70 Años del hito que emocionó a todo Chile cuando el Ejército conquistó el Volcán más alto del mundo
70 Años del hito que emocionó a todo Chile cuando el Ejército conquistó el Volcán más alto del mundo En una hazaña que mantuvo en vilo a todo el país, una expedición del Ejército de Chile alcanzó por primera vez la cumbre del "Ojos del Salado", volcán activo más alto del mundo. A casi 70 años de aquel hito, el legado de excelencia de nuestros montañeses sigue más vigente que nunca. El 5 de enero de 1956, comenzó un capítulo dorado para el andinismo nacional.
Con el objetivo de medir con precisión la altura del volcán Ojos del Salado y verificar si superaba al monte Aconcagua como el "techo de América", una expedición militar se adentró en las extremas geografías de la Región de Atacama. El éxito de la misión no fue casualidad. Se dispuso una preparación de alto nivel considerando el profesionalismo y la experiencia de los instructores y alumnos de la Escuela de Montaña, quienes ya habían conquistado las principales cumbres del país.
La expedición estuvo compuesta por 4 oficiales (Capitán René Gajardo T., Tenientes Washington García E., Arturo Aranda S., Rafael Sotomayor M. y el Subteniente Marcos Lucares R. ) y 7 suboficiales, a los que se sumaron andinistas civiles de diversos clubes. Todo el país seguía con atención el desarrollo de la noticia a través de los medios de comunicación, que informaban cada paso de los uniformados hacia la gloria.
El Coronel Felipe Olea P., Director de la Escuela de Montaña señala que la importancia de recordar esta expedición "es darnos cuenta de que los antiguos montañeses tenían ese espíritu de exploración, de sacrificio, de capacidad técnica para aportar al dominio de escenarios de montaña de altitud.
Esa capacidad se mantiene hoy en día y que las nuevas generaciones sepan lo que hace 70 años nuestros formadores y creadores hicieron representa un legado de gran valor". Los días contra el coloso Partiendo desde Río Blanco (Región de Valparaíso) el 27 de enero con rumbo a la Región de Atacama, los expedicionarios llegaron en vehículos hasta Barrancas Blancas (30 enero), paraje próximo a la frontera con Argentina, donde levantaron el Campamento Base Nº1. El mal de altura se aprovechó del cansancio y falta de sueño de gran parte de la expedición, debiendo recibir atención médica. Los conductores de vehículos, operadores de radio y personal no escaladores permanecieron aclimatándose en el campamento, mientras los montañistas continuaron el ascenso, enfrentando bajas temperaturas y ráfagas de viento incesantes. El 5 de febrero de 1956, a las 12:30 horas, el Ejército de Chile hizo cumbre. En la cima, una pequeña plataforma de apenas 80 centímetros de ancho, los hombres divisaron un panorama magnífico que unía el Pacífico con la pampa argentina.
Tras la hazaña, el descenso fue veloz pero técnico, tardando solo dos días en bajar para reencontrarse con la civilización. inicialAunque mente se estimó una altura superior a los 7.100 metros, mediciones posteriores del Instituto Geográfico Militar fijaron la altitud en 6.893 m.s.n.m. Si bien esto confirmó que el monte Aconcagua (6.959 m.s.n.m. ) sigue siendo el techo de América, la expedición demostró científicamente que el Ojos del Salado es el volcán activo más alto del planeta.
Al regresar a Santiago, los expedicionarios fueron recibidos por cientos de personas en la Plaza de la Constitución y homenajeados en el Palacio de La Moneda por el Presidente de la época, Carlos Ibáñez del Campo. "En la actualidad, la especialidad de montaña mantiene esa capacidad de exploración en terrenos de difícil acceso, ya sea por la altitud o condición morfológica, a través de sus cursos de montaña y proceso de instrucción y entrenamiento. Seguimos explorando el altiplano, el mismo Ojos del Salado ha sido subido por la Escuela de Montaña estos últimos años y se corona con la ascensión al monte Aconcagua. Encontramos importante seguir la línea, mantener la cuerda de los antiguos montañeses con las actividades que realizamos hoy", explica el Coronel Olea. Hoy, la Escuela de Montaña continúa siendo el referente de excelencia que permitió aquel éxito en 1956.
La capacidad técnica de sus integrantes ha abierto las puertas para que miles de deportistas de todo el mundo intenten hoy la ascensión, siempre siguiendo la huella que aquellos pioneros militares trazaron con sacrificio y patriotismo. Dirección de Comunicaciones Estratégicas del Ejército..