Autor: Carlos Irarrazabal Osses Director Escuela Fernando Baquedano Yungay
Columnas de Opinión: Escuelas públicas de comunas: un aporte esencial a la educación de siglo XXI
Columnas de Opinión: Escuelas públicas de comunas: un aporte esencial a la educación de siglo XXI uando todo hoy en educación se centra en la violencia, en las amenazas y rayados de muros, permítanme desde la entrada sur de la región y del C nuevo territorio Valle Diguillín, y como parte de este servicio local de educación, decirle que somos una comunidad educativa que lleva el nombre del fundador de la comuna, Fernando Baquedano. Nos ubicamos en el corazón cívico de Yungay, con una matrícula de 700 estudiantes de prekínder a octavo básico, con alto índice de vulnerabilidad y un 32 % de estudiantes con NEE. Son estas cifras una oportunidad para poner de manifiesto el espíritu de la educación pública, tan anónimo, y que sin embargo da cuenta de cómo hemos ido incorporando la innovación a nuestras aulas.
Estamos ya por tres años desarrollando un programa de articulación en primeros básicos y parvularia, incorporando junto a las docentes codocencias de educadoras, cuyo objetivo es la transición desde el juego, las rutinas a la enseñanza básica sin perder el vínculo afectivo. Hemos incorporado además a nuestro proyecto una vasta gama de profesionales que acompañen desde lo cognitivo, emocional y físico a nuestros y nuestras estudiantes.
Contamos con tres duplas psicosociales, enfermera, terapeuta ocupacional, kinesióloga, fonoaudiólogas y psicopedagoga, y en la línea de innovación tecnológica del Siglo XXI, las Big Tablet, pizarras inteligentes que dan cuenta de tecnología y desarrollo del pensamiento lógico, ayudando a la didáctica y los aprendizajes de calidad, siendo el libro y la plataforma digital una herramienta pedagógica en la línea de nuestro sello de innovación. En el ámbito de la convivencia hemos incorporado los conviencuentros y los comités de convivencia educativa por ciclos, tanto de estudiantes como apoderados. Junto con ser una instancia de participación, son también expresión de mediación y creatividad, promocionando espacios de respeto, tolerancia y diversidad. En la línea de la educación verde, estamos certificados de excelencia ambiental.
Una de nuestras acciones ha sido incorporar como campus de extensión una escuela seis kilómetros al nororiente de la comuna, que estaba abandonada ( 10 años desde su cierre). Hemos implementado allí una sala museo que ponga de manifiesto el acervo cultural y la memoria histórica, implementando senderos para el trekking, huertos escolares y salas para talleres de formación. Una comunidad que se digne de tal debe valorar el esfuerzo y la memoria histórica de quienes nos antecedieron.
Hemos instituido el nombre de docentes, asistentes y estudiantes, algunos ya fallecidos y otros en jubilación, a espacios que llevan sus nombres, todo ello en función de nuestro sello de identidad donde además marcamos hitos con los Encuentros de Poesía; Desde el valle del Elqui al Valle de Yungay o Una Violeta y una Parra en el encuentro de la música.
Valor agregado lo da la Fiesta de la ciudadanía con nuestros estudiantes vestidos a la usanza del 1.800 recorriendo el barrio cívico de la comuna, o el rescate de la Fiesta de San Juan, que hacemos hacia toda la comunidad.
Como ven nuestras comunidades siguen anónimamente construyendo el alma de un pueblo, formando las nuevas generaciones y poniendo siempre el bien común como un antídoto que termine con la violencia, dejándonos en la misma vereda de la formación integral a madres, padres, apoderados, tutores, asistentes de la educación y docentes. Opinión Autor: Carlos Irarrazabal Osses Director Escuela Fernando Baquedano Yungay. Opinión Zoilo Juan