Editorial: Pudo haber sido peor
Editorial: Pudo haber sido peor Pese a todos los adelantos científicos y tecnológicos que se dispone actualmente en el área de los servicios meteorológicos, aún no es posible alcanzar un mayor grado de precisión en los pronósticos y el comportamiento del clima, aunque también debe reconocerse que ello se debe en gran parte a la incidencia que tiene, en este escenario tan vital, el tema del cambio climático que está presente en todo el mundo.
Desde mediados de la primera semana de marzo en curso, la mayoría de los medios de comunicación coincidían en anunciar la llegada de un intenso frente de mal tiempo que se extendería desde Los Lagos hacia las regiones de más al norte.
De acuerdo a esos pronósticos, las copiosas lluvias, acompañadas con fuertes vientos y tormentas eléctricas -que ya afectaban al surempezarían a dejarse sentir en la Región del Maule aproximadamente el pasado miércoles 11 o jueves 12, pero, por lo visto, el desplazamiento del frente era más lento de lo esperado y fue recién en la noche del domingo 15 y la madrugada del lunes 16, que los efectos se sintieron desde Linares hacia el norte. Se reportaron cortes de luz, anegamientos y suspensión de clases en cuatro comunas, mientras el sistema se desplazaba hacia el norte.
En la tabla comparativa, sin embargo, son las regiones de Los Ríos y Los Lagos las que han sufrido con más violencia los efectos de este fenómeno meteorológico y el número de damnificados es muchísimo mayor que los de la zona maulina.
En general, los frentes de mal tiempo causan daños severos en la agricultura, destacando la anegación de miles de hectáreas, destrucción de cultivos por inundaciones y barro; daño a las estructuras de regadío (canales, tranques) y pérdida de forraje para el ganado. Las lluvias intensas, vientos y heladas provocan asfixia radicular, enfermedades fúngicas, pérdida de producción y aumento de plagas. Las crecidas de ríos destruyen bocatomas, canales y tranques de acumulación de agua, esenciales para el riego. Además, el exceso de agua en el suelo desplaza el oxígeno, causando la muerte de raíces en frutales, especialmente en cítricos y paltos. Ahora, haciendo un breve resumen, podemos decir -en términos coloquialesque "la sacamos barata" si nos comparamos con nuestros hermanos de más al sur y, en definitiva, esto pudo haber sido peor..