Editorial: Estrategia de Claudia Sheinbaum
Editorial: Estrategia de Claudia Sheinbaum Cuando Manuel Andrés López Obrador llegó a la Presidencia, en 2018, revirtió la “guerra contra el narco” de los gobiernos anteriores y propuso una estrategia de “abrazos y no balazos”, que suponía atacar lo que consideraba las causas profundas del narcotráfico, es decir, la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades para los jóvenes, y en paralelo dialogar con los grupos criminales.
Resultó un fracaso que debió reconocer a mitad de su mandato, presionado por EE.UU., que exigía la captura de los líderes narcos, más decomiso de droga y la destrucción de los laboratorios que producen las drogas sintéticas. En 2019, la detención de Ovidio Guzmán provocó una ola de violencia en Sinaloa que obligó a AMLO a liberarlo.
No es raro que acusados de narcotráfico queden libres por presiones o amenazas, bajo el pretexto de que hubo “fallas procesales”, pero en el caso de Guzmán, volvió a ser capturado y extraditado a Estados Unidos.
La Presidenta Claudia Sheinbaum se reconoce como una continuadora de la obra de AMLO; sin embargo, llegó al cargo, en 2024, con una visión menos romántica del combate al crimen y con una experiencia exitosa en la reducción de la delincuencia cuando fue alcaldesa de la Ciudad de México.
Y si ella tenía preocupación por la seguridad, esto se reforzó con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, desde donde ha amenazado con enviar militares e imponer nuevos aranceles si el gobierno mexicano no actúa con más resolución. Desde el inicio de su sexenio, Sheinbaum ha mostrado firmeza para implementar una estrategia que utiliza todos los recursos del Estado, incluidos los militares, y en su primer año obtuvo buenos resultados.
De acuerdo con las estadísticas oficiales (que algunos dicen infladas), la tasa de homicidios se redujo en 32%, hubo 35.817 detenciones por delitos de alto impacto, se decomisaron 18.274 armas de fuego, 288 toneladas de droga y se desmantelaron 1.597 laboratorios de drogas. Es evidente que las amenazas de Trump influyeron para que la Presidenta adoptara una ofensiva más agresiva contra los carteles.
Ante las primeras advertencias, ella ordenó el despliegue de 10 mil efectivos en la frontera norte, para lidiar con el tráfico de drogas, pero también de personas, otro de los asuntos que complican las relaciones bilaterales con EE.UU. Según Trump, ahora hay cero cruce de ilegales desde México.
Lo más notable de la reacción mexicana a las amenazas de Trump fue la rapidez con que han apresado a varios criminales perseguidos por años, y sobre todo, la facilidad con que se han entregado delincuentes solicitados largamente por la justicia de EE.UU. Han sido más de 100 los extraditados en un año, 37 de ellos el último mes. En algunos casos se dice que no hubo un proceso normal de extradición, pero quedó demostrado que cuando hay voluntad política, se encuentran fórmulas para resolver estos complicados asuntos. Sheinbaum ha mostrado capacidad para manejar las difíciles relaciones con Trump, aceptando la colaboración de EE.UU., pero enfatizando el resguardo de la soberanía nacional..