, sino que todo el aparato público.
La idea no es eliminar las celebraciones. sino reordenarlas reordenarlas bajo criterios de pertinencia, proporcionalidad y sentido público, que permita un equilibrio con aquellas urgencias sociales concretas; porque cuando el uso de los recursos públicos no logra sostener ese equilibrio, lo que se erosiona no es solo el presupuesto, sino también la confianza ciudadana en sus instituciones. Gasto público y celebraciones.