Las graves adicciones
Las graves adicciones Hay estímulos que activan el circuito neuronal de recompensa-satisfacción, generando liberación de sustancias asociadas al placer e instando a repetir la conducta. Y la gratificación puede generar dependencia.
Es la base cerebral de la enfermedad mental crónica que se caracteriza por una búsqueda compulsiva de esa sensación y pérdida del control del consumo, el eje principal de las adicciones, explicó la psiquiatra Carmen Gloria Betancur.
La adicción trae graves repercusiones en todo ámbito de la vida: se afectan desde las emociones hasta el desenvolvimiento normal en lo académico, trabajo y relaciones; en el organismo se generan efectos dañinos, incluso riesgos letales; y está el impacto socioemocional de los cercanos. La doctora Betancur aclaró que hay adicciones químicas (sustancias) y conductuales, y se categorizan en leve, moderada o grave según su magnitud. En el trastorno por adicción a sustancias se incluyen drogas lícitas e ilícitas como alcohol, tabaco, marihuana, cocaína y diversos fármacos. Doctora Carmen Gloria Betancur, psiquiatra y académica UdeC. "En las conductuales la única reconocida internacionalmente es el juego patológico, la ludopatía", afirmó. Para esta conducta hay vasta evidencia que demuestra que actúa en el cerebro igual que una sustancia. Añadió que están en revisión otras conductas para definir si se pueden clasificar como adicción FRASES u otros trastornos. En este grupo destacó la atención al uso excesivo de pantallas o videojuegos que predomina en la población, sobre todo adolescente y joven.
Y hay otros problemas del control de los impulsos que no tienen diagnóstico de adicción, pero se comportan parecido, en las que mencionó compras compulsivas, consumo compulsivo de pornografía, e incluso ciertos trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Sobre ello precisó que "el trastorno por atracón tiene una perspectiva de tratamiento distinta -a otros TCAcentrado en tratar la pérdida del control asociado a la recompensa". Más allá de la voluntad La psiquiatra explicó que el trastorno es resultado de una escalada, más o menos rápida según el factor adictivo y otros individuales: inicia un consumo puntual motivado por distintas situaciones o emociones; escala a uno regular, excesivo y perjudicial; hasta que termina en la crónica adicción. Como enfermedad requiere tratamiento para su control y rehabilitación.
Por más que se crea manejable y haya personas con mayor capacidad de controlar emociones e impulsos, al seguir y aumentar en cantidad y/o frecuencia el consumo se va modificando al cerebro hasta llegar al punto de no retorno en que necesita y busca de forma incontrolable el estímulo, gratificante y nocivo. "Cuando la gente empieza a consumir lo hace por elección, comienza a probar.
El problema como sociedad es que creemos que no nos va a pasar, pero la verdad es que las drogas son peligrosas, en sí tienen un poder reforzador que genera adicción que no se debe desmerecer, y el consumo regular a cualquiera nos puede tornar adicto. Cuando alguien cruza la línea con una droga o con las apuestas u otras conductas problemáticas ya no se puede manejar", advirtió.
Y no sirve decir a alguien adicto que deje de consumir y asumir que el control depende sólo de la voluntad, si bien puede facilitar los procesos. "Cuando la persona tiene la adicción no es sólo un tema de voluntad, creerlo sería pretender tratar el cáncer o estabilizar la diabetes con voluntad. La adicción es una enfermedad y hay que tratarla, y hay diversos aspectos que se deben trabajar. Eso implica el proceso de rehabilitación, por eso es tan costoso, de largo plazo y trabajoso rehabilitarse", sostuvo. Desde allí advirtió que la adicción no se cura. Si bien se logra rehabilitar para que la persona deje de consumir y se pueda desenvolver adecuadamente y sin riesgos, aunque hayan pasado años se puede recaer si se expone y consume nuevamente. Prevenir: meta y desafío Por eso lo ideal, la meta y el desafío, es prevenir las adicciones.
Betancur enfatizó que lo clave para saber, desde la comunidad médica y de la salud hasta la población general, es que previo a la adicción hay un camino y oportunidades de prevención: está prevenir el consumo, fomentar uno responsable o intervenir el perjudicial. "Hay un montón de cosas que si las hacemos más visibles también las hacemos más conscientes de cómo prevenir", cerró. "Cuando la persona tiene la "El consumo regular a cualquiera nos puede tornar adicto.
Cuando alguien cruza la línea con una droga o con las apuestas u otras conductas problemáticas ya no se puede manejar". adicción no es sólo un tema de voluntad, creerlo sería pretender tratar el cáncer o estabilizar la diabetes con voluntad. La adicción es una enfermedad y hay que tratarla". "El consumo regular a cualquiera nos puede tornar adicto.
Cuando alguien cruza la línea con una droga o con las apuestas u otras conductas problemáticas ya no se puede manejar". OPINIONES X@MediosUdeC contacto@diarioconcepcion.cl. "Cuando la persona tiene la "El consumo regular a cualquiera nos puede tornar adicto.
Cuando alguien cruza la línea con una droga o con las apuestas u otras conductas problemáticas ya no se puede manejar". adicción no es sólo un tema de voluntad, creerlo sería pretender tratar el cáncer o estabilizar la diabetes con voluntad. La adicción es una enfermedad y hay que tratarla". "El consumo regular a cualquiera nos puede tornar adicto. Cuando alguien cruza la línea con una droga o con las apuestas u otras conductas problemáticas ya no se puede manejar". OPINIONES X@MediosUdeC contacto@diarioconcepcion.cl FOTO: /CC