Autor: Álvaro Peña, PUCV
Cartas: Corredor en Atacama, clave para el crecimiento
Cartas: Corredor en Atacama, clave para el crecimiento ·Señor director: La Región de Atacama enfrenta hoy una oportunidad estratégica que conviene abordar con visión de largo plazo. El interés de grandes compañías por impulsar proyectos mineros binacionales en la cordillera de Los Andes, no solo abre expectativas de inversión, sino que también exige pensar la infraestructura necesaria para hacerlos viables. Si se busca que iniciativas como la del "Distrito Vicuña” generen valor efectivo para la región y para el país, no es suficiente responder caso a caso; se requiere planificación anticipada. En este tipo de iniciativas, la discusión pública suele centrarse en la magnitud de la inversión, los beneficios sociales, los impactos al medioambiente, el empleo esperado o el impacto del precio del cobre. Sin embargo, el factor realmente habilitante suele ser otro: la infraestructura. Caminos de alta montaña, conectividad fronteriza, abastecimiento de agua industrial, sistemas energéticos, corredores logisticos y capacidad portuaria son obras indispensables. Sin esa base, incluso proyectos de gran escala pueden enfrentar mayores costos, retrasos e incertidumbre operativa. Atacama posee ventajas objetivas para asumir este desafío. Cuenta con tradición minera, capacidades logísticas instaladas y una ubicación especialmente favorable para proyectarse como plataforma de salida al Pacífico para iniciativas emplazadas en la franja andina binacional. Esa condición no implica que el problema esté resuelto, sino que existe una base real sobre la cual articular una estrategia regional de desarrollo. Por ello, la infraestructura mayor no debiera concebirse como la simple suma de requerimientos privados aislados. Debe responder a una visión coordinada y técnicamente consistente, capaz de compatibilizar inversión, eficiencia territorial y desarrollo de largo plazo.
Una infraestructura binacional bien planificada no solo fortalece la actividad minera; también puede transformarse en un motor de desarrollo regional, al mejorar la conectividad, ampliar capacidades logísticas, reforzar redes estratégicas y consolidar a Atacama como un nodo relevante en la articulación bioceánica y en la minería del futuro.
La discusión de fondo no es únicamente si estos proyectos son convenientes en forma individual, sino si la región será capaz de conducir esta oportunidad con una visión estratégica propia, en lugar de limitarse a responder a decisiones externas. Alvaro Peña, académico de la Escuela de Ingeniería de Construcción y Transportes PUCV y consejero del Consejo de Políticas de Infraestructu ra (CPI) Autor: Álvaro Peña, PUCV. Alvaro Peña, académico de la Escuela de Ingeniería de Construcción y Transportes PUCV y consejero del Consejo de Políticas de Infraestructu ra (CPI)