Autor: POR AZUCENA GONZÁLEZ
Fanático de las motos, de Colo Colo y la filosofía: el lado más personal de Carlos Cortés
Fanático de las motos, de Colo Colo y la filosofía: el lado más personal de Carlos Cortés Una falla cardíaca le quitó la vida el domingo 15 de febrero pasado al abogado Carlos Cortés Guzmán, reconocido penalista chileno, quien en su vasta trayectoria estuvo tras causas muy conocidas como Inverlink o el Caso Penta. Pero en su faceta mucho más privada, Cortés era un fanático de las motos. Desde Santiago acostumbraba a andar en motocicletas en carretera, solo, siendo uno de sus viajes predilectos ir a Calle Larga, cerca de Los Andes, como una forma de despejarse de su trabajo habitual como penalista.
Y en Chiloé, donde se había construido casa hace poco tiempo en la zona del Estero Castro -y a su vez se había empezado a entusiasmar con la navegacióntambién tenía una moto, que fue la última actividad que alcanzó a practicar este domingo, cuando andando en el vehículo, repentinamente se sintió mal.
Exalumno del Verbo Divino, tras estudiar un año Historia en la PUC, Carlos Cortés optó por dar la prueba de aptitud de nuevo, y en 1989 entró a Derecho en la misma casa de estudios. "Era vehemente y responsable, pero no era un ratón de biblioteca. Le gustaban las pichangas", cuenta Antonio Collados, excompañero de universidad. El primer día de clases en Derecho conoció también a Sergio Rodríguez Oro, con quien hizo profunda amistad, relación que seguiría por toda la vida. Luego de jurar en 1995, y haber establecido su propia oficina, en 2007 Cortés sumó a Rodríguez al estudio jurídico que hasta hoy funciona como Cortés & Rodríguez Abogados. Muy inquieto intelectualmente -incluso en 2014 realizó una pasantía por el Sistema Penal Norteamericano -, Cortés comenzó hace pocos años a complementar su profesión con otra faceta mucho menos conocida: la filosofía.
Primero hizo un post grado en la Universidad de Los Andes y en la actualidad estaba cursando otro magíster en la misma disciplina en la UAI, que no alcanzó a terminar, pues estaba preparando su tesis. "Impresionante su capacidad de leer. La formación filosófica le ayudó a argumentar y a litigar", cuenta su socio. Su pasión: Colo Colo Carlos Cortés murió estando en el ejercicio del cargo de director de Blanco y Negro, la sociedad anónima deportiva tras Colo Colo.
Allí llegó por medio de otro reconocido abogado de la plaza, José Tomás Errázuriz Grez, socio de Barros & Errázuriz. "Nos hicimos amigos hace 30 años", recuerda este profesional, y fue a propósito de un caso en particular en que el socio de Barros & Errazuriz contacto a Cortés por referencias, pues necesitaban apoyo de un penalista. "Desde ahí en adelante nunca más dejamos de ver temas juntos. Y pasamos a una relación de amistad. Era una persona muy afectiva, cercana. No necesitaba que alguien lo llamara para venir a colaborar. Si se enteraba que tenía un problema, se iba a ofrecer", dice Errázuriz.
También recuerda que, estando él de director de Blanco y Negro, pero ad portas de su retiro de esta actividad tras considerar que había cumplido su ciclo en el plantel, por su intermedio Cortés llegó a la mesa de esta sociedad. "Le encantaba que almorzáramos juntos y conversáramos de la dinámica del fútbol. Carlos siempre manifestó interés en participar. Los accionistas que a mí me apoyaban, y que no solo era León Vial, apoyaron a Carlos al momento de decirles que yo no me iba a repostular. Él llevaba años mostrando interés y León y otros accionistas lo respaldaron", profesional, Golborne cuenta que cuenta Errázuriz. acostumbraban a conversar y se fue estrechando una amistad. La última conversación Laurence Golborne, exCEO de Cencosud, también fue una figura muy cercana a Carlos Cortés. Se conocieron hace más de 15 años, por referencias, pues Golborne necesitaba un abogado para un pariente.
Y por coincidencia del destino, años después el estudio de Cortés se convirtió en inquilino de Golborne, quien había compraRelata que justamente hace tres semanas se habían juntado en la oficina de Cortés porque tenían que ver un asunto del juicio de Jalaff.
Y al comentar sobre una nueva eventual colaboración con el nuevo Gobierno, Golborne le manifestó que ya no estaba para esas lides, que ya lo había hecho. "Le dije 'Carlos, tú eres mucho más joven que yo. Pero tienes do oficinas en el edificio donde antiguamente estaba Celfín. Así, por bastante tiempo sus respectivas oficinas estuvieron frente a frente, en el sector de Apoquindo con El Golf. Más tarde Golborne también fue cliente de Cortés, por ejemplo, en el marco de una de las aristas del reciente caso Factop Audio, en el que la familia de Vittorio Arrigoni arremetió contra Antonio Jalaff. Pero más allá de esa relación que pensar en qué quieres hacer en cinco o diez años más. Porque uno no sabe cuánto tiempo tiene'", rememora Golborne sobre aquella última charla. "Conversamos de cómo él se veía más adelante, y yo le explicaba cómo yo estaba enfrentando este período de mi vida. Hablamos de eso, que a él en algún momento le hubiera gustado bajar el ritmo. Pero la vida tenía otros planes. Esa fue la última conversación", recuerda Golborne. "Era una persona muy afectiva, cercana. No necesitaba que alguien lo llamara para venir a colaborar. Si se enteraba que tenía un problema, se iba a ofrecer", recuerda José Tomás Errazuriz Grez, socio de Barros & Errázurz. Autor: POR AZUCENA GONZÁLEZ. El conocido penalista murió este fin de semana de manera inesperada, en Chiloé. Aquí, tres amigos, José Tomás Errázuriz, Sergio Rodríguez y Laurence Golborne, lo recuerdan. "Era una persona muy afectiva, cercana. No necesitaba que alguien lo llamara para venir a colaborar. Si se enteraba que tenía un problema, se iba a ofrecer", recuerda José Tomás Errazuriz Grez, socio de Barros & Errázuriz.