Autor: Santiago González Larraín, rector de la Universidad Central
El desempleo profesional
E De acuerdo con un reciente estudio, la tasa de desocupación para personas con educación superior completa alcanzó 8,1% en el trimestre marzo-mayo de 2025. Aunque elevada -excluyendo el periodo anómalo de la pandemiasigue siendo menor que la de quienes no cuentan con estudios superiores. Es simplista culpar alasinstituciones de educación superior por esto.
Chile tiene hoy una fuerza laboral más educada que nunca: si en 2010 sólo un 22,4 % de la población ocupada tenía estudios superiores completos, en 2025 esa proporción llega al 41,5 %. Esteavance, positivo para el país, se enfrenta a un mercado laboral queno ha generado suficientes oportunidades para absorber este creciente capital. La educación superior sigue siendo el principal motor de movilidad social. Renunciar a ella sería un error histórico. No está en desvalorizar los títulos profesionales, sino en fortalecer la pertinencia de la formación, la empleabilidad y la conexión con las demandas del país. En esta tarea, las universidades han intensificado sus esfuerzos con programas de empleabilidad, redes de egresados, formación continua y actividades de vinculación. El conocimiento sigue siendo nuestra herramienta más poderosa para construir un futuro con más oportunidades.
Frente al llamado “desempleoilustrado”, la respuesta no es menos educación, sino una más conectada con los desafios del país, junto con un crecimiento económico capaz de generar un mercado laboral robusto que valore y talento de una fuerza de trabajo cada vez más preparada.