INDICADORES ECONÓMICOS: En Hungría, la elección se gana en los pueblos
INDICADORES ECONÓMICOS: En Hungría, la elección se gana en los pueblos 28 LE MONOE diplomatique enero-febrero 2026 Viktor Orbán en apuros frente a un antiguo aliado En Hungría, la elección se gana en los pueblos por Ambre Bruneteau y Corentin Léotard* Asentado en el poder ü, sde 2010, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. se ve desafiado en su terreno: el mundo rural.
Su rival, Péter Magyar, del mismo partido. representa ahora a la derecha liberal proeuropea, e intenta romper la hegemonía de la derecha nacional-conservadora recorriendo los pequeños municipios, una clave para las elecciones legislativas del próximo abril. Un Un sedán koda Octavia se detiene.
Cuando Péter Magyar baja del auto, auto, un técnico le ajusta el micrófono micrófono corbatero y le da luz verde para hacer un viden en directo de una hora en Facebook, Facebook, el tercero del día. El político, que pretende pretende arrebatarle el cargo de primer ministro a Viktor Orbán en las elecciones legislativas del próximo 12 de abril, se pone en marcha.
Ante un niño que sostiene una bandera húngara en la mano y algu nos curiosos, saluda al pequeño comité de bienvenida que reparte imanes y la revista del partido Tisza (Respeto y Libertad, centro derecha), Dentrode la casade la cultura, doscientas personas han tomado asiento para ver a quien pretende libraral país del “pequeño sultánysu sistemadecriminalidad nacional”, lsaszeg. una localidad de once mil habitantes habitantes situada a unos treinta kilómetros al este de Budapestes una de las últirnasetapas de esta “Vuelta aHungria en ochenta días”, que culminará culminará ¿ os dias más tarde en la capital.
“Hemos ido a todos los rincones del pais, a los pueblos más remotos, allí donde Orbán y ningún otro político ha ido nunca, para preguntar a la gente gente qué es lo que no funciona, dónde les duele, qué necesitan y cómo podemos ayudarlos. [.4] Y tengo malas noticias para el Gran Visir: ¡ el canipo canipo diceque su tiempo se ha terminado! ”, afirma este abogado de cuarenta y cuatro años, que a principios de 2024 rompió con Fidesz, el partido partido nacionalista conservador en el poder, tras la destitución de la ministra de Justicia, su ex esposa, Judit Varga. Las elecciones se deciden lejos de la capital.
De una población de 9,5 millones de habitantes, un tercio vive en uno de los 2.886 municipiosde menos de 5.000 habitantes, los más afectados por la desindustrialización de los años 1990, la desaparición de las cooperativas y el declive de los servicios públicos.
“Las zonas rurales de los paises del antiguo bloque soviético son, sin duda, las grandes perdedoras de la importante transformación transformación económica y política provocada por el cambio de régimen”, recuerda el geógrafo Bálint Bálint Csatári, de la universidad de Szeged (1). El deterioro de los servicios públicos y los comercios comercios de proximidad se ha aceleradocon la pandemia pandemia de Covid l%el alza de los precios de la energía energía ydel costo de vida.
El acceso a la atención sanitaria sanitaria se ha deteriorado en los últimos años y el número de consultorios de medicina general vacías se ha triplicado entre 2016 y 2024. según la Oficina Central de Estadística (KSH. por sus siglasenhúngaro). En el verano de 2024, Magyar Magyar Postaanuncióel cierre de más de2.300 oficinas oficinas de correoy uno de cada dos restaurantes han cerrado en los últimos quince años. El éxodo de los jóvenes, la falta de médicos y la ausencia de empleos estables han ampliado la brecha entre la capitaly el restodel país.
Poderosas redes clientelistas Aunque el partido Tisza apareció recién en la primavera de2024, las principales empresas de sondeo lo sitúan desde hace varios meses a la cabeza de las intenciones de voto, por delante del Fidesz, Por oportunismo, muchosvotrotes muchosvotrotes de izquierdao liberales apoyanlacandidatura apoyanlacandidatura de Magyar, que parece ser el único capaz capaz de derrocar a Orbán.
Zsuzsa Veress, por su parte, se suma al primero porconvicción: “Soy una intelectual de Budapest de izquierda, pero no formo parte de ese círculo snob al que no le importa nada la pobreza, y entiendo muy bien por qué la gente del campo apoya a Péter Magyar. Magyar. Los intelectuales liberales húngaros son muy orgullosos, pero el cambio de régimen vendrá de las masas rurales a las que desprecian, desprecian, node ellos”, asegura. Heredero del Partido Socialista Obrero de Hungría el partido único que gobernó entre 1956 y 1989, el Partido Socialista (MSZP) está marginado, con un 2% de las intenciones de voto. voto. Paga por las politicas neoliberalesque aplicó cuando estuvo en el poder, de 1994 a 1998, yen coalición con los liberales de 2002 a 2010. Su retroceso retroceso ha dejado el campo libre a los partidos de derecha. Durante un tiempo, la extrema derechade derechade Jobbik (“Conservador”) prosperó sobresus sobresus minas en los antiguos bastiones industriales, industriales, antes de ser fagocitada progresivamente por el Fidesz. Desde su regreso al poder en 2010. Viktor Orbán ha aprovechado este vacío político. Aunque Aunque nació y creció en Székesfehérvar, una ciudad ciudad de 100.000 habitantes a una hora de Budapest Budapest el primer ministro se presentó como un hijodel campo. Intentó reavivar una antigua división división entre los népiek y los urbónusok. es decir. algo así como los campesinos tradicionalistasy los citadi nos cosmopolitas.
“Si el aire de la ciudad ciudad nos hace 1 ¡ hres, el aire del campo nos hace húngaros”, afirmó, por ejemplo, en la inauguración inauguración de un trama de autopista el pasado mes de abril.
Orbán no ha dejado de centrar sus esfuerzos esfuerzos en “un mundo rural fuerte, porque sin él no habría una Hungria fuerte”. “El pueblo no es el pasado, sino el fi. ituro, y el año 2025 será el año de los pueblos”, proclamaba la primavera pasada, pasada, tras lanzar una nueva fase de su “Programa del pueblo húngaro”. Presentado como una política de reequilibrio reequilibrio territorial, este plan, en marcha desde 2019, financia la renovación de rutas, alcaldías, alcaldías, escuelas e iglesias, pero también el mantenimiento mantenimiento de los pequeños comercios y cafés de los pueblos.
Para el primer ministro: “No estamos lejos de poder decir que hoy en dia se puede vivir en un pueblo húngaro con la misma misma calidad de vida que en la capital”. Una ley aprobada paralelamente obliga a los comercios a aceptarel dinero en efectivo de las pensiones que los jubi lados retiran cada mes en la oficina del correo. Sin embargo, este programa tiene otra fun ción, menos visible, pero igualmente decisiva: decisiva: la de refundar una identidad rural común. “Mediante la financiación pública de las fiestas fiestas de los pueblos, el Estado ha apoyado ea todo todo el país eventos que refuerzan el arraigo del Fidesz. No porque se trate de encuentros partidistas partidistas o propaganda polftica, sino porque contribuyen a construir una política culturale identitaria local centrada en la recreación del mundo campesino” (2), subraya el sociólogo Inire Kovách.
Al salir de la pandemia. el Estado anunció que dedicaría 3.000 millones de forintos forintos (unos 8 millones de euros) a financiar de las “jornadas rurales”. Gracias a estas medidas, el Fidesz se impuso como el partido del mundo rural y disfrutú de un cuasi monopolio fuera de las grandes ciudades, ciudades, con un apoyo electoral inversamente proporcional proporcional al tamaño del municipio.
Domina sin oposición losdiecinueve departamentos (condados) (condados) del país, Este partido, creado por un grapo grapo de estudiantes en Budapest en 1988, se presenta presenta hoy como la emanación de la Hungría burguesa, cristiana y provincial, pero no por elloestá ausente delas grandes ciudades, Solamente Solamente Budapesty los centros universitarios de Pécs y Szeged escaparon a su dominio en las últimas últimas elecciones legislativas, en 2022. Hasta ahora, los escasos intentos de la oposición oposición por penetrar en las redes del poder local han fracasado. Según FCovách, sería necesario tender lazos con la élite local, los notables, los empresarios, los párrocos y los docentes.
Su arraigo local le ha permitido al Fidesz crear poderosas redesclientelistas en las zonas periféricas empobrecidas, gracias a un sistema central izado de licitaciones sesgado para canalizar canalizar los fondos públicos húngaros y europeos hacia los políticos yempresarios afines, un programa programa deempleoscivicos que condicionad acceso acceso a las prestaciones socialesy recompensa a los municipios dóciles, concesiones de tierras agrícolas, estancos, etc.
Lacongelación de unos 20.000 millones de euros de fondos por parte de la Comisión Europea, resultado de un procedimiento procedimiento iniciado en 2022 tras repetidas violaciones violaciones del Estado dederecho, yla fuerte disminución disminución del número de empleos cívicos debilitan debilitan boyen día la capacidad del poder para alimentar alimentar estas redes. Red territorial Es precisamente en esta brecha donde se cuelan cuelan Magvarysu partidoTisza.
”En comparación comparación con los partidos de la oposición que intentaron intentaron desafiar el régimen en 2018 y 2022, Tisza goza de una presencia mucha más fuerte yde una organización local más desarrollada en los municipios rurales”, observa el geógrafo geógrafo Dániel Kovarek, Apostando por tina densa red territorial en lugar de una línea ideológica ideológica marcada, el movimiento busca reunira un amplio sector de la población cii torno auneslogan sencillo: “Ni de izquierda ni dederecha, simplemente Maygar”, quejuega con el apel Iido de su líder (que significa “húngaro”). En un panorania político nacional polarizado desde hace niás de quince años, este partido intenta mantenerse equidistante del conservadu nsmo nacional del poder y del liberalismo de la oposición. “El carácter ideológicamente heterogéneo heterogéneo del partido hace que Tisza intente mantenerse al margen de cuestiones progresistas progresistas controvertidas, como los derechos de las comunidades LGBTQ ola ayuda militar a Ucrania”, añade Kovarek. El opositor también se aprovecha de las revelaciones de maltrato en las instituciones públicas para menores, que llevaron a más de 50.000 manifestantes a exigir la renuncia del primer ministro a mediadosde mediadosde diciembre. Frente a un primer ministro absorto en el escenario internacional, Péter Magyar recorre recorre incansablemente el canipu.
Una gira promocional promocional lo ha llevado a cada rincón del país, desde Tiszabábolna y sus 277 habitantes hasta Debrecen, feudo del Fidesz con 200.000 habitantes, habitantes, a pie hasta Rumania, en bicicleta por las orillas del lago Balaton, a caballo por el Altóld (la Gran Llanura) yen canoa por el río Tisza. Denunciando en cada etapa el deterioro de los hospitales y las escuelas, así comoel enriquecimiento enriquecimiento del clan en el poder. Magyar promete promete un programa de rehabilitación de la vivienda ociosa, una reforma agraria en beneficio de los jóvenes agricultores y la creación de un ministerio ministerio de desarrollo rural. Quiere desmantelar el”Estado-Fidesz”, defenderla neutralidad de los niedios de coni un icaciún públicos y garantizar garantizar una competencia política equitativa. Su discurso social, centrado en los marginados, se traduce en unaserie de propuestas cii torno a la renovación energética y la construcción de viviendas sociales. En el plano internacional, pretende distanciarse más de Rusia, siguiendo la posición del Partido Popular Europeo (PPE, derecha) al que está afiliado.
Los votantes por su nombre Tres meses después desu creación a comienzos comienzos de la primavera de 2024, el partido Tisza se situó en segunda posición en las elecciones europeas (29,6% ) y sorprendió en las elecciones elecciones de Budapest al obtener diez escaños sobre treinta y tres, empatado con el Fidesz.
Cuenta Cuenta con una red de 25.000 voluntarios repartidos repartidos en más de 200 unidades locales, las “islas Tisza”, que acuden a los mercados y a los buzones buzones para distribuir los panfletos y la revista revista del partido. Acompañado por un puñado de militantes en torno a un pequeño stand, KristófVadnai KristófVadnai se ha instalado cerca de la pequeña pequeña estación de tren que conecta a Veróce, una localidad de cuatro mil habitantes. “El Fidesz está ausente aquí y muy poco presente en los pueblos. Utilizan sus medios de propaganda para llegara la gente, tienen la televisión, la radio ylos periódicos”, afirma un estudiante de depone de veintitrés años. “Váyase a su casa”, casa”, gruñe un hombre de unos cincuenta años mientras se abre paso entre puestos de ropa de segunda manoy cajas de zapallos “Los simpatizantes simpatizantes del Fidesz no quieren debatir. Lo único único que saben hacer es escupir la propaganda, la negatividad y el odio que les han inculcado durante quince años”, lamenta Vadnai.
En un movimiento inverso, convencido de mantener la ventaja sobre su rival “en la vida real, en los bares yen los mercados”, el Fidesz invierte en el espacio en línea y forma un ejército ejército de “guerreros digitales”. Sin emhargo, ante 1.500 militantes reunidos en Zánka, a orillasdel lago Balaton, el 20 de octubre, Viktor Orbán recordó recordó la importancia del terreno: “Es imposible ganar unas elecciones sin conocer a todos los votantes porsu nombre 1... J.
Los militantesdeherángolpear militantesdeherángolpear a sus puertas porlo menos dos o tres veces antes de las elecciones, llamarlos sin pausa y convencerlos por todos los medios para que vayan a votar”. Unos dias después, ambos bandos hicieron una demostración de fuerza en las calles de la capital en ocasión de la “fiesta de la Revolución”, Revolución”, que conmemora la insurrección antisoviética antisoviética de 1956. El 23 de octubre, cerca de 200.000 seguidores de Magya rse congregaron en la avenida Andrássy, antes de reunirseen la Plaza de los Héroes de Budapest.
En frente, los partidarios del Fidesz eran aproximadamente la mitad, frente al Parlamento, ondeando banderas banderas con los nombres de localidades de todoel país ydeTransilvania rumana, según una vieja tradición de la derecha, Algunos han sido llevados llevados gratuitamente en autobús, con vales de compra de la cadena de supermercados CBA como regalo. “Péter Magyar estátratandode movilizara las zonas rurales, las pequeñas ciudades y los pueblos. pueblos. Yloestáconsiguiendomuyhien. Creoquees una buena estrategia, porque en su mente, Budapest Budapest ya está conquistada”, opina Cábor Demszky, antiguo alcalde liberal de la capital entre 1990 a 2010. “En realidad, es muy simple: quien segana al campo, gana el país”. Apenas terminado su recorrido recorrido por Hungría, y tras su efimero paso por Budapest. Magyar anunció que volvería al terrenocon terrenocon el objetivodecubrir, juntoasusmilitanres, lasa 155 municipios del país. 1. Ilúlini Csátañ. “Ruralisyin Huugaryingencral, 3de juliode2ol2, www. discussionpapas. rkk. hu 2. I1Iés5zurcveczApamszti roniantikaójraélesztésével ésa helyi e]itelccn keresatüluraljók Orbánék a vidéket” lOrbángohiema los campos reviviendoel romanticismo campcsinoyapoyindose en laséUteslocales”j, ti & abril ile 2022, hnpsJ/444. hn Dactoranda en Ciencias Politicas. Centro Europea de Sociolocia y Ciencias P01 Iticas. Paris 1 Pantheón Sorbonne, y jefe de redacción del Courrier dEuropc ccritrole, Budaaesl, respectivamente. Traducción: Emilia Fernández Tasende.