Autor: Por Andrés Hidalgo y Jéssica Henríquez
Asi viví mi examen de grado de Derecho
Elisa Walker: “Nadie tiene un recuerdo feliz” Dio el examen de grado en octubre de 2006, pero empezó a estudiar en marzo, apenas egresó de la carrera recuerda Elisa Walker, candidata a constituyente. Se preparó “para estar medio año totalmente absorbida por los estudios: me hice un horario de oficina para estudiar, de 9 a 6 de la tarde de lunes a viernes con un tiempo para almorzar. Y en paralelo, mucho deporte para calmar la ansiedad y gastar energías.
Fue una experiencia... ¿cómo decirlo? lo más parecido a estar en un claustro: todo en función del estudio, muy intenso”. Dice que “se sabe que el examen no es fácil y a nadie le gusta el proceso.
Como es tan duro, nos acompañamos con otras cuatro compañeras: estudiábamos al mismo ritmo y nos íbamos interrogando”. Además, contrataron a un interrogador que cada dos semanas las sometía a preguntas (del tipo que se usan en el examen) para ejercitarse. -¿ Y el examen? -Para mi el examen no fue traumático, fue mas difícil el proceso. Pero tuve compañeros con muy malas experiencias. A nadie le gusta el proceso, yo creo que nadie tiene un recuerdo feliz porque es un período muy difícil. Sta semana debutaron los exámenes de grado por zoom en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Y o hicieron con una polémica: los cuatro estudiantes que se presentaron -y que durante meses prepararon la evaluaciónfueron reprobados.
La situación motivó una carta con mas de 500 firmas ente abogados, egresados y alumnos cuestionando no solo a los docentes que tomaron el examen (“interrupciones permanentes a los estudiantes, uso de términos peyorativos, tono agresivos e incluso burlas sobre el rendimiento de los alumnos”). También reflotó críticas al tipo de evaluación final que se aplica y la diferencia de criterios. “Son exámenes intrínsecamente aleatorios, subjetivos y desiguales unos de los otros”, agrega la carta. El caso se viralizó en tuiter, donde decenas de alumnos y egresados detallaron sus experiencias y bajo el hashtag *Reforma Grado Uchile YA se reEx alumnos de la U. De Chile Cordó que hace dos años está congelada la discusión de reformar el examen. Paulina Veloso, exdirectora de la Escuela de Derecho y profesora de Derecho Civil, le tocó ser parte de la comisión evaluadora en muchas ocasiones. Trabajó más 20 años para esa casa de estudios y, todo ese tiempo, siempre fue muy crítica respecto al proceso final que enfrentan los estudiantes, veredicto que mantiene hasta hoy. “Hay bastante subjetividad y, a veces, hay profesores que preguntan un nivel de detalles poco apropiado para un examen de grado”, dice. Agrega que “hay docentes más exigentes, otros menos. Algunos se enfocan más en temas generales, otros en temas más específicos.
En definitiva eso hace una gran diferencia entre los alumnos y que, a la larga, se puedan producir injusticias”. La Segunda se contactó con algunos abogados que ya pasaron por esta instancia, para que contaran cómo vivieron ellos el proceso de preparación para el examen y el momento de enfrentarse a la comisión. Juan Enrique PI: “Yo rayé, es imposible no rayar” Juan Enrique Pi, ex presidente de Iguales, estudió un año para el examen: “Hay que ser demasiado, demasiado metódico y disciplinado. Yo estudiaba todos los días, con horarios en la mañana y la tarde. Pero siempre paraba el fin de semana y nunca dejé salir con mis amigos”, dice. -No sé si llegué a sufrir con el tema, pero si sentí en algún momento que me volvía loco.
O sea, hacía chistes sobre algo de Derecho y me reía solo yo, todos los demás lo encontraban de una fomedad... Uno se empieza a rayar un poco, si al final pasas un año sentado estudiando algo que ya estudiaste, para memorizarlo y explicarlo de manera oral. -¿ Te pillaste hablándole al espejo como en audiencia? -Mil veces, ¡pero mil veces! Y no solo eso.
Yo hacía esquemas y no siempre me quedaban bien en el cuaderno, pero no podía sacar las hojas del cuaderno porque quería que todos los esquemas estuvieran ahí, empecé a hacerlos en el espejo del baño. Esa era mi pizarra. Y solo cuando estaba perfecto ahí, me sentaba en el WC y lo copiaba en mi cuaderno. Yo rayé, es imposible no rayar porque en un proceso largo y desgastante. Lorena Pavic: “Fue duro, bien cansador” “Hay una cuota de incertidumbre que lo hace complejo”, afirma Lorena Pavic, socia del estudio Carey y Cía, quien dio su examen en 1997. “Es un momento complejo porque, obviamente, hay muchas cosas que como alumno uno no controla. Era parte de lo que nos tocaba, el examen que se hacía por décadas, lo único que conocíamos”, reflexiona.
Recuerda que todas sus evaluaciones finales eran orales, lo que si bien de le dio experiencia, significó enfrentar su propio nerviosismo. -¿ Cómo fue su experiencia en el examen? -Buena, pero me tocaron preguntas que a ratos eran muy específica (... ) Siempre los exámenes orales tienen una cuota de subjetividad, es cierto, pero era parte nuestra historia.
Con todo, la abogada rescata que la experiencia le sirvió para aprender a plantearse frente a un panorama incierto y reconoce que “aprender tanta cosa de memoria es poco útil”. -¿ Y cómo le fue? -No me fue perfecto, me saqué un 6, creo que reflejó lo que había sido mi paso por la facultad. Lo que sí es que en nuestra época no había interrogadores, así que fue bien cansador, pero era un rito por el que teníamos que pasar. Estudiábamos solos y había una cuota importante de reprobación (... ) Era un examen duro. Me gustaría pensar un examen más estandarizado para hoy. En mis tiempos de estudiante, el grado ya era horrible como proceso y arbitrario “A como examen. A cuántos vi automedicarse, aislándose, pasándola muy mal” Lorena Fries, Ex subsecretaria DDHH Gonzalo Winter: “La pasé mal, es demasiado angustiante” “Di mi examen el 2015. Me saqué un 5 y como que igual me ha picado toda la vida”, dice entre risas Gonzalo Winter, diputado de Convergencia Social. Cuenta que dedico varios meses exclusivamente a preparar su prueba final, compartiendo mayoritariamente “solo con personas que estaban en la misma”. -Tengo una visión muy crítica del examen, es sumamente exigentecomenta. “La mayor parte de esa exigencia no propende a la formación jurídica, sino a cuestiones de control psicológico, manejo de la angustia y del estrés, y memorización. Es decir, se puede ser un muy buen rendidor de grados y ser un pésimo abogado”, asegura. Para él, lo desafiante de esta evaluación es el tiempo que significa cada una de las materias a estudiar, entre Civil y Procesal.
“Imagínate que estás en agosto y te empiezas a dar cuenta que lo que estudiaste en marzo se te empieza a olvidar”. Recuerda cuando recibió su nota: “Hubo un debate sobre si ponerme un 6 o un 5 ¡ y conmigo al frente! ” Resume: “La pasé mal, el nivel de control que debes tener de tu mente y de tus sentimientos para sobrellevar todo el periodo de estudio es demasiado angustiante. Pero la forma en que mi cerebro se transformó completamente, formateado por el Derecho, también es considerable”.