El nuevo motor exportador de Chile
El nuevo motor exportador de Chile El panorama del agro chileno está experimentando una transformación estructural sin precedentes. Según los últimos reportes del sector exportador, la avellana europea ha dejado de ser un cultivo secundario para convertirse en el nuevo "oro líquido" de los campos del sur y centro del país.
Este fenómeno se explica por una combinación de factores climáticos favorables y una demanda internacional que no deja de crecer, impulsada principalmente por los gigantes de la industria de la confitería europea, quienes ven en Chile un proveedor estratégico y confiable para su cadena de suministro. A diferencia de la cereza, que durante años fue la reina indiscutida de las exportaciones frutícolas, la avellana ofrece ventajas competitivas que hoy seducen a los inversionistas. La cereza, aunque altamente rentable en ventanas de tiempo específicas, enfrenta graves riesgos debido a su naturaleza perecedera y la extrema dependencia del mercado chino.
En contraste, la avellana es un producto no perecedero con una logística mucho más sencilla, lo que permite a los productores chilenos gestionar sus inventarios y envíos sin la presión asfixiante de los tiempos de maduración inmediata. Hacia el futuro, las proyecciones indican que la superficie plantada de avellanos seguirá creciendo a tasas de doble dígito.. De las cerezas a las avellanas