Autor: Marcos Quezada Venegas Presidente Juventud Socialista Chillán
Sin asignar
Sin asignar El giro inesperado del caso de Julia Chunil Señor Director: Revuelo ha causado esta semana el giro inesperado del caso de Julia Chuñil, una mujer que, de acuerdo al relato de la fiscalía y el resultado de meses de investigación, habría sido asesinada por sus propios hijos.
Durante el tiempo que duró la investigación y después de su asesinato, Julia Chuñil, una mujer mapuche, humilde, apegada a los principios y valores de la protección del medio ambiente y la cultura mapuche campesina, fue víctima del uso político de la izquierda, creando un personaje de ella y martirizando su asesinato, alimentando el eslogan de la lucha de clases entre el empresariado y el pueblo mapuche.
Lo peor vendría después, cuando la ministra vocera de Gobierno y el propio Presidente instalaron el caso en la agenda pública, haciendo uso de aquello para validar las acciones de un gobierno que, bastante ha dejado desear en materia ambiental, transformando el dolor de las personas que comenzaron a ver en Julia Chunil una referente ambiental y humana, en odio contra la industria forestal y el empresariado.
El giro de esta última semana ha mantenido en silencio a aquellos que saben que cayeron en el juego, incrédulos a las víctimas de los eslóganes y nerviosos a aquellos que deberán retractarse por el uso de la imagen humana de Julia Chuñil para fines políticos, porque saben que faltaron el respeto a la memoria de una mujer humilde del pueblo que tanto dicen defendery no es que les importe, es que simplemente hoy han quedado mal parados ante la opinión pública. Rodrigo Herrera San Martín Ingeniero Ambiental Reconstruir la confianza Señor Director: La derrota es un hecho. Las perspectivas y las causas son variadas, pero hoy no vengo a criticar ni a repartir culpas, sino a plantear una tarea. Los próximos cuatro años serán duros, y no lo digo solo como militante de izquierda, sino como ciudadano de un país que sabe cuánto ha costado cada derecho y que reconoce cuando estos peligran. La derrota que enfrentamos no es meramente electoral. Hemos perdido credibilidad. Amplios sectores de la población ya no creen, no confían, y sin confianza no existe proyecto político capaz de triunfar.
Gran parte de la responsabilidad recae en nosotros: nos alejamos de nuestras raíces, negamos lo que fuimos y, como si no fuera suficiente, algunos no sienten vergüenza en tratar al pueblo de ignorante por no votar o no pensar como ellos.
Somos nosotros los que debemos recuperar la confianza, la fe y la ilusión de la población, debemos plantear proyectos que le hagan sentido a nuestra gente, propuestas y consignas que sean reales, posibles y con sentido común. La tarea es compleja, mas no imposible; es nuestro deber como juventud hablar con nuestros compañeros, nuestras familias y vecinos; en los espacios educativos, las iglesias y poblaciones. Y es en nuestra región donde esta tarea se vuelve urgente, donde la disputa por la confianza frente a la derecha se vuelve necesaria. La Ley Ricarte Soto Señor Director: En diciembre conmemoramos 10 años de la Ley Ricarte Soto, que ha cambiado la vida de miles de personas al garantizar acceso a tratamientos de alto costo. Sin embargo, su espíritu-no dejar a nadie atrás-sigue inconcluso: hay pacientes y diagnósticos que aún esperan. A inicios de enero supimos que el proceso de actualización de la ley está detenido por la falta de un informe del Ministerio de Hacienda. Este no es un trámite administrativo más: cada día de retraso significa personas sin respuestas del Estado cuando más lo necesitan. A meses de que asuman nuevas autoridades en salud, desde las organizaciones de pacientes hacemos un llamado urgente a que este proceso se retome a la brevedad. La Ley Ricarte Soto ha demostrado su valor social y Autor: Marcos Quezada Venegas Presidente Juventud Socialista Chillán.