Autor: J. AGUILERA
Economistas advierten riesgos en impacto “doble” de automatización laboral
Economistas advierten riesgos en impacto “doble” de automatización laboral Tras informe de la CNEP: Según el último informe de la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP), la productividad de la economía ha crecido un 0,6% entre 2024 y 2025 y aportó con cerca de una cuarta parte al crecimiento total del PIB en el mismo período.
Una variación positiva de la productividad durante dos años consecutivos no se observaba desde 2012, y la propia comisión plantea como hipótesis que la evolución reciente del mercado laboral podría explicar al menos una parte del fenómeno. En concreto, el informe de la CNEP sostiene que si bien el aporte del factor trabajo al PIB arroja un balance positivo en este período, lo hace a pesar de registrar menos horas trabajadas. Ahí no solo incide la reducción de jornada, sino que también los contratos a tiempo parcial o el subempleo. Más allá de esas distinciones, la hipótesis del informe se relaciona con la automatización. En base a distintos reportes que ha informado el Banco Central, constatan que las empresas están reduciendo su dotación de personal y usando tecnologías para la reorganización productiva, de manera simultánea.
Por ejemplo, dicen, se ha incrementado el gasto en consultoría informática, “lo que sugiere una mayor inversión en servicios asociados a la digitalización y automatización de procesos productivos”. EFE ¿ Efecto positivo? Aunque los procesos de automatización pueden contribuir positivamente a la productividad, los expertos advierten que se requieren políticas complementarias.
Carmen Cifuentes, economista e investigadora de Clapes UC, remarca que este proceso no es “mecánico ni automático”, considerando sobre todo que “existe una fuerte heterogeneidad entre las empresas en Chile: mientras un grupo reducido de firmas más grandes y tecnológicamente avanzadas puede estar incorporando automatización de manera efectiva, una parte importante aún enfrenta restricciones de capital, capacidades y gestión, por lo que este proceso probablemente está operando solo en una fracción de las empresas”. Benjamín Villena, investigador del Instituto de Políticas Económicas de la U. Andrés Bello, añade que “a nivel de la economía en general, la respuesta no es tan clara, pues los trabajadores desplazados por estos procesos podrían realizar actividades mucho menos productivas que las que efectuaban antes.
Es un evento en desarrollo, cuyas implicancias no son comprendidas plenamente aún, especialmente en relación a la adopción de inteligencia artificial”. También subraya que no es sostenible mantener esta tendencia sin producir “efectos disruptivos en la convivencia política y social”. Autor: J. AGUILERA. El uso tecnológico favoreció la productividad, pero puede erosionar la composición del empleo. La automatización amenaza sobre todo a ocupaciones menos calificadas.