Editorial: Aysén frente al narcotráfico: Un despertar necesario y urgente
Editorial: Aysén frente al narcotráfico: Un despertar necesario y urgente Las cifras reveladas recientemente por el del mercado ilícito local. No obstante, la Ministerio Público no solo deben leerse como tecnología y los decomisos no trabajan solos.
La coordinación entre OS7, PDI, Aduanas y organismos como Directemar es imperativa, especialmente en pasos fronterizos como Jeinimeni, donde la delincuencia transnacional pone a prueba nuestra soberanía y seguridad. un éxito operativo, sino como una alarma ensordecedora para la ciudadanía de Aysén.
Informar que la cantidad de droga decomisada en la región durante el año 2025 superó en un 105% lo registrado el año anterior, alcanzando más de 82 kilos de clorhidrato de cocaína y marihuana, evidencia una realidad que por mucho tiempo pareció ajena a nuestra geografía: el crimen organizado ya no es un visitante, es un residente. Es valorable el cambio de timón hacia un modelo de investigación "inteligente, analítico y proactivo", abandonando la reactividad que suele llegar tarde a los hechos. Sin embargo, este giro confirma un diagnóstico crítico: las organizaciones criminales en la Patagonia ya no operan de forma improvisada, sino mediante estructuras flexibles con conexiones nacionales e internacionales.
Como bien señala el Fiscal Regional, no reconocer que existe tráfico de drogas en Aysén sería un "error de diagnóstico y un error estratégico". La ciudadanía debe preguntarse: ¿ cuánto tiempo tardamos en salir de ese error? El reciente operativo que sacó de circulación 13.500 dosis, valoradas en cerca de 130 millones de pesos, demuestra la magnitud Un punto crucial de esta nueva estrategia es la descentralización de la persecución penal. Que todas las Fiscalías Locales deban investigar estos casos es una medida necesaria para entender los fenómenos locales que arrastran al consumo a nuestros estudiantes y adolescentes. La droga no solo entra por la frontera; se infiltra en las escuelas y barrios. Iniciativas como el programa de "Monitores Antidrogas" con estudiantes voluntarios y las reuniones con dirigentes vecinales son pasos correctos hacia la prevención. Sin embargo, la comunidad de Coyhaique y Puerto Aysén exige que este rigor no sea estacional.
La lucha contra el flagelo de la droga requiere mantener a nuestras comunidades ajenas a este peligro, no solo por mejorar las estadísticas de la Fiscalía, sino por la supervivencia del bienestar social de toda la Región de Aysén. La autocomplacencia se acabó; ahora corresponde la vigilancia permanente..