Columnas de Opinión: Trabajo para los humanos
Columnas de Opinión: Trabajo para los humanos Claudio Elórtegui Doctor en Comunicación Director Escuela de Periodismo Pontificia Universidad Católica de Valparaíso n su portada de la edición del 16 mayo, la revista The Economist, con su habitual rigurosidad para abordar los temas de la contingencia, generó una llamada de alerta para las agenE das políticas y empresariales internacionales. El titular principal de la publicación señalaba: "The jobs apocalypse", con una bajada que era igual de sugerente: "Espera lo mejor.
Preparate para lo peor". El reportaje dio forma a un debate que adquiere fuerza y preocupación en las sociedades contemporáneas: ¿ Cuál será el destino laboral de las jóvenes generaciones ante la irrupción de la IA? Bajo este contexto global, el Papa León XIV presentó esta semana su primera encíclica, "Magnifica Humanitas", en la que profundizó en los alcances de esta tecnología que, por sus características, tiene consecuencias sobre la dignidad de las personas.
El Sumo Pontífice amplía los límites de los análisis interpretativos concentrados en los poderes y en los tomadores de decisión, para compartir, socializar e iluminar a todas las comunidades del mundo, poniendo en el centro de las discusiones una realidad ética que está transformando, inclusive, el sentido del progreso y el bien común. Sobre el tema particular del empleo, The Economist manifestó que, si bien la IA no ha destruido el trabajo, el riesgo es real incluso para las labores cualificadas. El impacto será gradual, aunque estructural. No se puede desconocer la ansiedad y la preocupación que provocaron las máquinas de vapor, la electricidad o los computadores en sus respectivas apariciones históricas. Sin embargo, el tema ahora es que la IA puede sustituir tareas cognitivas, precisó la revista.
Con ello, la vulnerabilidad del empleo no se concentrará exclusivamente en los de tipo manual, sino también en algo que ya estamos apreciando: la sustitución en los servicios profesionales repetitivos, en la atención al cliente, en la programación y la producción de contenidos, entre otros. Es decir, los titulados de las universidades estarán expuestos. No obstante, The Economist explica que el mercado laboral "no se está desmoronando todavía.
El porcentaje de la población en edad de trabajar de la OCDE con empleo sigue batiendo récords, el desempleo en el grupo de países mayoritariamente ricos es de tan solo el 5%, y EEUU emplea a más personas que nunca en sectores expuestos a la IA, como el jurídico". Lo anterior podría aumentar la productividad, pero con efectos dispares a nivel sistémico. De hecho, asistimos a un crecimiento exponencial del complejo tecnológico de la IA, pero los beneficios están siendo concentrados en pocas compañías e individuos, lo que golpeará en la desigualdad y en la exclusión. Por eso, el artículo sugiere que los gobiernos actúen antes de que el problema sea una realidad extendida e instalada para millones de personas. No se recomienda ingresar en un camino de proteccionismo que frene la innovación, pues la inacción sería más costosa que la intervención temprana. Lo responsable es gestionar la transición, no bloquearla, pues el avance tecnológico es inevitable.
En este sentido, los especialistas consultados por la revista, consideran que los países deberían preparar una nueva red de seguridad, avanzando en cambiar los sistemas de formación y reconversión del trabajo, incentivar la movilidad laboral y crear programas de protección más flexibles. En este punto, el mensaje de la encíclica del Papa León XIV cobra especial lucidez e interpelación para nuestros tiempos. Utiliza el verbo "desarmar" la IA, esto es, sustraerla a la lógica de la competencia armamentística, que hoy no es solo geopolítica, sino económica y cognitiva. Nos llama a no vincular el poder tecnológico con el derecho a gobernar, para impedir que esta tecnología domine lo humano y nuestro pensamiento crítico. A fin de cuentas, en lo humano habita nuestra condición de seres fraternos que nos permite trascender hacia una cultura de la paz y el bienestar. Para ello, debemos comenzar asegurando el nuevo trabajo humano, pues seguirá dignificando y entregando autonomía. ·· El mensaje de la encíclica del Papa León XIV cobra especial lucidez e interpelación para nuestros tiempos.
Utiliza el verbo "desarmar" la IA, esto es, sustraerla a la lógica de la competencia armamentística, que hoy es más que geopolítica y económica".. El mensaje de la encíclica del Papa León XIV cobra especial lucidez e interpelación para nuestros tiempos. Utiliza el verbo "desarmar" la IA, esto es, sustraerla a la lógica de la competencia armamentística, que hoy es más que geopolítica y económica".