Cierre de temporada: municipio intervino unas 45 hectáreas con limpieza y cortafuegos para evitar incendios forestales
Cierre de temporada: municipio intervino unas 45 hectáreas con limpieza y cortafuegos para evitar incendios forestales Un total de 57 emergencias vinculadas a incendios y eventos forestales se registraron en Quillota durante la temporada estival comprendida entre el 15 de septiembre de 2025 y el 1 de marzo de 2026, de acuerdo con el balance entregado por la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres (GRD) del municipio. Durante este periodo, la superficie afectada alcanzó los 104.820 metros cuadrados, equivalentes a 10,4 hectáreas, con una distribución territorial que evidencia la complejidad del riesgo en la comuna. El 46% de los eventos se concentró en sectores asociados a la ribera del río Aconcagua (26 casos), mientras que el 54% restante (31 eventos) se registró en otras zonas del territorio. En paralelo, el municipio desarrolló un amplio plan de acciones preventivas que superó ampliamente la superficie afectada por emergencias.
Entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, se intervinieron 457.204 metros cuadrados -equivalentes a 45,7 hectáreasmediante labores de limpieza, despeje de vegetación y construcción de cortafuegos en 48 sectores de la comuna, tanto en áreas urbanas como rurales. A estas cifras se suma la intervención de 12 zonas que originalmente correspondían a la Dirección de Vialidad, pero que debieron ser asumidas por el municipio ante la ausencia de contratos vigentes. Estas áreas representaron 86.094 metros cuadrados adicionales, equivalentes a 8,6 hectáreas.
El jefe de la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres, Claudio Figueroa, explicó que el trabajo preventivo fue planificado desde septiembre, tras un análisis de riesgo comunal que permitió identificar zonas prioritarias de intervención. "Miramos lugares puntuales, siendo uno de ellos la localidad de San Pedro, tanto la parte urbana como también algunos sectores rurales, porque había que realizar una intervención mayor", señaló. En ese contexto, el distrito concentró una parte importante de las acciones, alcanzando cerca de 8,5 hectáreas intervenidas, lo que equivale a un 21,14% del total comunal.
La decisión respondió a antecedentes recientes, considerando que en diciembre de 2024 se registró en ese sector el incendio de mayor magnitud del año. "Los recursos se fueron a ese sector (. .. ) quisimos hacer un llamado de atención no solamente en la parte de uso público, sino también para que los privados se tomaran conciencia", agregó Figueroa.
El despliegue preventivo también incluyó intervenciones en sectores rurales como La Palma, Boco, Manzanares, Huape, Santa Rosa y Colmo, además de trabajos en rutas estratégicas de conectividad rural, donde se ejecutaron cortafuegos para disminuir el riesgo de propagación.
En zonas urbanas, el foco estuvo en la ribera del río Aconcagua y sectores norte y sur de la comuna, áreas que históricamente han presentado condiciones favorables para la ocurrencia de incendios debido a la acumulación de vegetación y microbasurales. Pese a la cantidad de emergencias registradas, desde el municipio destacaron que no se PTE. HUAPE produjeron incendios de gran magnitud durante la temporada, lo que atribuyen al trabajo preventivo y a la coordinación interinstitucional. El análisis de riesgo también ha puesto énfasis en las denominadas zonas de interfaz, donde conviven áreas habitacionales con vegetación, lo que incrementa el peligro de incendios. Sectores como el cordón de Mauco, Santa Rosa, Colmo y Rautén Bajo han sido identificados como puntos críticos debido a la alta carga vegetal, tanto seca como viva. Esta condición se ha visto acentuada por la combinación de años de sequía con periodos recientes de mayores precipitaciones, lo que ha generado acumulación de material combustible.
En esa línea, Figueroa advirtió que la realidad de Quillota no está alejada de otros territorios que han sufrido incendios de gran impacto. "Tenemos riesgos muy parecidos (. .. ) no estamos muy lejanos a eso", afirmó, en referencia a experiencias recientes en otras comunas del país.
Finalmente, desde el municipio recalcaron la importancia del autocuidado y la responsabilidad de la comunidad como factores clave en la prevención. "Hay que destacar el trabajo responsable que ha tenido la ciudadanía", señaló Figueroa, insistiendo en el llamado a evitar el uso indebido del fuego, especialmente en sectores rurales.. Se registraron 57 emergencias, aunque ninguna generó mayor preocupación ni supuso grandes pérdidas El municipio desarrolló un amplio plan de acciones preventivas durante el periodo estival y de mayor riesgo forestal. Claudio Figueroa, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres.