Autor: Martín Romero E.
"El concepto de refundación le queda grande al Gobierno, solo se trata de un reequilibrio"
"El concepto de refundación le queda grande al Gobierno, solo se trata de un reequilibrio" S i se atiende a las críticas que por estos días recibe el Gobierno -la mayoría pronunciadas por las fuerzas políticas que lo sustentan en el Congresolas palabras del historiador Joaquín Fermandois (Viña del Mar, 1948) escritas en una columna en «El Mercurio» a principios de febrero sobre la nueva administración, resultan proféticas: "Tiene que haber una comunicación efectiva, que reúna estadística, razón, transmisión de lo razonable y ese elusivo don de radiar emociones empáticas". Este profesor titular de la U. San Sebastián, profesor emérito de la PUC y presidente de la Academia Chilena de la Historia, no oculta un dejo de crítica a la instalación de José Antonio Kast en La Moneda, pero tampoco dramatiza. Dice que es lo esperable en cualquier etapa de rodaje, fundamentalmente porque el partido del Presidente tiene poca experiencia en el Estado. Con todo, agrega, es momento de que el Ejecutivo muestre algo más que mera gestión. En este orden de cosas tampoco descarta que la administración Kast se encuentre con nuevos problemas, especialmente en la calle. "Preocupa la movilización que se efectúa contra los gobiernos de derecha.
Los beneficios que puedan traer estas reformas anunciadas -me sumo a los que con cierta simpatía creen que habría que haberlas explicado mejorllegarán bastante después que el duro efecto del impacto inicial. ¿ Cuándo un ajuste ha operado de otra manera?". "Tiene que haber un mensaje, un horizonte" -¿ Cómo ve a la izquierda hoy? Nunca desde el retorno a la democracia, la izquierda se había encontrado tan a la defensiva, sin proyecto político claro, ni liderazgos sustanciales. -Con transformaciones en cómo se ve a sí misma -su autointerpretaciónla izquierda sigue siendo una fuerza electoral y con densidad política. Que no se olvide esta verdad básica. Al igual que la derecha, con cada triunfo electoral cree que se ha producido un acontecimiento teleológico, definitivo; y se desengaña en la próxima vuelta de la rueda de la fortuna. El desconcierto de la izquierda a que apunta su pregunta tiene dos caras. Por una parte, la antigua Concertación -la centroizquierdaaunque tiene representación parlamentaria, le sucede lo que a todos los partidos que no abjuran del sistema democrático: tienden a perder su especificidad.
El ala más radical, la alianza informal y quizás de mal humor entre el Frente Amplio (FA) y el PC, vio enfriarse su ardor antisistema por la derrota del plebiscito del 2022; por la experiencia en la administración Boric y la complejidad de tener gobernabilidad en un ambiente "normal". Y el comunismo se resiste a morir y juega un papel mayor al que permitirían los votos que le son leales en una GESPRÄCHE MIT MARX UND EHGETS Democracy and the Limits al Sell-Government VING THE COVENANT 5 The World Richard Han AMONG TMTHE LINS THE WATER'S EINGE Joaquín Fermandois: fracción pequeña pero ruidosa de la vida pública. -Hace unas semanas Aldo Mascareño (CEP) decía que no creía en el giro socialdemócrata del expresidente Boric, ni menos del FA. ¿ Cómo lo ve usted? -Gabriel Boric se inició en el mundo antisistema, de cambio radical, propio al neopopulismo latinoamericano desde el 2000, aunque quizás con sentimientos encontrados. Mostró entusiasmo con el estallido, aunque sin olvidar que con riesgo político apoyó el acuerdo del 15 de noviembre de 2019.
Efectuó un cambio entre la primera y la segunda vuelta del 2021, ahora con más sabor socialdemócrata, si bien entonces no se podía aquilatar si era estrategia o simple táctica (como Castro hasta 1959, en la Sierra Maestra). Cuando arriba a la Presidencia creo que inicia un proceso de reconciliación con esa vía.
El plebiscito de septiembre de 2022 lo obligó a no moverse de esa estrategia, que en cierta manera podría llamarse "socialdemócrata", pero empujando en lo posible hacia un horizonte redistributivo no siempre compatible con una política económica sana, que es la que permite dar consistencia al apoyo social.
Lo mismo en los temas socio-culturales, si bien no a los extremos tan radicalizados del estallido, su administración y la izquierda en general intentaron mover las piezas del juego hacia temas de identidad y de ruptura que terminan de ser extraños para una gran mayoría. -También cambió el humor de la ciudadanía, ¿no? -Por cierto.
El encanto y hasta delirio con el estallido abrió paso primero a una desconfianza con esa explosión; y con el temor a sus consecuencias, y el asomo de Autor: Martín Romero E.. "A republicanos y libertarios les falta todavía ese encuentro con la realidad concreta que permite germinar eso que llamamos experiencia", dice el presidente de la Academia Chilena de la Historia. "El concepto de refundación le queda grande al Gobierno, solo se trata de un reequilibrio" otros temas vitales, como el de la seguridad en calles y hogares, y otro tema universal, la inmigración. El espectáculo de la Convención hizo lo suyo, y su proyecto que desnaturalizaba a la República provocó un rotundo rechazo. Aquí vino una nueva vuelta de tuerca en torno al tema. Gabriel Boric gobernaría principalmente, en las tareas fundamentales para un Estado, con una práctica socialdemócrata aunque sin su doctrina, acompañado de la nostalgia por un radicalismo tipo "Mayo del 68" en el FA.
Al igual que con el acuerdo del 15 de noviembre, en política internacional Boric mostró principalmente también una identificación con el Socialismo Democrático en esta esfera, en su condena casi sin ambages al régimen chavista en Venezuela, aunque no lo hacía al régimen de los Castro. Sin embargo, Boric no ha dado todavía el paso fundamental para renovar un Socialismo Democrático con las energías acumuladas de un movimiento juvenil contestario, que de alguna manera también termina siendo establishment.
Este paso es el que dieron, para citar dos ejemplos, Friedrich Ebert de la socialdemocracia alemana en 1918, y Felipe González al jugársela -primeropara que su partido abandonara el marxismo ortodoxo, y después, reconciliar ideales socialistas con la economía de mercado.
No es fácil, como ninguna fórmula nueva lo es, y por supuesto con el tiempo está sometida al desgaste. ¿ Qué no lo está? Si Boric da ese paso tiene una alta probabilidad de crear una constelación análoga a la Concertación, que no pida disculpas por tener un programa más débil que los sueños que los impulsaron a él y los suyos.
Eso sí, parece haber rechazado definitivamente el neopopulismo. -En una columna en «La Tercera», Óscar Guillermo Garretón escribió que hay cierta "izquierda afanada en demoler el quehacer de los ahora gobernantes soñando volver a lo mismo de antes, en reiterar ambigüedad cuando no complicidad hacia la violencia". ¿ Está de acuerdo? -Es una poderosa tentación en muchos; es una herramienta alternativa para el PC criollo y ciertas almas que se cobijan en el FA. Ahora, sería raro que se iniciara un ciclo de violencia como la que casi derriba al Presidente Piñera.
Sin embargo, hemos visto cuando esas turbulencias latentes que se anidan en sectores amorfos, pero altamente volátiles de la sociedad -como un submundo anarquista o el espíritu de frenesí al estilo de barras bravasque a veces embriagan a grandes multitudes, actores como los antes mencionados se suman sin mayor problema de conciencia. A lo más, culpan a la fuerza pública por la violencia.
Lo vimos. -¿ Y cómo ha visto al Gobierno en este primer mes? -A raíz de lo que me pregunta, por razones de oficio, pienso que sería interesante una historia de los primeros meses de cada uno de los nuevos gobiernos en Chile a lo largo de un período extenso. En casi todos hallaríamos que existen estos desajustes propios a una marcha blanca. Su núcleo original fue además una agrupación surgida en los márgenes que solo se integró a una coalición más amplia para formar Gobierno, por lo que la experiencia es limitada. Con todo, veo más bien un aprendizaje acelerado antes que cualquier asomo de descalabro. Eso sí, no se puede olvidar que un Gobierno no es pura administración, aunque esta sea exitosa en ese plano; es también una dirección, un mensaje, un horizonte. No se trata de public relations, tentación que han tenido muchas veces algunos sectores de derecha.
La sociedad humana se sostiene por la alimentación terrena, y por aquella más impalpable que son los sentimientos, las esperanzas, las angustias, la noción del buen vivir posible; en la modernidad se debe añadir la igualdad de oportunidad y el mínimo deseable para todos.
Ante esta realidad que puede ser más real que la economía política, va a encallar toda planificación tecnocrática. "Codelco afinca en un mito quizás inextirpable" -¿ El proyecto del Gobierno es refundacional? Cierta izquierda apunta a que sí lo es: una reforma tributaria que "retrotrae a los años 80"; desfinanciamiento del Estado; desregulación de sectores clave, etc. -La estrategia en su origen es el revivir el proyecto original de Jaime Guzmán, tal como este lo diseñó desde que sumó su tradicionalismo al estilo de los economistas de lenguaje tecnocrático -que lo modificaron con el transcurso del tiempo, ya que se toparon con la políticaen la segunda mitad de los 1970. Con la incorporación a la nueva democracia a partir de 1990, la actitud de Jaime Guzmán era la de ser cocreador de la nueva realidad política, aunque vivió solo el albor de su desarrollo. Son esas arterias de la vida política -me parecelas que identifican al Presidente Kast.
Hasta ahora, el concepto de refundación le queda grande, solo se trata de un reequilibrio. -¿ Qué representa Kast? Se ha hablado mucho de la "impronta" portaliana, aunque alguien como Alejandro San Francisco señala que el Presidente es más guzmaniano que otra cosa. -El fundador de una tradición es siempre, en todos los casos, más ambiguo que la tradición a la que da origen. Esto es urbi et orbi.
En efecto, hasta donde uno puede saber, Guzmán responde a la que ha sido las más fuerte entre todas las interpretaciones de Portales: ¿ qué permite conciliar el orden con la libertad? Ese es un nudo de la democracia. -¿ La derecha está en estado de transformación tal como en 1966 y 1983, cuando se transformó completamente dejando su pasado atrás? Muchos desde la UDI y RN han dado por muerto a Chile Vamos, entre otras cosas porque habría cumplido un ciclo. -Chile Vamos conserva una base electoral de consideración, pero debe revitalizarse en su propósito político. No es del todo improbable que una sus fuerzas con las que representa el Presidente y su fórmula. En un nadir de la derecha; en 1965 y 1966, lograron volver a constituir una fuerza uniendo nueva energía y la experiencia política. A republicanos y libertarios les falta todavía ese encuentro con la realidad concreta que permite germinar eso que llamamos experiencia.
Algo similar ocurrió en 1983, cuando la derecha despertó del sueño del fin de la política partidista en medio de una grave crisis nacional, y pudo articularse al final en dos fuerzas, en ese entonces con cierta semejanza a los antiguos liberales y conservadores de antes de 1965. -Usted estudió la historia política del cobre. ¿ Qué estrategia debería seguir Chile en un mundo donde lo multilateral está siendo puesto en duda? Es evidente que el Gobierno se ha alineado con EE.UU. -Aunque encuentro una desgracia el curso político de la actual administración de la Casa Blanca, y que nadie es un santo de altar en estas lides, en el largo plazo EE.UU. se probó como una influencia benéfica en el curso del siglo XX hasta ahora. Además, compartimos un continente.
Con todo, debemos aprender el equilibrismo, ya que no solo China es el principal destino de nuestras exportaciones, sino que, ampliando la perspectiva, los países confucianos parecen haber hallado una fórmula para el desarrollo económico de la que hay que aprender. China es un fenómeno; pero también tengo una titubeante esperanza en las democracias desarrolladas como Japón y Corea del Sur. Per cápita constituyen verdaderos gigantes, en ese sentido más sólidos que China. -Por estos días los ministros de Hacienda y Economía criticaron la gestión y los resultados de Codelco de los últimos años. Óscar Landerretche dijo que "están preparando el argumento para privatizar una parte de Codelco"; cosa que el Ejecutivo descartó.
Ahora, ¿tiene sentido una Codelco 100% estatal? Es como si para la izquierda la mera crítica a la empresa fuera censurable. -Codelco afinca en un mito quizás inextirpable, que hay una riqueza que se debe aprovechar mejor. El Gobierno que intente privatizar Codelco se fabricaría un debate público desgastador. El Código Minero de 1984 abrió la posibilidad para la constitución de una gran minería privada y, por vez primera en esa dimensión, algunas de ellas con capitales chilenos.
A Codelco se le podría exigir que se aproximara a ser igualmente productiva que la mejores de aquellas, como ciertas empresas públicas de países de economía de mercado. -¿ Cómo relacionarse con Trump? Es evidente que el presidente estadounidense es un tiro al aire. -Como piensan en privado muchos dirigentes de países amigos de Washington, hay que sobrevivir al Presidente Trump. Cada uno tiene sus propias valoraciones. Por mi parte le temo el colapso del Occidente político, que ha sido una garantía de equilibrio global. Chile Vamos conserva una base electoral de consideración, pero debe revitalizarse en su propósito político. No es del todo improbable que una sus fuerzas con las que representa el Presidente". Con todo, veo más bien un aprendizaje acelerado en el Gobierno antes que cualquier asomo de descalabro. Eso sí, no se puede olvidar que un Ejecutivo no es pura administración". Autor: Martín Romero E.. Chile Vamos conserva una base electoral de consideración, pero debe revitalizarse en su propósito político. No es del todo improbable que una sus fuerzas con las que representa el Presidente". Con todo, veo más bien un aprendizaje acelerado en el Gobierno antes que cualquier asomo de descalabro. Eso sí, no se puede olvidar que un Ejecutivo no es pura administración".