El relato del abuelo del nuevo Presidente de Perú, que participó en tres batallas de la Guerra del Pacífico
Como un hombre recio y de mirada franca describía el diario El Comercio de Lima, en agosto de 1948, al retirado comandante Francisco Sagasti y Saldaña, por entonces de 87 años, veterano de la Guerra del Pacífico.
Su nieto Francisco Sagasti Hochhausler, que en esa fecha aún no cumplía cuatro años de edad, será investido hoy como nuevo Presidente de Perú, el tercero durante una convulsionada semana en ese país (ver páginas A 4 y A 5). Sagasti y Saldaña perteneció al Batallón Lima No. 8, y con el grado de cabo participó en las batallas de San Francisco, Tarapacá y Tacna, entre 1879 y 1880, en el conflicto que enfrentó a Chile con los aliados Perú y Bolivia.
Ena entrevista publicada hace 72 años —y recordada ayer en redes sociales por el investihistórico peruano Ernesto Linares Mascaro—, el sobreviviente relata que, a bordo del transporte "Chalaco”, su unidad viajó a reforzar Arica y Pisagua, y que en varias ocasiones la nave debió buscar refugio ante el asedio de los poderosos” blindados chilenos "Cochrane" y Blanco Encalada”. Luego de marchas por el desierto que describe como "terribles", su unidad tuvo su bautismo de fuego en la Batalla de San Francisco (o de Dolores), ganada por Chile. La siguiente estación fue la Batalla de TaraSagasti en su entrevista de 1948. Sus restos descansan en una cripta de los héroes peruanos de la guerra. FRANCISCO SAGASTI Y SALDAÑA PERTENECIÓ AL BATALLÓN LIMA NÚMERO 8: pacá, donde esta vez triunfaron los aliados.
“La lucha fue tremenda”, afirma Sagasti y Saldaña, pues el enfrentamiento se libró en el fondo de una quebrada que era "un codo de cerros, con una entrada y una salida”. Luego de ese triunfo, se les ordenó volver a marchar por el Desierto de Atacama, hacia Arica. "En el pueblo de Camiña distribuyeron ala tropa pedazos de cuero para que se confeccionara ojotas, pues muchos llevaban los pies envueltos en trapos”, explica. Comenzó entonces la tarea de reforzar la ciudad, "Recuerdo cómo se izaba con sogas un cañón hasta la cumbre del morro. También recuerdo la entrada de la (corbeta) “Unión'. Nos trajo vestuario nuevo. Nos bañamos en el mar y nos cortaron (el pelo) a coco, para quitarnos los animalitos que nos habían acompañado”, agrega. Según el libro "Los que no volvieron. Los muertos en la Guerra del Pacífico”, de Mauricio Pelayo González, 1216 chilenos cayeron en las batallas de San Francisco, Tarapacá y Tacna, entre ellos el coronel Eleuterio Ramírez. El hijo mayor de Sagasti y Saldaña, Francisco Sagasti Miller —padre del nuevo mandatario peruano— también se refirió a la Guerra del Pacífico en una carta enviada en 2002 al diario La República. Ante una propuesta surgida en Lima para que Chile devuelva el monitor —capturado en el Combate Naval de Angamos, en 1879—, Sagasti Miller planteó: "Estupor, perplejidad y desconocimiento total de lo que es un trofeo. Es preciso que se sepa que los trofeos se conquistan, se ganan en una lucha, y que si alguna vez el vuelve al Perú, debe ser: con honor, es decir, rescatado y no cedido".