Autor: ELENA IRARRÁZABAL
Cargada de novedades, Elizabeth Subercaseaux se instala en Chile
Cargada de novedades, Elizabeth Subercaseaux se instala en Chile “Mis hijos viven en Chile, mis nietos, mis hermanos.
Esa es la razón por la cual nos hemos venido a vivir aquí, pero hay otra: yo quiero profundamente a este país, aquí nací, aquí me hice escritora y periodista, aquí nacieron mis hijos y después mis nietos, y aquí me quiero morir”, comenta con cierta emoción la conocida periodista y escritora (Santiago, 1945). Autora de múltiples libros y reportajes periodísticos, Subercaseaux reside en Pensilvania con su marido hace más de tres décadas, aunque siempre conservó un estrecho contacto con su país natal. “Siempre supimos que, llegado el momento, nos vendríamos a vivir a Chile. Aunque yo, la verdad, me fui, pero nunca me fui de Chile.
Vine siempre al menos dos veces al año, publiqué mis libros en Chile, he escrito sobre mi país, su historia, su sociedad, sus dilemas y conflictos”, explica a “El Mercurio”. Dueña de un variado registro en su escritura, Subercaseaux es autora de novelas de distinto tipo. Entre ellas, policiales, como “Asesinato en Zapallar”, e históricas, como “La patria de cristal”, que recorre el siglo de la Independencia en Chile. En 2014 la narradora publicó “Schumann. La música de Clara”, que relata la relación entre Clara Wieck, la pianista más prominente de su tiempo y el compositor Robert Schumann. Ese sería el inicio de una serie de novelas, publicadas por Catalonia, que recrean la vida de grandes músicos. “Siempre me gustó la música clásica, desde niña.
Mi mamá era bisnieta de Robert Schumann”, relata Subercaseaux, quien tras su vuelta a Chile realizará un ciclo de conferencias gratuitas, abiertas al público y siempre a las 18:00 horas, en la Universidad San Sebastián (USS). Allí hablará sobre Bach (9 de junio), Beethoven (16 de junio), Brahms y Schumann (23 de junio) y Wagner (30 de junio). “Serán conversaciones sobre estos músicos, la vinculación entre sus vidas y obras, y el proceso de novelar sobre ellos”, señala sobre el ciclo, que se realizará en el campus Los Leones de la USS”. Vuelve a un país con bastante polarización política. “Creo que en Chile hay polarización y también hay la mala costumbre de pintar al país mucho peor de lo que está.
Comparado con Estados Unidos en una guerra innecesaSE ria, con un presidente autoritario que se salta impunemente las normas y convicto de varios crímenes, unas instituciones que se van corrompiendo y un Parlamento con las manos atadas, Chile es un remanso”. La música ha sido su gran compañera en los últimos años y ha inspirado sus últimos libros. ¿Es un interés que se ha intensificado? “ D e s d e c h i c a f u i consciente de que uno de los grandes músicos del romanticismo, Robert Schumann, era mi tatarabuelo.
Y los músicos del siglo XIX me producían una gran curiosidad, hasta que llegó el momento de investigarlos y entrar en s u m u n d o, s a b e r d e ellos más allá de su fama y su música. Y sí, tal como dices, los músicos han sido mis grandes compañeros estos últimos quince años; mis grandes amores también. Cada vez que he conocido su cara más humana, más doméstica, me he ido enamorando de ellos.
Les hablo, les converso, se convierten en amigos de carne y hueso”. Si está triste, ¿qué piezas la acompañan mejor? ¿ Y para momentos alegres? “Sea cual sea mi estado de ánimo, siempre recurro a Beethoven. En todos estos años, no he podido librarme del embrujo y la fascinación que me produce Beethoven. El segundo movimiento de su Concierto número 5 es lo más bello que he oído en mi vida. Beethoven me tranquiliza, me hace feliz. Su música me enseña que la vida se convierte en algo más amplio y coherente si la miras desde la música y no desde la ideología. Ahí caben todos, es un universo de belleza con las puertas abiertas”. ¿Qué facetas le han llamado la atención de todos estos compositores? “De Bach, su resiliencia para superar el dolor. De Beethoven, que haya sido capaz de componer la Novena Sinfonía sin escuchar ninguna de sus notas. De Brahms, su amor indestructible por Clara Wieck. De Robert Schumann, su dulzura y su intento de suicidio. De Clara Wieck, su fuerza y su resolución: viuda, ocho hijos, sin un peso, dando conciertos por toda Europa, sola, en el siglo XIX. Y de Wagner, su complejidad”. Ahora prepara un nuevo libro. “Sí, estoy en medio de la escritura de una obra sobre Piotr Tchaikovsky. Si me alcanzan los años, quiero escribir sobre las vidas de Mozart, Schubert, Chopin y Mahler. Como ves, mucho trabajo por delante”. Tchaikovsky fue un hombre atormentado. “Ha sido fascinante investigar sobre él. Aparte de su Concierto número uno, que fue mi puerta de entrada al mundo de la música clásica cuando tenía trece años, no tenía ninguna idea de su vida. Me ha impactado su lucha por ser feliz, algo que nunca logró. Fue un hombre torturado, no por ser gay, puesto que él vivió su homosexualismo como una forma de amor puro, nunca lo hizo público. Pero el terror a la sanción social lo persiguió durante toda su vida, no pudo ser feliz. Si no hubiera sido por la música, creo que se habría suicidado mucho antes que un vaso infectado de cólera le arrebatara la vida”. Autor: ELENA IRARRÁZABAL. Tras vivir 36 años en Estados Unidos, la autora retorna definitivamente al país. Protagonizará un ciclo de charlas sobre Bach, Beethoven, Brahms, Schumann y Wagner. También prepara un nuevo libro sobre Tchaikovsky.
“En Chile existe polarización, pero también existe la mala costumbre de pintar al país mucho peor de lo que está”, dice la escritora, que hablará durante junio sobre una serie de grandes compositores en la USS. Las vidas de Beethoven y Wagner, entre otros músicos, han sido narradas por la escritora. Ahora trabaja en Tchaikovsky.