Autor: Andrea Jaque
Victoria: la memoria viva de cómo nació la Universidad Arturo Prat en la comuna
Victoria: la memoria viva de cómo nació la Universidad Arturo Prat en la comuna El relato nos transporta al 9 de septiembre de 1991, cuando en el auditórium del Hospital San José de Victoria se celebró la reunión constitutiva de la Corporación Universitaria Arturo Prat. La sesión fue presidida por Daniel Greenhill Martínez, alcalde de Victoria de la época; Basilio Quezada como secretario. Aquella acta, hoy documento histórico, marcó el inicio de un sueño que parecía lejano: tener una universidad en la ciudad. El Directorio estuvo compuesto además por: Vicepresidente Jaime Marín, Tesorero Arnoldo García. Directores: Manuel Sobera, María Irene Benavides, Roberto Reuse, Héctor Aedo, Oscar Miquel. Jaime recuerda que Greenhill, tras ejercer como alcalde, se desempeñó como profesor en la Universidad Arturo Prat de Iquique. Su visión era clara: Victoria merecía una sede universitaria. Para ello convocó a Marín, hombre de comercio y gremialismo, con trayectoria como dirigente nacional de la CONUPIA (Confederación Nacional de la Pequeña Industria y Artesanado) y creador de cooperativas y asociaciones. Su capacidad de movilizar voluntades fue decisiva.
La experiencia de la Expopia, exposición realizada en la ruta 5 sur y que alcanzó resonancia nacional al ocupar dos páginas centrales en el Diario La Tercera y una edición especial en el diario Las Noticias de Victoria, había demostrado que Victoria podía proyectarse con fuerza. Esa visibilidad fue un respaldo para nuevas gestas. Otro episodio clave fue el protagonismo de la ciudad en los años 70, cuando INACAP Temuco enfrentaba el cierre por falta de alumnos. En apenas una semana, Victoria logró reunir los estudiantes que la capital regional necesitaba, asegurando la continuidad de la institución y ampliando su alcance hacia Malleco. Con estos antecedentes, Greenhill vio en Marín al aliado ideal para dar forma a la corporación. El edificio elegido, con pasado Normalista y universitario, ofrecía la infraestructu ra. Pero lo esencial era el alma: la voluntad de la comunidad. No fue un proceso fácil, hubo resistencias O en la provincia y la región. Sin embargo, la convicción de que las ciudades se desarrollan por la capacidad de su gente prevaleció. La radio, el diario, las reuniones y la persistencia fueron las armas de quienes soñaban con una universidad en Victoria. Hoy, don Jaime expresa su satisfacción: la institución crece con nuevas carreras, gana prestigio, desarrolla investigación y forma profesionales comprometidos con el territorio. La Universidad Arturo Prat en Victoria no es sólo un centro académico: es símbolo de identidad y resiliencia. Nació de la iniciativa de sus ciudadanos, se consolidó con esfuerzo colectivo y hoy se proyecta más allá de la región. Una historia que merece ser contada, porque recuerda que los grandes cambios comienzan con la voluntad de quienes creen en su tierra. Autor: Andrea Jaque.
En conversación con don Jaime Marín Marchant, figura reconocida en Victoria por su aporte literario y por múltiples iniciativas comunitarias, emergen datos inéditos que iluminan la génesis de un hito educativo: la llegada de la Universidad Arturo Prat a la comuna.