Autor: Lukas Ososrio Báez cronica@mercurioantofagasta.cl
"La música siempre fue mi forma de trabajar por Antofagasta"
"La música siempre fue mi forma de trabajar por Antofagasta" E un el marco del 147º aniverE sario de Antofagasta, el Concejo Municipal distinguió de forma unánime al profesor y músico Roberto Hugo Robles Lima (76) como Ancla de Oro 2026. No se trata de un reconocimiento más: es, para muchos, un premio que llega después de toda una vida dedicada a construir ciudad a través de la música. Robles no habla desde un pedestal. Habla desde la sala de clases, desde el escenario barrial, desde la capilla, el asilo, la Teletón.
Desde ahí construye su propia noción de lo que significa "merecer" un reconocimien to, siempre vinculada al trabajo constante y al vínculo con las personas. ¿Cómo fue el momento en que le avisaron que era el Ancla de Oro 2026? -Fue una gran inyección de ánimo para el espíritu. El premio me lo entregan el lunes, a las 11 de la mañana, en la Plaza Bicentenario. Yo sabía que ese día, el 4 de enero, se reunía el Concejo para elegir, pero no imaginaba nada. Pasados unos 15 minutos suena el teléfono: "habla con la municipalidad, no cuelgue, por favor, se va a comunicar con usted el alcalde". Y ahí recibí la noticia directamente del alcalde. No sabía que la sesión se estaba transmitiendo en vivo; la verdad es que me emocioné mucho. Su historia parte en Chuquicamata y se consolida en Antofagasta. ¿ Cómo nace la música en usted y en "Los Mercury"? -Yo nací en una familia de músicos. Desde pequeño mi padre tocaba el banjo y tenía una estudiantina; mi hermano tocaba guitarra. Mi mamá me inscribió en la banda infantil de la escuela médica de Chuquicamata, donde aprendí trompeta. Luego mi padre se jubiló y nos vinimos a Antofagasta. Yo tenía unos 13 años y entré al liceo comercial, donde uno salía con título; en mi caso, agente de ventas.
A los 17 años me integré al grupo de mi hermano y formamos los Mercury Boys, "los niANCLA GORO ños del Mercurio", porque nacieron al alero de este diario, al que siempre le he tenido un gran aprecio. Desde chico estuve ligado a los instrumentos y a la música, pero también entendí que había que complementar con un trabajo, porque de la música sola no se podía vivir. Después estudié Administración Pública y entré a Enami como practicante. Sin embargo, en el liceo comercial faltaba un profesor de administración y de ventas, y me ofrecieron el cargo. Pensé que sería algo temporal, pero terminé quedándome 44 años. Me jubilé recién en 2017. "Los Mercury" fueron música bailable, pero también memoria colectiva. ¿ Qué recuerda de esas primeras grabaciones? -Grabamos nuestro primer cassette en 1987. Tuvo una venta impresionante en el norte: recuerdo que en la Feria Modelo un vendedor nos pidió mil copias y las vendió todas para el 18 de septiembre, como pan caliente. Grabábamos en Santiago; el royalty era bajo, pero nos pagaban pasajes, comida y alojamiento. Muchas veces preferíamos recibir los cassettes antes que el porcentaje, porque lo importante era que la música circulara. En 2003 grabamos un CD, ya cuando el grupo estaba entrando en su etapa final. Mi hijo, conocido como Mercury Junior, participó en los teclados. La cumbia de Antofagasta la compuso él y yo aporté la letra. Fue nuestro último registro como grupo. En la fundamentación del premio, el municipio lo reconoce como parte de la identidad musical de Antofagasta, destacando su trayectoria en docencia, folclore, coros y promoción cultural. En simple: no solo hacer música, sino formar comunidad a través de ella. Cuando habla de "trabajar por la ciudad", ¿de donde nace esa convicción? -De toda una vida tocando en actividades comunitarias: Teletón, asilos de ancianos, Sorenial, Don Orione, bingos, juntas de vecinos. También fuimos embajadores de Antofagasta con la música. Hicimos la cumbia de Deportes Antofagasta y la cumbia de Antofagasta; son dos canciones que me llenan de orgullo. En el fondo, más que trabajar por la ciudad, trabajé por la gente, que siempre fue mi mayor inspiración. Elaño pasado también postulé. De hecho, el ganador, Jorge Hiche, fue quien me ayudó. Perdí el Ancla de Oro, pero gané el Ancla del Pueblo, con más de 3 mil votos. Eso me emocionó mucho y, de alguna manera, ayudó a que este año me propusieran nuevamente. Después de tantos escenarios y salas de clases, ¿qué le preocupa hoy de la música local y qué lo motiva a seguir? -Mepreocupa que las políticas públicas no siempre valoren el arte. La música, que antes era obligatoria en los colegios, pasó a ser electiva, y eso va en contra de la formación integral. Hoy estoy jubilado, pero sigo activo: toco en capillas, animo misas, participo en obras de caridad. Este sábado, por ejemplo, estaré a las siete de la tarde en la Capilla de Nazareth. Sigo batallando, porque la música es servicio y vocación. 03 "La música no es solo escenario: es comunidad, servicio y presencia. Cuando uno toca para la gente, en el barrio o la capilla, ahí siente de verdad que está haciendo ciudad". Autor: Lukas Ososrio Báez cronica@mercurioantofagasta.cl. ENTREVISTA. ROBERTO ROBLES LIMA, Ancla de Oro 2026: "La música no es solo escenario: es comunidad, servicio y presencia.
Cuando uno toca para la gente, en el barrio o la capilla, ahí siente de verdad que está haciendo ciudad". ROBERTO ROBLES ES UN PROFESOR QUE HA DEDICADO SU VIDA AL SERVICIO PÚBLICO DESDE LA EDUCACIÓN.