Autor: Andrea Abarca"
Cómo recomponer el movimiento estudiantil
Cómo recomponer el movimiento estudiantil La reivindicación después del auge Cómo recomponer el movimiento estudiantil por Andrea Abarcat Cuando hablamos de movimiento estudiantil, inevitablemente se nos viene a la memoria la imagen de miles de estudiantes marchando en las calles en 2011.
En ese momento, el movimiento fue capaz de instalar transformaciones estructurales en el debate público, como la demanda por una educación gratuita, de calidad y libre de lucro, que no solo tensionó el modelo educativo, sino que cuestionó la lógica de mercado como principio organizador de la educación y, por ende, de la sociedad. Hoy, Hoy, ese movimiento, pese a que sigamos gritando os mismos cánticos, ya no se expresa de la misma forma, existiendo cierta cierta nostalgia de lo que fue.
Se recurre a la narrativa narrativa de que desaparecimos o que el movimiento movimiento ya tuvo su auge, pero muchas demandas demandas de hace más de 10 años siguen vigentes vigentes y la explicación no es simplemente la baja participación. Lo que enfrentamos en la actualidad es algo más profundo: una crisis de vinculo en el seno de la base social.
No es novedad mencionar que el mundo estudiantil se enfrenta a una situación interna interna de desarticulación, mermado por las lógicas individualistas que se han profundizado profundizado a través de la validación del «academia «academia core” y la cultura de la persecución del éxito que eclipsa el pensamiento crítico de nuestras realidades y que relega al estudiante estudiante a un falsa dicotomía entre estudiar y organizarse para hacer frente a las adversidades adversidades cotidianas que presencia en las aulas y su casa. Impacto de la pandemia A más de cuatro años del retorno a la presencialidad presencialidad tras la pandemia, las organizaciones organizaciones estudiantiles han logrado recomponerse recomponerse en algunos espacios.
Es innegable innegable en el análisis que el confinamiento interrumpió procesos clave, cerrando las salas de clases y aumentando las brechas de aprendizaje; pero poco se menciona acerca de la rotura del tejido social que hacia posible posible no sólo la articulación, sino que también la interacción entre pares. Por un lado, ello promovió la falta de traspaso generacional de experiencias, de saheres y de formación.
Por otro, la pérdidadepertenenciaaunacomunidad, pérdidadepertenenciaaunacomunidad, expresado muchas veces en sus casas de estudio, siendo las escuelas y universidades universidades un mero lugar de paso en donde donde se adquiere conocimiento y luego este se utiliza para ganardinero. Las aulas se dejaron dejaron de entender como un espacio en donde el saber es más que sólo leer y reproducir, y el patio como un articulador fundamental para los puntos comunes de la sociedad. Pero seria un error circunscribir lascausas lascausas de esta crisis únicamente a la pandemia. Existe una dificultad para articular un horizonte horizonte común que convoque de manera sostenida. No es que no existan problemas o injusticias, es que no han logrado convertirse convertirse en un proyecto compartido capaz de movilizar más allá de las coyunturas. Se pasa pasa de diagnóstico a problematización. pero no se logra un plan concreto, un qué hacer que conduzca un accionar transversal, llegando llegando a un estancamiento del movimiento estudiantil. El movimiento estudiantil, en ese sentido, se ha vuelto reacciQnario, y los pocos esfuerzos que se abocan a transformarlo transformarlo en accionario muchas veces se ven coartados.
Tensiones de mercado A todo lo anterior se suma la masificación de oferta de la educación superior que no vino acompañada de condiciones materiales materiales dignas ni planificación que entregue un conocimiento de calidad basado en las neces neces idades de progreso de nuestro pais. Hoy estudiar implica endeudamiento, precariedad precariedad laboral, problemas de salud mentalysobrecarga mentalysobrecarga académica.
En ese escenario, partici partici par no es solo un acto de voluntad, sino una posibilidad condicionada por el nivel socioeconómico y por factores estructurales estructurales que, en la práctica, delimitan quiénes pueden participar y quiénes no.
En ese sentido, sentido, la gratuidad si bien significó un avance avance sustantivo para el acceso a la educación superior, en la práctica es una medida frágil que arroja, por un lado, a los estudiantes a un sistema altamente segmentado y estereotipado, estereotipado, y, por otro, a las universidades a sobrevivir financieramente a través del voucher. voucher. En resumen, la educación continúa operando bajo tensiones de mercado que limitan limitan su comprensión como derecho social. Este escenario se vuelve aún más crítico en un contexto político marcado poramenazas de retroceso en derechos. En este mareo, el principal desafio del movimiento estudiantil es reinventar el tejido tejido social estudiantil y dotarlo de contenido. contenido. Que el estudiante pueda reconocerse parte de una comunidad que debe defender para sí mismo, para los que están y para los que vienen.
Por sobretodo, que ese reconocimientovaya reconocimientovaya de la mano con una acción colectiva colectiva que permita a todos y todas avanzar a ese horizonte, independiente de los vectores vectores a trazar para alcanzarlo. construir mayorías Para afrontar el desafío, se vuelve indispensable indispensable disputar el sentido común dentro y fuera de la universidad.
El movimiento estudiantil estudiantil fue fuerte cuando logró instalar sus demandas en el conjunto de la sociedad, convocando nosóloaquienesestudian, sino también a la sociedad entera convenciendo que la educación es un derecho y no un servicio servicio dependiente del mercado, y lo respaldé como un consenso nacional, En ese sentido, los estudiantes tenemos la responsabilidad politica de construir mayorías que defiendan lo conquistado, pero que también puedan empujar los limites de lo establecido e instalardemandas. instalardemandas. Un movimiento no se sostiene solo desde la defensa de lo que ya existe o de loqueya fue, sinodesdesu capacidad de imagi imagi nar y disputar futuros posibles. La fuerza del movimiento estudiantil nunca ha radicado únicamente en su capacidad capacidad de movilización, sinoen su arraigosocial. arraigosocial. Cuando ese arraigo se dehilita, incluso las demandas más justas pierden fuerza.
Por eso, el desafio no es solo volver a marchar y llenar las calles principales del país, sino volver a construir un movimiento que se sienta propioycon un ideario capaz deser reconocido claramente incluso por los que no están de acuerdo. Frentea este escenario, el desafio no es solo solo recomponer la participación, sino avanzar hacia un nuevo ciclo de transformaciones con contenido claro.
Esto implica empujar la universalización de lagratuidad. coma derecho derecho y nocomo heneficiovia voucher; fortalecer fortalecer la educación pública y su financiamiento; financiamiento; avanzaren condiciones materiales dignas dignas para estudiar, desde salud mental hasta tener infraestructuras adecuadas de estudio; y profundizar procesos de democratización al interior de las instituciones. Sobre todo, supone actualizar las demandas históricas incorporando nuevas dimensiones, como la equidad de género, la inclusión y el bienestar bienestar integral. No se trata únicamente de resistir resistir retrocesos, sinode construir un proyecto proyecto educativo que vuelva a ser comprensible, necesario y convocante como una necesidad para empujarel desarrullodel país. Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago (FEI. JSACH) y portavoz de laCOr4FECH r Mauricio Guajardo, de la serie Obras Murales, Ventana V (Granito), 2025 (Gentileza Galeria Artespacio).