Autor: SEBASTIÁN PÉREZ TORREJÓN Presidente de NutreChile A.G.
Cartas: Programa de alimentación escolar
Cartas: Programa de alimentación escolar Programa de alimentación escolar Señor Director: El editorial “Alimentación escolar: necesidad de revisar” propone redimensionar el Programa de Alimentación Escolar (PAE) sobre la base de su crecimiento presupuestario. La premisa es incompleta. Un país no puede evaluar la alimentación de sus estudiantes solo por la línea del gasto: debe medirla por su retorno integral en salud, equidad educativa y capital humano. Sin estudiantes bien alimentados no hay futuro país que asegurar. El PAE es una política pública de clase mundial. La FAO lo reconoce como referente regional y firmó con el Estado un convenio para avanzar hacia una Ley de Alimentación Escolar. El Banco Mundial, el Programa Mundial de Alimentos y Cepal coinciden: estos programas son inversión de alto retorno, no subsidio. Por eso se han duplicado en el mundo en la última década. Discutir su tamaño sin ese marco es evaluarlo por una sola arista.
Sobre el costo, el panel de Dipres (el mismo que el editorial invoca) concluye que el PAE no se ha encarecido en términos reales, opera en un rango competitivo y su programación financiera ha sido adecuada. Una jornada completa con desayuno y almuerzo preparados y servidos en el establecimiento, cumpliendo estándares nutricionales y de inocuidad, no tiene equivalente en el mercado nacional al costo por ración actual. A esto se suma lo que el editorial omite.
El PAE entrega comida sin sellos de advertencia a millones de estudiantes cada día, bajo protocolos estrictos de inocuidad alimentaria (algo que ni el retail ni los restaurantes garantizan). Y opera como red de seguridad nacional cuando el país lo necesita: durante la pandemia, el estallido social, terremotos e incendios, el PAE no se detuvo. Distribuyó canastas, sostuvo cadenas logísticas y suplió comedores cerrados. Esa capacidad no aparece en planilla, pero es Estado funcionando. La discusión sobre el tamaño y la orientación del programa es legítima, y NutreChile la ha planteado en sus propios términos. Pero exige reconocer lo que el PAE hace bien: alimenta hoy a los estudiantes que serán el Chile de mañana, con una calidad que el mercado no replica. A ese perfeccionamiento queremos seguir aportando con la seriedad de siempre. Autor: SEBASTIÁN PÉREZ TORREJÓN Presidente de NutreChile A.G..