Autor: GONZALO GALLARDO Director de Fonoaudiologia Universidad Andrés Bello
Columnas de Opinión: Cuando la voz también vuelve cansada
Columnas de Opinión: Cuando la voz también vuelve cansada El regreso al trabajo después del verano suele asociarse inmediato, pero debilitan la voz y disminuyen su caal cansancio, al estres de la rutina y a la dificultad de pacidad de resistencia. retomar horarios. Sin embargo, existe una consecuenEs importante aprender a reconocer las señales de cia menos visible y muchas veces subestimada: los alerta. Cuando la ronquera se mantiene por mas de dos problemas de voz.
Ronquera persistente, fatiga vocal, molestias al hablar o sensación de esfuerzo aparecen semanas, aparece dolor o ardor al hablar, sensación de cuerpo extraño en la garganta, quiebres vocales, dificon frecuencia justo en las primeras semanas laborales, cultad para proyectar la voz o fatiga vocal temprana, especialmente en quienes dependen de la voz como ya no estamos frente a un simple cansancio. herramienta de trabajo. Desde la experiencia clínica, esto ocurre porque la voz pasa de manera abrupta desde un período de uso más libre, desorganizado y sin exigencias formales, a una alta demanda vocal sostenida. Durante el verano Otro signo frecuente es sentir que hay que empujar la voz para que salga.
En estos casos, el uso compensatorio puede agravar el problema, por lo que consultar oportunamente a un fonoaudiólogo u otorrinolaringólogo es fundamental. solemos hablar con mayor intensidad, en espacios Los grupos más afectados en este período suelen ser abiertos o ruidosos, sin prestar atención a la técnica vocal ni a las señales de cansancio.
Al volver al trabajo, el sistema vocal no logra adaptarse de forma inmediata y comienza a "pasar la cuenta". No se trata docentes, profesionales de la salud, vendedores, trabajadores del área comercial, líderes de equipo, abogados, actrices y cantantes.
Son personas que enfrentan largas jornadas vocales sin una preparación progresiva y sin de un problema repentino, sino del resultado de una considerar que la voz requiere entrenamiento y cuidado, acumulación progresiva de microdaños que se hacen del mismo modo que cualquier otro sistema del cuerpo. evidentes cuando la exigencia aumenta. Existen además hábitos típicos del verano que afectan la voz sin que las personas lo perciban conscientemente. La deshidratación, el consumo de alcohol, el descanso insuficiente, hablar fuerte en playas, piscinas o fiestas, Cuidar la voz al retomar la rutina no implica medidas complejas.
Mantener una hidratación adecuada durante el día, regular la intensidad al hablar, evitar carraspear, realizar pausas vocales, cuidar el descanso y realizar un breve calentamiento vocal antes de jornadas exigentes carraspear con frecuencia, gritar sin apoyo respiratorio, puede marcar una diferencia significativa. Escuchar fumar, el uso prolongado de aire acondicionado y los las señales del cuerpo y no normalizar la molestia es cambios bruscos de temperatura generan irritación de una forma concreta de autocuidado. Porque al volver las cuerdas vocales y alteran el equilibrio del sistema del verano, no solo el cuerpo necesita adaptarse: la fonatorio. Estos factores no siempre producen dolor voz también. Autor: GONZALO GALLARDO Director de Fonoaudiologia Universidad Andrés Bello.