El fenómeno Rilán
El fenómeno Rilán A unque Javiera Castillo cree que la conciencia de no intervenir con agresividad prevalece, también advierte crímenes contra el paisaje: "Siempre hay quien tiene los medios y hace lo que quiere, sin mirar el entorno.
Sin embargo, la constante suele ser observarlo y tratar de mimetizarse con él". Llegó a Chiloé en 2013; entonces enseñaba yoga, y cuando retomó la arquitectura se propuso acoger las ideas de sus mandantes dentro de una orientación técnica y estética.
Ahora, con cerca de 30 proyectos en toda la isla, la gente la busca porque le gusta lo que hace y con frecuencia le preguntan dónde comprar un terreno. "Les digo que no hay un lugar `correcto', y casi todos quieren ver el mar.
Al ser una península, en Rilán abunda esa atractiva condición geográfica, a la que se suma una conectividad privilegiada: fue de los primeros lugares de la provincia en tener asfalto, lo que disparó la plusvalía", explica Javiera (@castillobeckerarq). Buscando un terreno propio, la arquitecta fue testigo de un cambio de paradigma: adultos mayores que ya no podían trabajar el campo y una nueva generación que optó por la industria salmonera o estudios superiores. Esa falta de productividad impulsó la parcelación. "Viene gente de las ciudades que quiere vivir en el campo, pero no producirlo. Yo misma tengo una parcela y jamás he plantado una papa.
Con estos nuevos habitantes llegan servicios inéditos, como por ejemplo, el estudio de grabación de Sebastián Valenzuela: habiendo muchísimos músicos de gran nivel, no existía un lugar para producir música en Chiloé". Acertadamente, Javiera Castillo habla de gentrificación rural clases medias y altas urbanas ocupando zonas agrícolas, pero también aplica el concepto de contraurbanización: inversión del flujo migratorio potenciada por mejor infraestructura, telecomunicaciones y el anhelo de calidad de vida, que difunde la cultura urbana en el campo. En Chiloé hay un cuidado por el entorno mayor que en otras partes de la misma región. Quizás es por las personas que llegan; gente dispuesta a convivir con la hostilidad del clima para apreciar lo verde. Ese valor te hace más cuidadoso al habitar reflexiona.
Aunque no lleva el cálculo exacto, sabe que la mayoría de sus obras son segundas o terceras viviendas: "Los chilotes han autoconstruido por generaciones; tienen carpinteros excelentes en la familia y no necesitan que alguien `diseñe' su casa.
En cambio, el que viene de Santiago requiere que otro se encargue, no puede estar ahí supervisando". Magdalena Donoso agrega: "Una caracteEl fenómeno Rilán El asfalto y la conectividad han transformado esta península en el objeto de deseo de una nueva migración que busca habitar el campo sin intervenir agresivamente su paisaje idílico. Dos arquitectas radicadas en Chiloé cuentan cómo y para quién trabajan actualmente en Rilán. Texto, Pablo Andulce Troncoso.
REPORTAJE © IGNACIO INFANTE © IGNACIO INFANTE © JOSÉ SALAS Al no regularizar la depresión del terreno, esta casa de Donoso se adapta a la geografía de Rilán.. El fenómeno Rilán Donoso intenta que la arquitectura no compita con el entorno y el interior sea cálido, luminoso y funcional. En el rescate de esta casa de más de 200 años, Donoso trabajó con Tito Miranda, y los constructores Belfor Alvarez y Víctor Barría. “Me gusta que en mis casas, al entrar, te lleves una sorpresa”, sorpresa”, dice Donoso.
No ir contra los relieves y descartar descartar los techos planos: lecciones lecciones que Castillo ha aprendido. rística del chilote que resalto es su capacidad de resolver todo con sus manos e ingenio, ya sea en la construcción, la agricultura o la pesca. pesca. Los que venimos de afuera tenemos miedo miedo de hacer algo que no estudiamos, pero Chiloé me enseñó a aprender haciendo.
Imagino algo y, en el proceso, voy aprendiendo aprendiendo aún más dice esta técnico agrícola de profesión, que creció en un ambiente donde se respiraba arquitectura, “Mi papá es constructor constructor y se dedicó al desarrollo inmobiliario. Al final, si uno escucha al espíritu, los caminos te llevan adonde perteneces. En mi caso, ese lugar era hacer casas de madera en Chiloé.
No lo estudié en la universidad, pero puedo decir con orgullo que es mi oficio” (@magdonoso_arq). Hace 21 años, cuando se instaló en la ribera norte del lago Huillinco, la electricidad aún no llegaba a la aldea de Quiao. La acogida de una familia local fue fundamental en su adaptación; adaptación; allí dejó de ser turista para ser vecina. “Mis primeras obras fueron casas para mí. Como a la gente le gustó el resultado, me empezaron empezaron a pedir proyectos. Al principio no me atrevía, pero por necesidad y arrojo, lo hice”. En ese proceso contó con dos mentores clave: clave: su padre y el arquitecto Guillermo Acuña. A la fecha, Donoso suma cerca de 20 proyectos, proyectos, 13 de ellos ubicados en Rilán. Para Manena, el oficio y el hecho de que estas casas sean producto de la carpintería de ribera es lo que les otorga su identidad. “Es el hilo conductor, aunque las dibujemos personas personas distintas. Todo mi camino lo he recorrido recorrido junto con Víctor Tito Miranda, un gran carpintero y cuyo talento es parte esencial de lo que diseño. La obra no es solo el dibujo, es la factura.
Trabajar con una estirpe de carpinteros carpinteros que traen ese conocimiento por generaciones generaciones es lo que realmente da cuerpo a la arquitectura”. VE) -Javiera Castillo usa paneles SIP por eficiencia térmica y para evitar el deterioro deterioro por humedad. En su obra la materialidad materialidad chilota se expresa en tejuelas con plan de manejo y cercos chilotes..