Autor: Luis Garretón Munita Ingeniero, historiador local.
Columnas de Opinión: Crecimiento, ruralidad y desafíos más allá del modelo metropolitano
Columnas de Opinión: Crecimiento, ruralidad y desafíos más allá del modelo metropolitano F Durante los siglos coloniales, el territorio de la actual provincia de Biobío se organizó en torno a una extensa red de fuertes levantados por la Corona española. Aquellos enclaves militares, destinados a asegurar caminos, vigilar pasos, sostener la presencia hispana, se convirtieron en villas y en las ciudades que hoy conocemos. Los Ángeles surgió precisamente dentro de esa lógica, como articuladora entre los fuertes-villas dispersas en la alta frontera. Esa herencia fronteriza lejos de desaparecer continúa marcando parte de la realidad entre las actuales comunas de la provincia.
Porlo anterior, resulta necesario observar con cierta cautela algunas conclusiones surgidas a propósito del reciente Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) elaborado por la CChC y la PUC, y publicado en entrevista de Diario La Tribuna. El estudio contiene datos importantes y problemas reales que nadie podría desconocer, como las dificultades en salud, conectividad vial, seguridad o variables sociales complejas.
En la entrevista, particularmente discutible resulta el hecho de proyectar a Los Ángeles como una eventual "área metropolitana" junto a comunas vecinas, lo que responde más bien a una lógica centralista de entender el desarrollo urbano, donde toda ciudad relevante pareciera inevitablemente destinada a transformarse en área metropolitana. Pero la realidad territorial de Los Ángeles es bastante más diversa. Los Ángeles es una ciudad intermedia, pero no se configura con la lógica de convertirse en área metropolitana como Santiago, Concepción, Chillán o Temuco.
Su fin no radica en absorber físicamente otras comunas y generar continuidad urbana, la fortaleza de Los Ángeles es articular su propio y amplio territorio de 1.750 km2, compuesto por la ciudad y localidades rurales de características urbanas.
Existeun elemento pocas veces considerado, y es que Los Ángeles posee cerca del 25% de su población fuera del radio urbano principal, es decir, más de 50 mil personas residen en el campo y "localidades urbanas", como San Carlos Purén, Santa Fe, Millantú, Chacayal, El Peral, por decir algunas, donde ni el próximo siglo se podría crear un área metropolitana con ellas, estas se encuentran al menos a 10 km de distancia de la ciudad. Sin embargo, muchos indicadores del estudio son finalmente interpretados como si los 220 mil habitantes de Los Ángeles compartieran la misma realidad urbana. Por otra parte, en sentido más amplio, cualquier ciudad vecina a Los Angeles está a una distancia de al menos 30 km. Entre Los Ángeles y ciudades como Mulchén, Nacimiento, Laja o Cabrero, existen grandes extensiones agrícolas y forestales, ríos y praderas. Pensar en un área metropolitana parece extremadamente alejado de la realidad, y responde más a categorías académicas centralistas, que al conocimiento concreto del territorio.
Los Ángeles tiene desafíos importantes, como toda comuna en crecimiento, pero comprender su progreso exige abandonar la idea de que el único modelo válido de desarrollo urbano es el metropolitano con comunas vecinas, eso es un error. La historia y la geografía muestran que es una ciudad ligada a su amplio territorio compuesto por localidades urbanas.
Por lo tanto, pasar a Los Angeles de nivel de calidad de vida "medio bajo" a "bajo", sin una adecuada contextualización territorial, termina proyectando una visión distorsionada, influyendo la percepción pública, confundiendo a las autoridades, disminuyendo la confianza para atraer inversiones, y la valoración propia de una comuna que, pese a sus dificultades, continúa siendo uno de los principales polos económicos y de servicios del sur de Chile. Autor: Luis Garretón Munita Ingeniero, historiador local..