Autor: M. CORDANO
“Hay que darle una razón de ser al idioma”
“Hay que darle una razón de ser al idioma” “A los 4 años, los niños todavía están descubriendo el mundo. Es un momento precioso para investigar cómo se mezclan los colores o cómo aparecen las mariposas.
Y lo mejor es que toda esa magia se puede explorar no solo en la lengua materna, sino también en un idioma extranjero”, comenta Julia Mena-Dobson a propósito del CLIL siglas de Content and Language Integrated Learning, una metodología educativa que propone la enseñanza de una segunda lengua y de contenido académico, todo a la vez. Así, este aprendizaje puede darse en una asignatura que no necesariamente se centre en la enseñanza de idiomas, sino en otras. La clase de Ciencias es un ejemplo: al explicar lo que es un capullo, al mismo tiempo se puede hacer mención de un cocoon, su equivalente en inglés. “Los niños pasan por la fase de los por qué. Si entonces se les abre la puerta a informarse en dos o tres idiomas, se les está expandiendo la mente.
Si no entienden al principio, se debe seguir reforzando y conversando, igual a como se hace al aprender el idioma materno”, comenta la especialista española, quien es profesora de inglés como lengua extranjera, formadora de docentes y autora especializada en educación inicial. Además, colabora con proyectos del British Council y de Oxford University Press. Esta semana, la experta viajó a Chile para participar como principal expositora del Early Language Education Summit (ELES) que organizó la U. de los Andes.
Durante su paso por el país donde el 68% de los estudiantes de 3 medio no llega a un nivel de inglés básico, según datos del último Estudio Nacional de Inglés de la Agencia de Calidad de la Educación, Mena-Dobson resaltó la importancia del aprendizaje activo. “Muchas clases de inglés son anticuadas, basadas en el método de la traducción gramatical y mucha repetición, sin que exista una respuesta comunicativa real.
Lo que hay que hacer es darle una razón de ser al idioma; que el niño juegue y experimente”. Unos con otros Al principio aprender otra lengua puede parecer difícil, pero es importante ADIDEC persistir, comenta. “En países hispanohablantes, los idiomas son muy distintos a nivel de prosodia, pronunciación y ritmo. Nosotros tenemos un idioma silábico con cinco vocales, mientras que el inglés tiene un ritmo particular, casi cantado.
En educación temprana (estas diferencias) se están intentando resolver con los phonics”, dice a propósito de este enfoque para aprender a leer y escribir en inglés, y que se basa en la relación entre letras y sonidos, enseñando a los niños a reconocer cómo suenan las letras y las combinaciones de estas, para así poder decodificar palabras. A diferencia de métodos que se basan en la memoria, los phonics permiten identificar patrones e ir “armando” las diferentes palabras.
En el caso de docentes que no manejen del todo el idioma algo común en quienes no son profesores directos de inglés, como puede ocurrir en el caso de los de prebásica, la especialista señala que “es vital que la formación se vuelva práctica. A veces a los profesores se les da mucha teoría y se les habla sobre reformas educativas, pero no se les explica cómo aplicar eso con 30 niños en el día a día. Aquí lo importante es que ellos puedan ver ejemplos prácticos y colaborar con otros colegas o colegios que lleven años implementando el bilingüismo.
No debemos infravalorar el aprender unos de otros”. Sobre los profesores que se sienten inseguros con su nivel de inglés, continúa: “Hay materiales excelentes que ya vienen preparados, y podemos apoyarnos en recursos visuales e imágenes para explicar, sin que haya necesidad de hablar todo el rato. El uso de canciones también es muy útil. No somos peores profesores por usar recursos creados por otros; lo fundamental es jugar lo máximo posible con los alumnos. Lo lúdico es bueno para todos”. SNOMMOCEVITAERC / KIPEERF Autor: M. CORDANO. N Más que memorizar vocabulario, la experta en educación inicial propone aprender a través del juego y mediante un uso real y significativo de las palabras. Julia Mena-Dobson, especialista en enseñanza del inglés como segunda lengua: Enseñar inglés no tiene por qué estar sujeto a una clase específica de idiomas, sugiere la especialista. En Ciencias o en Arte también se puede practicar, señala. La española es además autora de recursos y libros pedagógicos.