Editorial: Delitos al comercio
Editorial: Delitos al comercio ás de 33 mil delitos, perdidas por sobre los 5.800 M millones de pesos y un aumento de 7,5% respecto del año anterior son algunas de las cifras reveladas por un estudio de ALTO Chile sobre delitos al comercio durante 2025. No se trata de simples números; detrás de ellos hay trabajadores expuestos, pequeños y grandes comerciantes afectados y comunidades que ven deteriorarse su sensación de seguridad.
Que más de la mitad de los delitos se concentren en el segundo semestre confirma algo que ya se conoce, pero que sigue siendo preocupante: cuando aumenta la actividad comercial, también lo hace la oportunidad para el delito. Fiestas de fin de año, temporadas de mayor consumoy mayor flujo de personas no solo dinamizan la economía, sino que también tensionan los sistemas de control y prevención. Esto exige estrategias flexibles, capaces de anticiparse a los ciclos del comercio y no limitarse a reaccionar cuando el daño ya está hecho. El hecho de que los supermercados concentren casi tres cuartas partes de los delitos muestra que no se trata únicamente de hechos aislados, sino de una problemática estructural. Hurtos reiterados, bandas organizadas y patrones de reincidencia hablan de delitos que, muchas veces, son vistos como menores, pero que en su acumulación generan pérdidas millonarias y una sensación permanente de vulnerabilidad. La normalización del hurto como "delito sin víctimas" es una de las trampas más peligrosas: cada producto robado tiene un costo que finalmente termina pagando toda la sociedad. Además, el impacto no es solo económico. Trabajadores que enfrentan robos, amenazas o violencia cargan con estrés, miedo e incertidumbre. Clientes que presencian delitos cambian sus hábitos, evitan ciertos lugares y refuerzan la percepción de inseguridad. Así, el delito al comercio termina afectando la vida urbana, el uso de los espacios y la confianza social. El desafío es claro: no se puede seguir naturalizando que robar en tiendas, farmacias o supermercados sea parte del paisaje cotidiano. La normalización del hurto como "delito sin víctimas" es una de las trampas más peligrosas".. EDITORIAL La normalización del hurto como "delito sin víctimas" es una de las trampas más peligrosas".