Autor: Óscar Crisóstomo Gobernador regional de Ñuble
Columnas de Opinión: La emergencia no termina
Columnas de Opinión: La emergencia no termina ras días de una lucha intensa y coordinada contra el fuego, hoy podemos informar, sin bajar la guardia, que en Ñuble solo persisten un foco T activo que sigue siendo combatido. Esta contención es un primer triunfo colectivo, fruto del esfuerzo de Conaf, Bomberos, Fuerzas Armadas, Carabineros, policías, funcionarios públicos, la empresa privada y voluntarios. A todos ellos, nuestro profundo agradecimiento. Este éxito operativo tiene varias claves. En primer lugar, el liderazgo de nuestros alcaldes, quienes tomaron el control de la emergencia en su territorio con una destacada capacidad de reacción y conocimiento local. Fueron el primer mando, claro y efectivo, para sus comunidades. En segundo lugar, el trabajo profesional y coordinado de instituciones como Conaf y Senapred, que permitió desplegar recursos con precisión, anticipar comportamientos del fuego y gestionar la logística con eficacia. En tercer lugar, el compromiso incansable de los Bomberos que siempre están cuando la región los necesita. Sin embargo, apagar las llamas es solo el primer capítulo. Ahora entramos a la etapa de la reconstrucción y nuestra mirada debe ir más allá de la emergencia habitacional inmediata. Desde el Gobierno Regional estamos atentos a una tarea crucial: la recopilación detallada de la información de todos los afectados. Nuestro compromiso es claro: donde el apoyo central no llegue o no sea suficiente, nosotros, como Gobierno Regional, nos encargaremos de ir en ayuda directa porque Ñuble depende de su actividad productiva agrícola. No podemos permitir que familias de viñateros, agricultores, apicultores, crianceros y tantos otros, queden en el olvido. Su recuperación es la recuperación de toda la región. Esta tragedia también golpeó un sector que venía creciendo con fuerza: el turismo. Íbamos teniendo excelentes números, proyectando a Ñuble como un destino atractivo. Estos incendios frenaron ese impulso. Por eso, nuestro apoyo también estará dirigido a reactivar esta actividad, incluso si debemos promoverla en periodos no estivales. Nuble está abierta a recibirlos. Hemos demostrado fortaleza para enfrentar la emergencia. Pero la verdadera resiliencia es tener la voluntad de cambiar lo que nos hizo vulnerables. Por eso, el balance de esta tragedia sería incompleto si no hacemos un llamado firme y claro. No podemos reconstruir sobre el mismo riesgo. Es inaceptable que, por falta de normas, se siga permitiendo que las viviendas se mezclen con el bosque sin control.
Por años, hemos carecido de las herramientas legales básicas para una prevención estructural: un Plan Regional de Ordenamiento Territorial que ordene nuestro suelo, una Ley de Incendios que establezca zonas de protección y una Ley de Parcelaciones Rurales que ponga freno a la subdivisión descontrolada. Estos instrumentos son impostergables. Solicitamos a nuestros parlamentarios, con la misma urgencia con que combatimos las llamas, que pongan por fin estos proyectos en primer lugar de su agenda. Necesitamos leyes que protejan a nuestra gente para que el desastre no llegue. Ñuble, como siempre, ha actuado con un coraje extraordinario ante las llamas. Ahora mostremos la misma determinación en la reconstrucción de un territorio más seguro, ordenado y resiliente. Es nuestro deber con el presente y nuestro legado para el futuro. Autor: Óscar Crisóstomo Gobernador regional de Ñuble. Opinión