Autor: Valentín Aguilera Seremi de Educación
Columnas de Opinión: Educación pública: avanzando con equidad hacia un futuro de oportunidades
Columnas de Opinión: Educación pública: avanzando con equidad hacia un futuro de oportunidades D urante el gobierno del Presidente Gabriel Boric, se han impulsado una serie de políticas educativas que sitúa la justicia social, la inclusión y el fortalecimiento de lo público en el centro de su misión.
Estos avances adquieren especial relevancia para la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, donde los desafíos del territorio requieren instituciones robustas y políticas sostenidas que amplíen oportunidades de aprendizaje y garanticen trayectorias educativas más justas.
Uno de los pilares de este proceso ha sido la implementación del Plan de Reactivación Educativa, una estrategia que, tras los efectos de la pandemia, ha permitido avanzar de manera significativa en cuatro frentes esenciales: el aumento de la asistencia escolar, la revinculación de estudiantes excluidos o con participación intermitente, el fortalecimiento de los aprendizajes esenciales, y la implementación de políticas de apoyo integral orientadas a acompañar a las comunidades educativas. Este trabajo, sostenido por docentes, asistentes de la educación, equipos directivos y familias, ha permitido reconstruir los lazos con los y las estudiantes y consolidar mejores condiciones para el desarrollo de sus trayectorias educativas. En este marco, la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) ha consolidado su rol como un instrumento más equitativo y estable. En su cuarto año de aplicación, el proceso de admisión 2026 alcanzó una cifra histórica: 231.060 personas habilitadas para postular, el número más alto registrado. Además, el puntaje promedio en las pruebas obligatorias aumentó a 620 puntos, superando los resultados de los dos años anteriores. Esta evolución confirma que el sistema logra mantener estándares que permiten comparar puntajes entre distintas versiones, asegurando condiciones justas para quienes rinden la prueba en momentos diferentes. La equidad se expresa con especial fuerza al observar el desempeño de la educación pública. Ocho de cada diez estudiantes del quintil socioeconómico más bajo que resultaron seleccionados provienen de establecimientos públicos, lo que refleja la relevancia de este sector en la promoción de movilidad social. Dentro de este ecosistema, los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) han mostrado avances especialmente acelerados.
Entre las admisiones 2022 y 2026, los egresados provenientes de SLEP aumentaron en un 52% su presencia entre los seleccionados y multiplicaron por más de diez veces el número de estudiantes del quintil más vulnerable que acceden a la educación superior. Para nuestra región, donde la educación pública cumple un rol articulador del desarrollo, estos datos representan un respaldo concreto al modelo y a su capacidad de generar estabilidad y calidad formativa. A ello se suman diversos mecanismos de acción afirmativa orientados a derribar barreras históricas. La iniciativa Más Mujeres Científicas ha contribuido a incrementar la participación femenina en carreras STEM, pasando del 28,9% al 31%, con la adhesión de 44 universidades. Este esfuerzo es clave para diversificar la formación profesional y promover la presencia de mujeres en áreas estratégicas para el desarrollo científico y tecnológico del país y de la región. Paralelamente, las Distinciones a las Trayectorias Educativas (DTE) permiten reconocer el mérito considerando el contexto territorial y social. En su última versión, se entregaron 222 distinciones en la categoría Territorios, lo que implica valorar el esfuerzo de estudiantes de todo Chile, incluidos quienes estudian en las diferentes regiones de nuestro país.
Finalmente, el fortalecimiento de programas como PACE y el incremento general de seleccionados -que en 2026 alcanzó los 97.602 estudiantes, casi 27 mil más que en 2022confirman que las políticas públicas están ampliando con éxito el acceso a la educación superior. El crecimiento registrado por el quintil más bajo es especialmente significativo: de 594 estudiantes seleccionados después de la pandemia, se pasó a 4.370 jóvenes en la actualidad. Esta modernización del sistema, validada por evaluadores internacionales, no solo amplía oportunidades, sino que reafirma un modelo del que las comunidades pueden sentirse orgullosas por su transparencia, calidad y vocación de equidad. La educación pública sigue siendo el corazón que impulsa el desarrollo territorial y nacional. En regiones como Magallanes y, donde cada avance en conectividad, infraestructura y apoyo institucional tiene un impacto directo en la vida de las familias, estos resultados representan un horizonte de esperanza. Un país más justo se construye asegurando que cada estudiante, sin importar su origen o lugar de residencia, cuente con las mismas oportunidades de desplegar su talento y contribuir al futuro de Chile. Autor: Valentín Aguilera Seremi de Educación.